Borgen (4t): el petróleo ártico como arma de negociación

Borgen (4t): el petróleo ártico como arma de negociación

Borgen (4t): el petróleo ártico como arma de negociación

Siete años después vuelve Borgen, la gran serie danesa, con una cuarta temporada centrada en la explotación del petróleo en Groenlandia. El retorno de esta impactante producción se merece un lugar de honor entre las mejores series de 2022


Lorenzo Mejino
Barcelona | 24 junio, 2022

Tiempo de lectura: 5 min



La gestión y la explotación de los recursos naturales existentes en las vastas superficies árticas ha sido objeto de numerosos artículos en El Ágora, por la necesidad de encontrar un equilibrio entre esos intereses comerciales y la sostenibilidad y la protección de un ecosistema muy frágil. Un ejemplo reciente lo hemos podido comprobar con las polémicas políticas de Donald Trump sobre la liberalización de las concesiones para extraer gas y petróleo en Alaska, sin considerar las graves consecuencias ambientales de esas explotaciones. En ese terreno se mueve el espectacular e impresionante retorno de la gran serie danesa Borgen, probablemente la producción televisiva más citada por nuestros políticos de todo el espectro parlamentario y que tras un hiato de siete años ha vuelto por todo lo grande con una 4T centrada en la explotación del petróleo en Groenlandia, con el impactante personaje de Birgitte Nyborg en el centro de las operaciones políticas.

Su análisis de la geopolítica ártica, con muchas potencias mundiales implicadas. es brillante y entretenido a partes iguales y se merece un lugar de honor entre las mejores series de 2022, con este tema ideal para mi columna quincenal sobre series en El Ágora.

Ficha: ‘Borgen’. Reino, poder y gloria. Ocho episodios. 60 minutos. Junio 2022- Cadena: Netflix (E)

La trama

Siete años después del final de la 3T de Borgen, el panorama político danés ha cambiado con Birgitte Nyborg, la líder del partido de los Nuevos Demócratas, como nueva ministra de Asuntos Exteriores en un gobierno de coalición que tiene como primera ministra a la líder del partido laborista Signe Kragh.

Al poco de acceder a su nuevo cargo, debe enfrentarse a una grave crisis con el territorio autónomo de Groenlandia, por el descubrimiento de unas enormes reservas de petróleo en el oeste del país que pueden ser la solución económica para los escasos y empobrecidos 56.000 habitantes que viven en esa enorme isla ártica, y un recurso importante para obtener la independencia del reino danés.

Las maniobras de Hans Eliassen, el ministro de Asuntos Exteriores groenlandés y firme partidario de la independencia, le llevan a firmar acuerdos unilaterales con China para explotar el petróleo sin el consentimiento danés, lo que va a hacer estallar una grave crisis a muchos niveles.

La disyuntiva entre explotar los recursos naturales petrolíferos, pero destrozando su ecosistema, tiene muchísimos matices y aristas que son desarrollados de forma exhaustiva en sus ocho episodios.

Todo deriva en una lucha de poderes a cinco bandas con la intromisión de las tres grandes potencias que son los EEUU, China y Rusia, para intentar sacar la máxima tajada de las disensiones entre Dinamarca y Groenlandia, como muestra el tráiler de Borgen. Reino. Patria y Gloria, el nombre oficial de la 4T de Borgen

Su creador, Adam Price, sigue mostrando todos los ángulos del conflicto de forma magistral, empezando por el abandono y el desprecio que siempre han sentido los groenlandeses por parte de los daneses y que, gracias a los billones del petróle,o se podrían sacudir de encima gracias a la independencia.

En contrapartida, tenemos el propio miedo danés de que esa codicia haga caer a Groenlandia en manos de una superpotencia que solo quiera esquilmar los recursos naturales de forma irreversible y dejándolos de lado en todas las decisiones.

En paralelo, tenemos las tensas relaciones familiares de la propia Birgitte Nyborg con su hijo Magnus, un activista ambiental que desaprueba públicamente las políticas de su madre. También podemos disfrutar del retorno de la periodista Katrine Fønsmark.

En esta ocasión, Katrine ha sido nombrada jefa de informativos de la primera cadena de la televisión pública danesa y tiene que afrontar grandes presiones y responsabilidades en ese nuevo puesto con la crisis de Groenlandia en el centro de mira.

Las negociaciones multilaterales a cinco bandas son complicadas y obligan a Birgitte Nyborg a hacer verdaderos encajes de bolillos que incluyen enormes contradicciones políticas, con continuos bandazos pragmáticos que muchas personas de su entorno más cercano no pueden entender, en esa complicada disyuntiva entre explotación económica y preservación del medio ambiente.

Gran parte de la temporada se ha rodado en escenarios naturales de Groenlandia con presencia de actores locales que se expresan en su lengua oficial, el groenlandés, y que sirven como contraste para mostrar todas sus peculiaridades como hace la actriz Nivi Pedersen (centro foto), una de las protagonistas que nos explica en el siguiente vídeo aspectos de la vida groenlandesa desconocidos fuera de la isla.

Las protagonistas

Sidse Babette Knudsen y su personaje de Birgitte Nyborg son probablemente la mejor actriz y el mejor personaje de la historia de la televisión danesa y, a nivel mundial, tampoco se me ocurre nada mucho mejor.

Su capacidad gestual para hacernos empatizar con ella, cuando se enfrenta a las diversas crisis que se le presentan continuamente, solo está al alcance de una actriz impresionante que es capaz de pasar de una sonrisa cautivadora a una ira desatada en cuestión de segundos, pasando por derrumbes personales y muy humanos, cuando se da cuenta que no ha acertado en sus decisiones.

Su presencia en pantalla es verdaderamente magnética y desmiente por completo esa práctica detestable de olvidarse de las actrices cuando cumplen la cincuentena, porque tanto ella como su personaje han demostrado que siguen en la cúspide de su carrera.

El retorno de Birgitte Hjort Sørensen con el personaje de Katrine Fønsmark, el rol con el que debutó y le que lanzó a la fama, sirve como contrapartida para mostrar el papel de la prensa como garante de la verdad y de la responsabilidad de los políticos frente a sus electores.

Su retorno como jefa de informativos es una verdadera carrera de obstáculos, donde se da cuenta de la enorme soledad que conlleva un gran poder. Una situación algo similar a la de Birgitte Nyborg, que la ha conseguido más o menos controlar su entorno, pero con enormes sacrificios personales.

Epílogo

No se me ocurre un mejor ejemplo que la 4T de Borgen para ilustrar y hacernos recapacitar sobre las tensiones reales geopolíticas existentes por la explotación de los recursos naturales en tierras árticas y sus irreversibles consecuencias medioambientales para las futuras generaciones. Por estas razones su presencia es imprescindible y absolutamente recomendable desde este rincón quincenal de series de El Ágora.



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