'The Lancet' crea una comisión que evaluará la relación entre agua y salud

‘The Lancet’ crea una comisión que evaluará la relación entre agua y salud

En un mundo con 2.200 millones de personas sin acceso al agua y con unas inversiones en el sector desiguales, la prestigiosa revista médica The Lancet anuncia la creación de una comisión de evaluación centrada en el agua, el saneamiento y la higiene para poner en valor el recurso como elemento de salud pública y su importancia para la igualdad y la justicia social


The Lancet, la prestigiosa revista médica británica, anuncia la creación de una nueva comisión de agua, saneamiento e higiene y salud con el objetivo de reinventar y reconstituir los servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH) no solo como un pilar central de la salud pública, sino también como un “camino hacia la igualdad de género y la justicia social y ambiental”.

“El trabajo de la comisión se basará en las pruebas más recientes, pero también se basará en una reflexión crítica sobre la evolución y las prioridades de este sector global”, destacan desde la revista.

Según detallan, en la primera reunión de la comisión se acordaron tres áreas prioritarias que pasan, en primer lugar, por argumentar claramente la necesidad de lograr el acceso universal a servicios WASH (Water, Sanitation and Hygiene), gestionados de forma segura.

En este sentido, recuerdan que las ultimas evaluaciones globales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) apuntan hacia un mundo con 2.200 millones de personas, el 29% de la población mundial, sin acceso a un suministro de agua limpia para beber, y con 4.200 millones de personas, el 55% de la población mundial sin servicios de saneamiento.

“La búsqueda continua de intervenciones domiciliarias limitadas y de bajo costo frente a la creciente evidencia de su insuficiencia distrae del desafío central de construir sistemas nacionales capaces de brindar acceso universal a servicios administrados de manera segura”, declaran los expertos de The Lancet.

“La Comisión evaluará las consecuencias sanitarias, sociales y medioambientales del lento progreso hacia el acceso universal a servicios hídricos gestionados de forma segura y delimitará la escala y distribución de estos déficits”, añaden.

En segundo lugar, la comisión pretende evaluar los costes financieros de lograr el acceso universal a servicios gestionados al menos de forma segura, así como otros obstáculos al progreso.

Del mismo modo, quiere proporcionar una evaluación integral de los beneficios potenciales de tal logro, que abarcan los beneficios para la salud pública, los retornos financieros a través de mejoras en el capital humano y la productividad, y otros beneficios relacionados con la justicia social y ambiental y la igualdad de género.

La higiene y, sobre todo, el saneamiento del agua podrían salvar dos millones de vidas en el mundo.

Para ellos, los WASH se presentan como como unas herramientas eficaces para prevenir enfermedades infecciosas y sus secuelas y con el potencial de reducir la presión sobre los servicios de salud y en otros muchos factores de la vida diaria de las personas, en particular para las mujeres y las niñas.

Sin embargo, afirman que muchas de las inversiones en WASH no tienen en cuenta los posibles beneficios, del mismo modo que explican que a veces se corre el riesgo de e trasladar la responsabilidad de los bienes públicos del estado al individuo con proyectos nivel doméstico.

“En muchas ocasiones, estas intervenciones a pequeña escala exigen una gran inversión de tiempo y recursos financieros de quienes tienen menos capacidad para asumir los costos, y subestiman o pasan por alto los desafíos estructurales que enfrentan las personas que viven en la pobreza”, comentan desde The Lancet.

Por último, en aquella reunión acordaron su intención de formular recomendaciones concretas de reforma centradas en el establecimiento de sistemas nacionales que sean capaces tanto de brindar servicios WASH profesionalmente para todos como de responder a desafíos clave como el cambio climático y la rápida urbanización.

“La atención se centrará en todo el mundo, reconociendo que existen desigualdades relacionadas con WASH en los países de ingresos altos y en los países de ingresos bajos y medianos, al igual que el potencial para obtener más beneficios sociales y de salud”, indica The Lancet, añade que la atención internacional se centra casi exclusivamente en los países de ingresos bajos y medios.

A medida que avancen en su trabajo, adelantan que intentarán involucrar a los actores políticos y prácticos y que publicarán sus logros de forma digital. “La pandemia actual muestra que no podemos darnos el lujo de deslizarnos más hacia nuestros objetivos internacionales de mejorar el acceso a WASH, y ahora se necesitan medidas renovadas”, concluyen.


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