El agua, activo y recurso esencial para el despegue del turismo - EL ÁGORA DIARIO

El agua, activo y recurso esencial para el despegue del turismo

El agua, activo y recurso esencial para el despegue del turismo

España se prepara para recibir a millones de turistas extranjeros y nacionales en los meses de verano, un volumen de visitantes que multiplica el consumo de agua y obliga a sobredimensionar las infraestructuras del ciclo urbano en las localidades receptoras, que generalmente sufren escasez de este recurso


El Ágora
Madrid | 21 junio, 2021


El sector turístico español se prepara para salvar la temporada estival tras cerrar un primer trimestre con una ocupación hotelera del 23%, según el barómetro de STR y Cushman & Wakefield. El sector espera que este verano aterricen en España entre 8,5 y 11,5 millones de turistas extranjeros.

Una cifra muy alejada de la normalidad pre pandémica que según un informe de BrainTrust Consulting Services hará que el turismo nacional suponga este verano el 77% del total de viajeros.

La relevancia del turismo como actividad económica que consume agua no se ve fácilmente reconocida, ya que representan el 1% del consumo mundial, una cantidad alejada del gasto calculado en el sector de la agricultura, estimado en el 70%.

Sin embargo, el turismo es a menudo un consumidor importante de agua dulce en las zonas donde el agua es escasa o donde las tasas de renovación de los acuíferos son limitados, y su contribución al consumo de agua puede ser a nivel nacional y regional significativa.

Se ha comprobado que un turista consume el 7% más de agua a nivel mundial que un habitante de su destino de vacaciones

Algunos estudios internacionales señalan que en Barbados, Chipre o Malta, el turismo representa hasta un 7,3% del consumo nacional de agua, y en el Caribe y las zonas costeras del Mediterráneo, el turismo es en general el sector dominante que utiliza el agua.

Y no hablamos solo de agua para beber, sino de todas las actividades relacionadas con el turismo, incluyendo cocinas, lavandería, baños, duchas, piscinas, refrigeración, o el riego de jardines, así como el uso del agua para diversas actividades como el golf, el buceo, saunas o spas. Las tasas de consumo de agua oscilan entre los 84 y los 2.000 litros por turista y día, y hasta 3.423 litros por habitación por día.

El gasto medio de agua del turista que visita España también es muy alto, puede llegar a ser entre tres y cuatro veces más que el consumo de un residente. Mientras que un ciudadano medio consume 132 litros al día, el gasto por turista oscila entre los 450 y los 800 litros, en función de la estación y de la zona.

Más allá de la insostenible presión sobre los recursos, en España la huella hídrica del turismo obliga a los municipios receptores a asumir una red de abastecimiento, distribución y saneamiento sobredimensionadas, con capacidad para cubrir las necesidades de una población que se duplica, como en el caso de Málaga o se quintuplica como en el caso de Benidorm, explica el experto del Foro de la Economía del Agua Carlos Mario Gómez.

 El 70% del consumo de agua para turismo se produce en el litoral mediterráneo y en las islas

Además, el 85% de los turistas internacionales va a lugares donde escasea el agua y, además, casi se concentra en la época estival.

De hecho se ha constatado que donde más tiende a crecer el sector turístico español es en el sureste peninsular por la seguridad de disfrutar del sol y las playas que ofrecen nuestras costas.

Esta afluencia turística, que el sector espera recuperar a partir del segundo trimestre de 2022, genera picos de demanda estacional que hay que ser capaces de satisfacer pese a la escasez, contando con fuentes alternativas para el abastecimiento y una capacidad infraestructural desde la captación a la depuración que absorba y garantice para todos, residentes y visitantes un correcto ciclo urbano del agua, explica Gómez.

Cada tipo de turismo genera desequilibrios diferentes, añade. El turismo de segunda residencia crece por lo general en desarrollos urbanísticos más dispersos y más aislados, alejados de los núcleos urbanos.

Estos desarrollos residenciales obligan a extender muchísimo las redes de distribución, de tratamiento y de gestión de las aguas residuales.

Y todo esto supone una presión muy importante sobre el ciclo urbano del agua, presiona mucho los costes y el dimensionamiento de las infraestructuras para cubrir esos picos de demanda de hasta un 40% mayores de la media en temporada baja.

Gómez señala que el coste de ese sobredimensionamiento de las redes de distribución y saneamiento para satisfacer la demanda turística estacional lo acaban pagando los residentes, porque en España el coste se repercute en el precio por metro cúbico, de manera que son los resientes quienes asumen ese sobrecoste que se establece entorno al 10-20% del gasto.

Este hecho ha venido generando mucha controversia, según Carlos Mario Gómez, y hasta se llegó a plantear hace unos años establecer una sobretasa turística para el agua que hoy existe en uno 30 o 40 municipios españoles, fundamentalmente de Baleares, Canarias y Almería, sobre todo para hoteles y segundas residencias.

El experto del Foro de la Economía del Agua, insiste en que en España la gestión de la sequía está muy avanzada pero no tanto la gestión de la escasez, que que en la priorización de usos del agua. El sector turístico se considera como uso de boca por lo que nunca se plantean restricciones para el turismo.

Los sectores turísticos se plantean desde hace años medidas de eficiencia y concienciación en el uso del agua, “pero la realidad es que hay poca iniciativa respecto al ahorro de agua y están dispuestos a hacer cosas más por responsabilidad corporativa que por la sostenibilidad de los recursos hídricos”. Fundamentalmente porque el gasto hídrico apenas representa un 10% de los costes operativos de las empresas del sector dado que España ofrece una de las tarifas de agua más baratas de Europa, y “así no se incentiva el ahorro cobrando por debajo de 2 euros el metro cúbico, muy por debajo de los 6-7 euros de Dinamarca y Holanda”.

Hasta ahora, los diferentes entes locales financiaban sus infraestructuras del ciclo urbano del agua con fondos FEDER y no había conciencia de recuperación de costes operativos, afirma Gómez, pero esto ya esta cambiando y Bruselas va a empezar a exigir tanto los avances en saneamiento que todavía no cumplimos como recuperación de costes.

La falta de economía de escala de las administraciones locales lastra la capacidad de inversión que permita cubrir las necesidades de este desarrollo turístico y la implementación de sistemas de eficiencia para garantizar la sostenibilidad del sistema y un mantenimiento sostenible de la red que podría estimarse en nuestro país entorno a los 5 euros por metro cúbico servido. “Esto requiere cooperación, alianzas, marcos homogéneos y que se compense la atomización normativa que impone la responsabilidad prestacional local del ciclo del agua”.

La importancia del turismo en España, en un contexto de cambio climático y de escasez estructural de recursos hídricos, hace necesario adoptar planes y acciones de optimización de la gestión del agua también en el sector turístico.

La tecnología permite reutilizar el 92% del agua de piscinas

Las empresas turísticas son cada vez más conscientes de la necesidad de optimizar el uso de este recurso. Si bien a escala mundial el turismo representa el 1% del consumo global de agua, la Organización Mundial del Turismo estima que, aplicando medidas de eficiencia, este porcentaje podría reducirse casi una cuarta parte. Con esas mismas medidas, además, los hoteles podrían consumir la mitad de agua por visitante alojado y noche.

Sin embargo, no se trata solamente de concienciar al usuario o de instalar contadores de agua en cada habitación. De hecho, el consumo principal en los hoteles no se produce en las habitaciones, ni siquiera en los servicios de lavandería, sino en las cocinas, según un informe del Instituto Técnico Hotelero .

Saber dónde y cómo se producen los consumos de agua en cada instalación turística permitirá establecer un Plan de Gestión Integral que reduzca la huella hídrica así como los costes de agua y energía asociada, mejorando la rentabilidad, la competitividad y favoreciendo el crecimiento sostenible.

El coste hídrico en las instalaciones de hostelería se cifra entre el 6% y el 12% de los gastos fijos

El Instituto Técnico Hotelero establece que el coste hídrico supone entre el 6% y 12% de los gastos fijos de un hotel. La mayoría de los establecimientos españoles ya han implantado soluciones para mitigar el consumo. Son opciones sencillas y asequibles, como la reducción del caudal en grifos y duchas –que suponen un ahorro entre el 40% y 50%– o la implantación de cisternas de doble carga.

La asignatura pendiente sigue siendo la reutilización. Las mismas tecnologías que se utilizan en la industria para gestionar y reutilizar el agua pueden aplicarse al sector turístico para, por ejemplo, construir pequeñas biofactorias en el propio establecimiento. Estas no solo garantizan una gestión adecuada de las aguas residuales, sino que, además, pueden llegar a suponer una importante reducción del peso del consumo del agua en la cuenta de resultados gracias al uso del agua reciclada en tareas como el riego de jardines y zonas comunes o nuevos ciclos en lavandería.

Lo cierto es que los turistas post-covid se han vuelto aún más exigentes por lo que, además de comodidad y servicios, buscan otros factores como la salud, el distanciamiento social o la libertad; pero a su vez quieren disfrutar todo lo posible de sus vacaciones como en el pasado, respetando aforos, horarios, medidas de seguridad y con una conciencia mucho más arraigada que hace poco más de un año.



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