La geología se sobrepone a la pandemia desde casa - EL ÁGORA DIARIO

La geología se sobrepone a la pandemia desde casa

La geología se sobrepone a la pandemia desde casa

Lejos de cancelarlo por culpa de la pandemia, los organizadores del Geolodía, la jornada de divulgación de la geología, lo han adaptado al mundo virtual y miles de personas han aprendido este fin de semana desde sus casas cómo se forma un tubo volcánico, los imponentes cristales de yeso o las montañas. Los geólogos reivindican la enseñanza de esta disciplina científica desde las edades más tempranas


Laura Chaparro
Madrid | 11 mayo, 2020

Tiempo de lectura: 5 min



La geología es la ciencia de las cuatro dimensiones. “A las tres dimensiones espaciales le suma el tiempo y lo hace en una escala en la que la unidad básica es el millón de años”, explica a El Ágora Ana María Alonso Zarza, presidenta de la Sociedad Geológica de España. A una escala mucho menor, este año era especial porque se cumplen 15 de la celebración del Geolodía, un evento coordinado por la Sociedad Geológica de España que persigue acercar esta ciencia a la sociedad con actividades por toda la geografía española.

Miles de personas participan cada año en alguna de las rutas organizadas y ya estaban a punto las de 2020, previsto para el 9 de mayo, pero la pandemia de coronavirus les ha obligado a cambiar los planes. Lejos de cancelarlo, han hecho gala de la resiliencia que tanto vemos en naturaleza y se han adaptado a los contratiempos. Todas las guías de campo están publicadas en la web para cuando puedan realizarse y 25 de ellas cuentan con vídeos divulgativos.

“Lo más difícil ha sido la imposibilidad de ir a las rutas a obtener las imágenes para los vídeos y también, no poder acudir a los centros de trabajo a buscar material (rocas, minerales, fósiles, gráficos…) para poder obtener recursos para los vídeos”, destaca Alonso Zarza, que es catedrática de la facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid.

Estratos de capa y fallas en arenisca.

En el ADN del Geolodía están las excursiones al campo y no es fácil suplirlo con recursos materiales pero, como muestran los vídeos, los geólogos le han puesto “mucha creatividad”. Con el hashtag #GeolodíaEnCasa, este sábado se habló en redes de cristales gigantes, corrientes de lava, minería, arrecifes, rocas y fósiles sin salir de nuestros hogares.

El propio lema de la jornada cambió de Mira dónde pisas a Mira lo que podrás pisar. “Las excursiones programadas para este año se harán el próximo, así que las excursiones que están en los vídeos se podrán “pisar” en el Geolodía 2021”, avanza la geóloga.

La acogida por parte del público ha sido muy positiva. Según la docente, en solo 24 horas los vídeos tenían más de 25.000 visualizaciones. “Es un éxito enorme y nos indica que hay mucha gente interesada en la geología y que este formato les ha resultado cómodo y accesible”, valora.

Millones de años de historia

Entre los 25 vídeos diseminados por toda la geografía española –y que puedes ver en cualquier momento– hemos seleccionado algunos, como el que describe la belleza de la geoda gigante de Pulpí (Almería), considerado uno de los grandes monumentos mineralógicos a nivel mundial.

Como cuenta José María Calaforra, catedrático de Geología de la Universidad de Almería, esta geoda se descubrió en 1999 y algunos de sus cristales de yeso llegan a medir hasta dos metros de longitud.

“Una geoda no es más que un hueco que se ha producido por disolución en la roca”, indica el docente. En ese hueco va entrando el agua subterránea y va precipitando porque tiene una saturación en determinadas sales. En el caso de Pulpí, esto pasaría hace millones de años y lo que se precipitó fue el yeso, que puede llegar a cristalizar si se le da el tiempo suficiente en cristales muy grandes.

Calaforra recuerda que tras el descubrimiento de la formación hubo algunos casos de expolio y algunos minerales fueron extraídos de su interior. “Fue un boom de carácter mediático y la administración reaccionó”, señala y así fue como se empezó a proteger. Actualmente los científicos investigan la edad de los cristales, que podría rondar el millón de años en algunos casos.

Hace menos tiempo, en 1706, el puerto de la localidad tinerfeña de Garachico quedó completamente devastado por una erupción volcánica. “Las bolas de lava fueron lo primero que llegó a la villa y puerto de Garachico (…) Los vecinos vieron caer desde los riscos estas bolas de acreción”, describe Germán Cervigón, geólogo del Instituto Volcanológico de Canarias.

Con la ayuda de un sencillo programa de dibujo, Cervigón explica cómo se forman los tubos volcánicos y utiliza mapas para explicar el origen volcánico de las islas Canarias, en concreto, las peculiaridades de Tenerife. Como destaca el geólogo, en la zona de las cañadas hubo erupciones volcánicas tan explosivas como la de Pompeya.

Harina y gomaespuma para recrear estratos

Si hablamos de cataclismos, es interesante detenernos en la localidad riojana de Herce, donde podemos contemplar la sedimentación de los materiales, el posterior levantamiento para constituir las sierras que la rodean y la erosión que les ha dado el contorno actual.

Para explicar la composición de los diferentes tipos de rocas, los geólogos Ana Angulo, Antonio Casas, Andrés Gil y Graciela Delvene utilizan sustancias que todos tenemos en casa, como harina, granos de sésamo, garbanzos o judías.

¿Y cómo simular el levantamiento de una montaña desde casa? Con pan rallado, harina y cacao Angulo recrea los estratos, los deposita en un recipiente y los desplaza lentamente con una herramienta, provocando el levantamiento de las diferentes capas.

Algo parecido utilizan Ana Pascual y Ane García Artola, de la Universidad del País Vasco, que con láminas de gomaespuma de diferentes colores, las pliegan para describir cómo fue la formación de los Pirineos y los Montes vascos. “Este contacto tan brusco entre Iberia y Europa favoreció la circulación de fluidos profundos, calientes, a través de las fracturas de las rocas”, detallan.

La ciencia más desconocida

Como vemos, los inseparables lazos entre la geología y la historia han provocado que la disciplina muchas veces no se encuadre correctamente dentro del currículo educativo. Alonso Zarza achaca a esto una de las causas de que la disciplina científica siga siendo poco conocida por el público.

“Muchos contenidos geológicos de enseñanza Primaria no están situados en Ciencias Naturales sino en Ciencias Sociales”, alega la geóloga. Eso provoca que, a su juicio, los alumnos y alumnas no ubiquen la geología como ciencia. “Además, el profesorado puede no tener la preparación adecuada, pues está impartiendo contenidos de Ciencias Naturales en el área de Ciencias Sociales”, se lamenta.

Los más pequeños sienten una curiosidad innata hacia todo lo que les rodea y eso incluye a la geología. / Annimousey-Pixabay.

La curiosidad de los más pequeños hacia todo lo que les rodea les hace preguntarse de dónde vienen esas piedras tan sorprendentes que guardan como el mayor de sus tesoros pero si no tienen un docente que les resuelva su duda, su interés se irá perdiendo.

“El temario de oposiciones de acceso a profesores de Secundaria y Bachillerato en la especialidad Biología y Geología no es equitativo y la Geología representa entre un 30% y un 35% de esos contenidos”, añade Alonzo Zarza. Esta desigualdad provoca que la prueba sea más difícil para los geólogos y geólogas, y por eso son menos los que consiguen su plaza.

Con iniciativas como el Geolodía, poco a poco estos científicos están consiguiendo que la geología sea cada vez menos desconocida y se valore su importancia como ciencia independiente.


Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Nuestras Historias del Día
Otras noticias destacadas

Añade tu comentario

Necesitas estar loggeado para comentar el post.


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies