Peter Lindbergh y el don para contar historias con una cámara

Peter Lindbergh y el don para contar historias con una cámara

Peter Lindbergh y el don para contar historias con una cámara

Nuestro colaborador Julián Hernández profundiza en la figura de uno de los mayores talentos de la fotografía de las últimas décadas, Peter Lindbergh, que extrajo como pocos la belleza de los seres humanos que retrataba, ya fuera en las calles de París, de Nueva York y de cualquier gran ciudad o en las ruinas industriales de Alemania


Julián H. Miranda | Especial para El Ágora
Madrid | 24 julio, 2020

Tiempo de lectura: 7 min



El Museo de Artes y Oficios de Hamburgo acoge en sus salas la exposición Peter Lindbergh. Untold Stories (Historias no contadas), comisariada por el gran fotógrafo alemán.

Milla Jovovich, París, 1998. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, Paris
Milla Jovovich, París, 1998. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París

Se trata de uno de los más elegantes creadores visuales de las últimas cuatro décadas, fallecido en septiembre de 2019 y cuya selección de alrededor de 140 imágenes reflejan algunas de las señas de identidad de un estilo único que no sólo ha marcado tendencias en el mundo de la fotografía de moda, sino también en la historia de la fotografía.

“Taschen publica el catálogo de la última y gran exposición antológica de Peter Lindbergh, uno de los más elegantes creadores visuales de las últimas cuatro décadas”

Tras su clausura en Hamburgo el 1 de noviembre la muestra viajará al Hessisches Landesmuseum, Darmstadt (del 4 de diciembre al 7 de marzo de 2021) y más tarde al Museo de Arte Contemporánea Donnaregina de Nápoles (MADRE), de marzo a mayo de 2021.

Taschen ha editado el catálogo, en gran formato y en tres idiomas (alemán, francés e inglés). Todas las fotografías presentes en la muestra están reproducidas a página completa y a doble página muchas de ellas. Y además de la calidad de la impresión de esas imágenes, que caracterizan las publicaciones de Taschen, incluye una conversación que tuvo lugar en París en junio de 2019 entre Felix Kramer, comisario de la exposición y director del Kunstpalast de Düsseldorf, y Peter Lindbergh, en la que repasan algunos de los hitos de su carrera; y un emotivo texto de Wim Wenders, En memoria de Peter Lindbergh, a medio camino entre una carta y una semblanza del gran fotógrafo alemán, al que me referiré más adelante porque ofrece algunas claves reveladoras sobre su vida y obra.

Portada del catálogo Peter Lindbergh. Untold Stories, editado por Taschen. De izquierda a derecha: Linda Evangelista, Michaela Bercu y Kisten Owen, Pont-à-Mousson, 1988. © Peter Lindbergh. Cortesía de Peter Lindbergh, París
Portada del catálogo Peter Lindbergh. Untold Stories, editado por Taschen. De izquierda a derecha: Linda Evangelista, Michaela Bercu y Kisten Owen, Pont-à-Mousson, 1988. © Peter Lindbergh. Cortesía de Peter Lindbergh, París

Esta exposición procede del Kunstpalast de Düsseldorf, donde se inauguró el 5 de febrero de este año, y reúne casi centenar y medio de obras elegidas por Lindbergh. Casi todas ellas son en blanco y negro y constituyen un resumen muy personal de su forma de entender el arte, y no solo el fotográfico que dominó como pocos. Sus fotografías, que abarcan casi cuatro décadas de su trayectoria, poseen una rotundidad elegante y gozan del reconocimiento general en todo el mundo del arte.

Lindbergh dedicó casi dos años a producir esta exposición y el libro catálogo que la acompaña y, finalmente, por esos azares de la vida, no pudo ver inaugurada la muestra ni contemplar la magnífica edición del catálogo porque murió en septiembre de 2019.

03.- Retrato de Peter Lindbergh, Nueva York, 2016. © Stefan Rappo
Retrato de Peter Lindbergh, Nueva York, 2016. © Stefan Rappo

Peter Brodbeck, que más tarde cambió su apellido por Lindbergh, nació en 1944 en un pueblo alemán, que actualmente pertenece a Polonia, Leszno. Poco después su familia se instaló en Duisburgo, una ciudad de Renania del Norte-Westfalia situada en la confluencia de los ríos Rin y Ruhr, cerca de Düsseldorf. En esa villa que hoy tiene alrededor de 500.000 habitantes pasó su infancia y primera juventud.

A los 18 años se trasladó a Lucerna (Suiza) y 10 meses después se mudó a Barlín. Allí se matriculó en una Academia de Arte, donde cursó estudios nocturnos. Luego viajó a Arlés por su admiración por Van Gogh, Marruecos y España. Tras su regreso a Alemania estudió pintura en la Escuela Superior de Bellas Artes de Krefeld (Renania del Norte-Westfalia) y en 1969, cuando tenía 25 años, tuvo su primera exposición en la galería Denise René-Hans Mayer, en un momento en el que estuvo influido por el arte conceptual.

“Sus imágenes terminan transcendiendo su contexto y han servido para redefinir los parámetros de la fotografía de moda y de la cultura contemporánea en general”

Dos años más tarde, Lindbergh comenzaría a usar la fotografía como principal modo de expresión y fue asistente de Hans Lux en Düsseldorf hasta que se dedicó posteriormente a la imagen para publicidad.

Foto 24.- André van Noord, Parma, 1990. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, Paris
André van Noord, Parma, 1990. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París

Instaló su primer estudio en 1973 y adoptó el apellido que siempre le acompañó a partir de entonces, Lindbergh. Entró en contacto con Helmut Newton, Guy Bordin y Hans Feurer y se unió a la aventura del semanario Der Stern.

En 1978 su carrera profesional le llevó a París para concentrarse en el mundo de la alta costura y unos años después comenzó a fotografiar a las que luego fueron las supermodelos y algunas actrices:  Christy Turlington, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Cindy Crawford, Stephanie Seymour, Milla Jovovich, Zhang Ziyi, Kara Young, entre otras, y actores como Robert Pattinson o Richard Gere. Y colaboró con los grandes modistos de esos años: Karl Lagerfeld, Armani y otros.

“Para él, con su mirada de artista visual, la fotografía de moda podía y debía existir sin poner necesariamente la moda en el centro”

Muchas de esas fotografías, que ahora cuelgan en la exposición, fueron concebidas para su publicación en revistas mensuales de moda o tendencias como Vogue, Harper’s Bazaar, Interview, Rolling Stone, W Magazine o Wall Street Journal, entre otras.

Foto 19.- Robert Pattinson, París, 2016. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, Paris
Robert Pattinson, París, 2016. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París

Peter Lindbergh está considerado actualmente como uno de los fotógrafos del mundo de la moda por excelencia, sobre todo en blanco y negro. Solía preferir que sus modelos tuvieran un maquillaje mínimo y un peinado sencillo. En esta revisión de su obra protagonizada por él, previa a su muerte, hay un gran significado porque como le dijo a Felix Kramer en la entrevista: “La primera vez que vi mis fotografías en las paredes de la maqueta de la exposición me sorprendió, pero de manera positiva. Fue abrumador verme así y repensar quién soy”.

Para él, con su mirada de artista visual, la fotografía de moda podía y debía existir sin poner necesariamente la moda en el centro, ya que las imágenes que capturó con su mirada, a través de la cámara, terminan transcendiendo su contexto y han servido para redefinir los parámetros de la fotografía de moda y de la cultura contemporánea en general. “La exposición me permitió reconsiderar mis imágenes en un contexto que no era propiamente del mundo de la moda”.

Malgosia Bela & Asthon & Heidi, Los Ángeles, 2008. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París

La exposición está estructurada en tres grandes secciones. La primera, bajo el título de Manifest, es una instalación que, sobre todo, revela de un modo original e inmersivo la comprensión que para el artista alemán tenía la fotografía de moda que él y otros creadores hacían.

En la sección central de la exposición Lindbergh organizó las obras que él personalmente consideraba esenciales para su obra. Una especie de diario vital y artístico con el que experimentó con su propio material y fue dando lugar a nuevas historias mientras se mantenía fiel a su modo de concebir un lenguaje narrativo con la cámara. Y ahí encontramos algunas de sus obras más conocidas, que se muestran en parejas o grupos para arrojar interpretaciones que sorprenden al espectador.

“Muchas de sus fotografías fueron concebidas para su publicación en revistas mensuales de moda o tendencias como ‘Vogue’, ‘Harper’s Bazaar’, ‘Interview’, ‘Rolling Stone’ o ‘W Magazine’, entre otras

Su mirada establecía un diálogo con los modelos elegidos y para él posaron o fueron cazados actores como Richard Gere y Antonio Banderas; actrices como Nicole Kidman, Uma Thurman, Jessica Chastain, Helen Mirren o Milla Jovovich; y las grandes modelos como Naomi Campbell, Linda Evangelista y Claudia Schiffer, entre otras personalidades, así como otras menos conocidas.

Antonio Banderas, Los Ángeles, 1995. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París

En la última parte hay una instalación cinematográfica titulada Testament (2014), que descubre un lado hasta ahora desconocido de la práctica y del carácter del fotógrafo alemán. Fue filmada a través de un espejo unidireccional, y esa película muestra el intercambio silencioso entre la cámara de Lindbergh y Elmer Carroll, un preso del corredor de la muerte de Florida que pasó 30 minutos mirando atentamente su reflejo, pensativo, sin una animación facial significativa. La proyección permite acercarnos un poco más a la personalidad de Lindbergh y algunos de los temas que más le preocupaban: la introspección, la empatía y la libertad.

Kara Young, Duisburgo, 1984. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París

Y quiero compartir algunos de los pasajes abordados por su amigo, el cineasta alemán Wim Wenders en el libro-catálogo, que nos acercan a Lindbergh y donde destaca la alegría, el afán inspirador y su don liberador para controlar todo y que pareciera que lo que hacía fuera la cosa más fácil del mundo.

“La exposición y el libro son una especie de diario vital y artístico que muestra la experimentación con lenguaje narrativo y su propio material y da lugar a nuevas historias”

El director de cine alemán menciona la amistad sincera y la generosidad de Lindbergh con los demás, porque como sostiene Wenders el fotógrafo conservó al niño que todos llevamos dentro y de ese manantial extrajo muchas cosas para su arte y su vida.

Y concluye su texto con unas palabras que emocionan: “Esos ojos (los de Lindbergh) que permanecen cerrados ahora, antes nos vieron y amaron y nos dieron a todos mucha luz y ligereza. Esos ojos enseñaron a millones de personas a ver la belleza, no solo como un producto de la moda, sino como nuestra propensión humana más profunda a la libertad, la bondad, el sentido de identidad y la alegría, y el derecho a que habite el niño en nosotros.”

Zhang Ziyi, Florencia, 2017. © Peter Lindbergh. Courtesy of Peter Lindbergh, París


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