El impacto del cambio climático en el agua empeora los índices sanitarios mundiales - EL ÁGORA DIARIO

El impacto del cambio climático en el agua empeora los índices sanitarios mundiales

El informe The Lancet Countdown es el mayor estudio internacional sobre los impactos del cambio climático en la salud. Su nueva edición lanza datos desoladores y destaca que los efectos en el agua están empeorando gravemente la salud de la población más vulnerable


The Lancet Countdown es un informe internacional que monitoriza de forma independiente las consecuencias para la salud de un clima cambiante y que representa el consenso de los principales investigadores de 43 instituciones académicas y agencias de la ONU. El informe recoge la evolución de 44 indicadores que exponen un aumento constante en los impactos en la salud del cambio climático y las consecuencias de la “respuesta tardía e inconsistente de los países de todo el mundo”, lo que proporciona un imperativo claro para una acción acelerada que ponga “la salud de las personas y el planeta por encima todo lo demás”.

El lanzamiento del informe de 2021 coincide con la próxima 26ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), en la que los países se enfrentan a presiones económicas para hacer realidad la ambición del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura media mundial en 1,5°C y movilizar los recursos financieros necesarios para que todos los países tengan una respuesta climática eficaz.

El problema radica en que la recuperación planteada para superar la crisis generada por le coronavirus está impulsada por los combustibles fósiles, que reciben “grandes subvenciones” por parte de las autoridades, mientras que el apoyo económico para las políticas verdes es “limitado”, explican los autores.

Esta estrategia favorecerá el cumplimiento de “objetivos económicos a corto plazo”, pero, después, podría desviar “irremediablemente” a la comunidad internacional de la ruta marcada para limitar la subida de temperaturas.

Agua y salud

Como no podía ser de otra manera, el informe se detiene en los efectos que el clima está teniendo en el recurso más preciado y el que, junto con el aire, más impacta en la salud de las personas: el agua.

El calentamiento global está provocando de manera cada vez más frecuente efectos extremos relacionados con el agua, tanto sequías como inundaciones a causa de cambios en los patrones de lluvia en todo el mundo.

Un indicador específico rastrea el área terrestre afectada por eventos de sequía extrema utilizando el índice estandarizado de precipitación-evapotranspiración, capturando los cambios en la precipitación y el efecto de la temperatura sobre la evaporación y la pérdida de humedad. El informe señala que la superficie terrestre mundial afectada por condiciones de sequía extrema ha aumentado constantemente desde 1990. La proporción de la superficie terrestre del mundo con sequía extrema en un mes determinado alcanzó un máximo del 22% en 2010-19; un valor que sólo había alcanzado el 13% en 1950-1999. Además, los 5 años con la mayor cantidad de áreas afectadas por sequías extremas se han producido desde 2015, y el Cuerno de África, una región afectada por sequías extremas recurrentes e inseguridad alimentaria, fue una de las zonas más castigadas en 2020.

La escasez de agua tiene una relación directa con la seguridad alimentaria y la seguridad hídrica que impactan directamente en la salud humana. A la desnutrición por la falta de alimentos, consecuencia de la caída de la producción agraria en los países más vulnerables, se une la desnutrición que provocan las enfermedades relacionadas con el consumo de agua insegura. Y es que, se necesita agua para obtener alimento y pero también agua limpia para no enfermar. Unicef no lo duda: por mucho que un niño desnutrido coma, no se recuperará si el agua que bebe es insalubre. La desnutrición alcanza ya al 10% de la población mundial.

Por otro lado, el exceso de agua que están provocando nuevos patrones de lluvia cada vez más torrenciales, también suponen un problema sanitario muy grave. A las cientos de miles de muertes que las inundaciones han provocado en las últimas décadas, después de la tormenta no llega la calma. La inseguridad hídrica a causa de destrozos en las infraestructuras del ciclo del agua y las aguas estancadas provocan la multiplicación de enfermedades a causa de mosquitos, virus y bacterias.

El informe señala que tanto lluvias como altas temperaturas están creando “las condiciones ideales” para las transmisión de enfermedades infecciosas, echando por tierra décadas de progreso en el control, por ejemplo, del dengue, malaria, cólera, zika o chikungunya.

Diagnóstico de desnutrición. | Foto: UNICEF / Holt

Un indicador rastrea el número de desastres relacionados con el clima y el número de personas afectadas o muertas por evento. Los datos provienen del Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres y se han presentado como anomalías estándar durante el período 1990-2020. Todos los grupos de países han tenido un aumento constante y estadísticamente significativo en el número de fenómenos meteorológicos extremos durante los últimos 30 años, y el grupo con  índice de desarrollo humano (IDH) muy alto ha tenido el mayor aumento. Sin embargo, solo el grupo de IDH bajo ha tenido un aumento estadísticamente significativo de personas afectadas por desastre, una situación que podría reflejar un crecimiento más rápido en las poblaciones que viven en áreas de alto riesgo dentro de países de IDH bajo o desigualdades entre los grupos en capacidad de adaptación y preparación para responder al empeoramiento de las amenazas del cambio climático.


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