La gestión del agua en el mundo, casos de estudio: París

París, las sombras
de la ciudad de la luz

París, las sombras
de la ciudad de la luz

El cambio en París a una gestión del agua urbana cien por cien municipal en el año 2010 ha generado un alza de precios y un deterioro del servicio. Los costes de suministro han aumentado espectacularmente, subiendo en un 59,8% en el periodo posterior a la remunicipalización, mientras la satisfacción de los clientes no para de descender


Lorenzo Dávila
Madrid | 6 octubre, 2020


Una decisión tan trascendente como la de quién se va a encargar de la gestión de un servicio público debería, en principio, estar libre de pensamientos ideológicos y ser argumentada en base a una serie de razones objetivas que motiven esta decisión. En este sentido, las corrientes pro-remunicipalización entienden que existen consecuencias negativas derivadas de la participación del sector privado en la gestión de servicios públicos como el agua.

Uno de los argumentos típicamente utilizados por estas corrientes es que la iniciativa privada únicamente entra a colaborar en la gestión de servicios públicos en aquellos ámbitos en los que considera que pueden obtener beneficios, ignorando aquellos que pudieran resultar deficitarios. Pero realmente la idea más extendida y uno de los principales motivos por el que se rechaza la colaboración entre el sector público y privado es el alza de los precios de servicios públicos. En este sentido, cabe remarcar que más que un dato objetivo se trata de una percepción ciudadana.

Por ejemplo, en el documento Remunicipalisation of public services in the EU, se examinan las diferentes motivaciones que han dado lugar al movimiento remunicipalizador en los países miembros de la Unión Europea, y cuando hablan del aumento de precios, se apoyan en una encuesta ciudadana que asocia el crecimiento de los precios a la participación del sector privado y no en tarifas reales.

“La subida de precios ni siquiera se moderó tras la remunicipalización de 2010: en el 2017 el agua ya se había encarecido en la ciudad parisina en un 19,11% respecto a 2010”

París llevó a cabo la remunicipalización de su servicio de agua en el año 2010, debido fundamentalmente a que el precio durante el periodo de gestión privada aumentó, aunque en menor medida de lo que fluctuó el precio de media en Francia. De esta forma, se transfirieron las actividades de producción, distribución, control sanitario y las obras de distribución al nuevo ente Eau de Paris, de titularidad pública dependiente del Ayuntamiento de París. Sin embargo, la subida de precios ni siquiera se moderó tras la remunicipalización de 2010: en el 2017 el agua ya se había encarecido en la ciudad parisina en un 19,11% respecto a 2010.

Fuente de agua en París. | Foto: Jazmine Thomas

La remunicipalización del servicio de aguas no ha sido un éxito completo, ni mucho menos. Por una parte, los costes de suministro han aumentado espectacularmente, subiendo en un 59,8% en el periodo posterior a la remunicipalización.

“Se puede calificar la decisión de remunicipalizar el servicio de gestión de aguas de París más como una medida política que una medida realmente necesaria”

Esta situación puede deberse directamente a la remunicipalización y su sistema de gestión, como indicaba un estudio realizado por NUS Consulting, que mostraba el coste del agua y de su saneamiento en países del entorno de Francia durante el año 2011. En este estudio se describen las diferentes formas de gestión existentes en estos países, sacando un dato curioso sobre el saneamiento: en los países en los que interviene el sector privado (especialmente en Reino Unido, directamente en manos privadas, y España e Italia, con presencia de sociedades mixtas entre el sector público y privado), el precio del saneamiento es menor que en los países en los que el sector público es el encargado de la gestión de estos servicios.

“La colaboración entre el sector público y privado es un mecanismo para prestar un servicio de manera eficiente que no tiene que estar reñido ni con la calidad ni con el precio repercutido”

Por otra parte, otro motivo para pensar en que remunicipalizar no ha sido la mejor opción de todas comienza a verse en las encuestas de satisfacción que la propia compañía Eau de Paris publicó hasta 2014, cuando se podía ver cómo la percepción del servicio, aún siendo buena, iba disminuyendo respecto a los dos años anteriores, sobre todo en cuanto a calidad se refiere. Cabe destacar que, en el último anuario de la compañía, esta encuesta se ha omitido.

“En los países en los que interviene el sector el precio del saneamiento es menor que en los países en los que el sector público es el encargado de la gestión de estos servicios”

En definitiva, si unimos que los altos costes de suministro menguan cada ejercicio el beneficio de la compañía, con las consecuencias que esto puede acarrear para futuras inversiones, y a que la satisfacción poco a poco va decayendo, quizá la opción de remunicipalizar no haya sido la mejor de las decisiones.

Es probable que la gestión del agua en manos del sector privado en París previa a la remunicipalización de 2010 pudiera tener defectos, sin embargo, se puede calificar la decisión de remunicipalizar el servicio de gestión de aguas de París más como una medida política que una medida realmente necesaria.

En realidad, el principal error que se cometió en este proceso fue en la fase de la renovación del contrato con los dos operadores privados, en la que se debió haber previsto un mecanismo de transparencia mucho mejor del que se aprobó, pero la colaboración entre el sector público y privado es un mecanismo para prestar un servicio de manera eficiente que no tiene que estar reñido ni con la calidad ni con el precio repercutido a los clientes.



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