¿Cuál ha sido la temperatura más baja en el hemisferio norte?

¿Cuál ha sido la temperatura más baja en el hemisferio norte?

La OMM ha reconocido recientemente un récord de -69,6 grados centígrados observados en Groenlandia hace 30 años como la temperatura más baja registrada en el hemisferio norte. Se trata de una cifra dos grados inferior al anterior récord observado en los emplazamientos rusos de Verkhoyanksk y Oimekon


En ocasiones, los récords de temperatura quedan olvidados en los archivos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) esperando a que un historiador climático los encuentre y valide. Este ha sido el caso de uno de los últimos récords de temperatura que ha validado la organización mundial esta semana.

Esta historia se remonta 30 años atrás en una estación meteorológica automática instalada en un emplazamiento remoto de Groenlandia denominado Klinck, ubicado en una elevación de 3.105 metros cerca de la cumbre topográfica del manto de hielo de la imponente isla.

Emplazamiento donde se encontraba la estación meteorológica | Foto: OMM, NOAA

Esta estación estuvo en funcionamiento durante dos años a principio de los 90 como parte de una establecida por la Universidad de Wisconsin-Madison para registrar las condiciones meteorológicas dominantes en la parte más elevada de la isla helada. En 1994 acabó sus servicios en Groenlandia y se envió a un lavatorio donde verificaron su funcionamiento para trasladarla posteriormente a la Antártida.

No obstante, durante todo ese tiempo que funcionó en el hemisferio norte, la estación registró una cifra sinigual. Esto sucedió durante el 22 de 1991, cuando sus medidores calcularon una temperatura de -69,6 grados centígrados, dos grados inferior a la marca más fría observada entre 1892 y 1933 de -67,8°C en los emplazamientos rusos de Verkhoyanksk y Oimekon.

Según la OMM, este registro ha salido ahora a la luz porque hasta el 2007 el organismo mundial no comenzó a evaluar los fenómenos globales extremos y porque también tuvieron que encontrar a los científicos que obtuvieron los datos originales con el fin de validarlos y estudiarlos a fondo.

“En la era del cambio climático, gran parte de la atención se centra en los récords de calor. Este valor recién reconocido de temperatura mínima sin precedentes es un importante recordatorio de los marcados contrastes que existen en este planeta”, ha comentado Petteri Taalas, secretario general de la OMM.

“Gracias a la dedicación de climatólogos e historiadores meteorológicos, ahora podamos analizar muchos de esos registros más antiguos, y ello nos permite comprender mejor los fenómenos climáticos extremos tanto actuales como pasados desde una perspectiva mundial”, ha añadido el secretario general.

Ahora, la OMM está trabajando para verificar si Verkhoyanksk vuelve a ser récord mundial, esta vez por no registrar una temperatura tan mínima, sino todo lo contrario ya que el 20 de junio se observó allí una temperatura de 38°C, posiblemente la más alta registrada en el Círculo Polar Ártico.



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