Llevar el agua hasta el desierto, el gran deseo de los Emiratos Árabes

Llevar el agua hasta el desierto, el gran deseo de los Emiratos Árabes

El agua adquiere mucho más valor en aquellas zonas, como los Emiratos Árabes, donde su presencia es todo un logro. Por eso, en el país árabe se han apoyado en la creatividad para traer el líquido elemento a sus fronteras, ya sea a través de drones o extrayéndolo de la misma atmósfera


En Emiratos Árabes Unidos necesitan todo el agua que puedan conseguir. Proyectos como la piscina más profunda del mundo contrastan con la realidad de un país desértico que recibe una precipitación media anual inferior a 100 mm. De hecho, sirven de ejemplo para demostrar, en estas condiciones, el enorme despilfarro de agua de este país de la penínusla arábiga que, según artículos del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), es uno de los mayores consumidores de agua del mundo.

La creciente sed del país ha situado al agua como una de las grandes preocupaciones nacionales materializadas en la estrategia estatal “UAE Water Security Strategy 2036”, que tiene como objetivo reducir la demanda total de recursos hídricos hasta en un 21% o aumentar el índice de productividad del agua a 110 dólares.

Para lograr sus metas, el país árabe no ha escatimado en imaginación. Entre sus planes se contempla la construcción de una vasta red de almacenamiento y distribución que pretende suministrar hasta nueve litros de agua por día y persona en situaciones de emergencia o 30 litros en casos de emergencia extrema durante 16 y 45 días respectivamente.

Aunque eso no es todo ya que la siembra de nubes también ha ganado popularidad en los Emiratos. Solo durante este año, su Centro Nacional de Meteorología informó que el país había realizado 219 vuelos en los que se utilizaron 4.841 bengalas destinadas a precipitar el agua de las nubes que creaban de forma artificial.

Dentro de esta materia, los Emiratos desarrollaron otro proceso en el que se involucraban drones capaces de liberar cargas eléctricas que, en vez de desencadenar lluvia, tienen como objetivo agrupar las gotas de agua de las nubes para que caigan en forma de aguacero. De este modo, no solo se logra la precipitación, sino también que las gotas de lluvia puedan llegar al suelo en las condiciones cálidas del país.

Ahora, han dado una nueva vuelta a estas propuestas para consolidar un proyecto que se desarrollará en la ciudad Masdar, en Abu Dhabi. En concreto, la empresa estadounidense de tecnologías del agua, AQUOVUM, en asociación con Masdar y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Khalifa pretenden extraer el agua de la atmósfera con energías renovables para abastecer a la población.

“La tecnología libre de carbono creará acceso a agua limpia, una necesidad fundamental para construir un futuro más verde, al tiempo que contribuirá al Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (UNSDG 6) de garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos”, exponen en un comunicado.

Esta tecnología de Generación de Agua Atmosférica (AWG) también contribuirá a un mercado que se espera que crezca a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de más del 25% en todo el mundo, y más del 30% CAGR solo en el Medio Oriente y África, que son algunos de los los climas más duros del mundo donde más se necesita agua, según Global Market Insights.

Pocos detalles se conocen del proyecto, pero Nicolas Calvet, profesor asistente en el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Khalifa, adelantó que se trataría de una idea que se desarrollaría a lo largo de 12 meses y que estaría alimentada por la energía verde de la empresa Azelio y la plataforma solar del Instituto Masdar.

Uno de los extractores de agua implicados en el proyecto | Foto: Universidad de Khalifa

Esto, junto a las declaraciones del investigador afirmando que “la energía solar y el agua deberían ser los pilares principales de la investigación y el desarrollo en los EAU”, parecen apuntar a que esa energía renovable que impulsará el proyecto no será otra que la propia luz del Sol.

“El agua es la base de todas las áreas de la salud humana y ambiental y también es esencial para la producción de alimentos y energía. Por lo tanto, el desarrollo de tecnologías que protejan y garanticen una fuente de agua constante y segura es de suma importancia”, expresó Abdulla Balalaa, director ejecutivo de bienes raíces sostenibles de la ciudad de Masdar.

Antes que esta idea, la región barajó otros procesos menos ortodoxos para conseguir el agua que tanto ansían. Hace dos años, el multimillonario empresario Abdulla Alshehi planteó la rocambolesca idea de trasladar un iceberg hacia las costas del golfo pérsico después de que Ciudad del Cabo dictase una idea similar.

Además del agua, el empresario y su equipo querían que ese iceberg pudiese suavizar la temperatura de la región, a la par de que pudiera traer turismo y, sobre todo, abaratar la desalinización local, que en la actualidad es la primera fuente de agua dulce en el territorio.

Si bien en el presente los expertos señalan que existe una capacidad sobrante de agua, no habiendo riesgo de desabastecimiento a corto plazo, no opinan lo mismo en un escenario de cambio climático en el que se pueda incrementar la demanda evaporativa de los suelos y en el que se incremente la población.



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