La ONU aboga por extraer y aprovechar el fósforo de las aguas residuales

La ONU aboga por aprovechar el fósforo de las aguas residuales

La contaminación por exceso de fósforo de las masas de agua afecta gravemente a los ecosistemas. La ONU reclama medidas para usar mejor este fertilizante y producirlo de forma sostenible, extrayéndolo de las aguas residuales en las depuradoras o biofactorías


La vida vegetal de este planeta depende, entre otras cosas, del perfecto equilibrio entre nitrógeno (N) y fósforo (P), siendo el primero más abundante que el segundo. Tradicionalmente, las plantas obtienen estos elementos de forma natural en el ambiente. Sin embargo, con el aumento de la demanda de productos vegetales, los humanos hemos tenido que suministrar esos nutrientes de forma artificial a través de fertilizantes para estimular el crecimiento, sobre todo, de los cultivos.

Esta estrategia ha encaminado, entre otras consecuencias, a desestabilizar el equilibrio natural. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte de que “el ciclo del nutriente se ha roto por completo, dando lugar a regiones altamente contaminadas por fósforo”.

“Mientras en algunas áreas del mundo los agricultores no pueden tener acceso al fosforo para fertilizar sus cultivos, en otras se ha extendido tanto su uso que se ha iniciado una abusiva contaminación en las masas de agua dulce y costas por excesos de nutrientes”, señala la ONU.

lagos
El crecimiento de algas se ha vuelto más agresivo durante la última década

A lo que la organización internacional se refiere es la eutrofización, un proceso en el que las algas superficiales de las masas de agua dulce han crecido de forma tan desmedida consumen todo el oxígeno del agua.

El fósforo llega a las fuentes de agua a través de la escorrentía o por su filtración a los acuíferos

“Si un río o un lago se encuentran en buen estado, lo más habitual es que encontremos bastante más nitrógeno que fósforo, de modo que, si las algas y las plantas acuáticas no crecen más, es sobre todo por falta de fósforo. Ahora, los continuos vertidos de fósforo impulsan el crecimiento de las algas”, explica a SINC Josep Peñuelas, investigador del CSIC en el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF).

De continuar por esta senda de contaminación, la ONU teme que los ecosistemas acuáticos puedan verse gravemente afectados -más de lo que están ahora- y, con ellos, los recursos que brindan a los humanos, como lo es el agua potable, alimentos y medios de vida: “Por tanto, prevenir la contaminación por fósforo de estos sensibles ecosistemas es vital para la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados por la Agenda 2030”, subraya la ONU.

Biofactorías, clave en el futuro del fósforo

Ante esta situación, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y otros organismos, como la Asociación Mundial para la Gestión de Nutrientes, claman por el desarrollo de una mejor gestión del fósforo en beneficio de las personas y el planeta.

“Hay enormes beneficios ambientales y socioeconómicos que se pueden obtener mediante la gestión sostenible del fósforo, centrada en aliviar la carga de la contaminación por fósforo en los lagos y sus cuencas hidrográficas”, comenta Mahesh Pradhan, experto en contaminación de nutrientes del PNUMA.

En este sentido, una de las principales medidas que proponen consiste en el desarrollo de una infraestructura capaz de sustraer fósforo a través de los desechos que producimos y así establecer un mercado mundial de productos reciclados ricos en fósforo. Por suerte, la tecnología para alcanzar esa meta ya está disponible y presente en muchos países gracias a la circularidad que ofrecen las biofactorías o las depuradoras de agua de última generación.

De acuerdo con la ONU, la roca fosfórica es la principal fuente de fósforo que existe en el mundo para la producción de fertilizantes sintéticos, sobre todo, desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, su disponibilidad es cada vez más limitada y, en un futuro donde la población del planeta supere las 9.000 millones de personas, es posible que sea insuficiente para satisfacer las demandas agrícolas y, en definitiva, alimentarias.

En este contexto, las biofactorías se presentan como una perfecta solución a este problema ya que, al eliminar el fósforo y el nitrógeno de las aguas residuales, producen estruvita: un mineral con altas concentraciones de esos dos elementos químicos además de magnesio.

Al principio, la aparición de la estruvita en los procesos de depuración supuso un problema para las depuradoras al obstruir sus instalaciones. No obstante, con el paso del tiempo, se aprendió a dirigir el proceso de cristalización con el fin de obtener estruvita de manera controlada.

En bastates países ya se ha comenzado a utilizar para fertilizar campos de cultivo. Una de las muchas ventajas de la estruvita es que su lenta disolución es idónea para para aquellos cultivos o zonas forestales que se abonan cada ciertos años. Por no hablar de que disminuye el riesgo de contaminación del agua y aumenta el grado de aprovechamiento por parte del vegetal.

Cristales de estruvita

Por otro lado, apenas contiene metales pesados y, desde el punto de vista económico, reduce los costes de mantenimiento de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) al ser su proceso de producción más barato que los convencionales de eliminación de fósforo, y reduce la producción de fangos y sus costes derivados.

Además, estas ventajas permitirían alcanzar al menos cuatro objetivos más demandados por la ONU y sus socios, por lo que su obtención en las EDAR y su posterior utilización podría ser clave para lograr esa sostenibilidad que tanto se reclama.

Acciones propuestas

El PNUMA y los socios que trabajan en la contaminación por fósforo han propuesto una serie de acciones prioritarias que pueden abordar este complejo problema:

  1. Mejorar el manejo de fertilizantes y estiércol y minimizar la erosión del suelo, la escorrentía y la lixiviación de fósforo al agua. Desarrollar enfoques de gestión de cuencas para reducir las pérdidas de fósforo de la agricultura y los desechos humanos, con objetivos claros de reducción.
  2. Desarrollar infraestructura para reciclar fósforo de los desechos. Desarrollar mercados para productos ricos en fósforo reciclados.
  3. Optimizar el rendimiento de los cultivos y el ganado sin aportes adicionales de fósforo y mediante mejores prácticas agrícolas.
  4. Minimizar el desperdicio de alimentos para reducir la demanda de fertilizantes fosfatados y ahorrar dinero.
  5. Reducir el consumo de productos agrícolas intensivos que utilizan grandes cantidades de fósforo, es decir, carnes y productos lácteos. Una adquisición más amplia de dietas saludables con cantidades moderadas de carne y productos lácteos podría reducir radicalmente la demanda de fertilizantes minerales ricos en potasio, a la par de mejorar la salud humana.
  6. Generar conciencia, transparencia y compromiso político para monitorear, evaluar y actuar en temas de seguridad sobre el fósforo.
  7. Desarrollar políticas económicas y regulatorias que reduzcan el consumo de productos animales y la producción de desechos.


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