Bruselas fija la "contaminación cero" de agua, aire y suelo como prioridad

Bruselas fija la “contaminación cero” de agua, aire y suelo como prioridad

La Comisión Europea ha adoptado este miércoles el plan de acción de la UE “Hacia una contaminación cero del aire, el agua y el suelo”, una pieza clave del Pacto Verde Europeo que reúne en un solo documento las políticas existentes para abordar la contaminación y prevé importantes revisiones de la legislación comunitaria


A pesar de los importantes avances registrados en la UE durante las últimas décadas, la contaminación sigue teniendo un gran impacto en nuestra salud y el medio ambiente. Según la Comisión, una de cada ocho muertes en Europa está relacionada de alguna manera con la contaminación ambiental y se estima que la polución atmosférica del aire es por sí sola causa de hasta 400.000 muertes prematuras cada año. Además, los impactos más dañinos de lacra sobre la salud humana suelen recaer sobre los grupos más vulnerables, en particular los niños y los mayores, aunque también las personas con discapacidad y las personas que viven en condiciones socioeconómicas más complicadas, creando así más desigualdades.

Debido a estos datos, la Comisión Europea aseguró hace año y medio, cuando presento el Pacto Verde Europeo, que la lucha por la contaminación cero sería una de las grandes prioridades comunitarias en estos años. Tras varios retrasos provocados en parte por la pandemia de coronavirus, ha sido finalmente este miércoles cuando el vicepresidente ejecutivo de la Comisión, Frans Timmermans, ha presentado el plan de acción de la UE “Hacia una contaminación cero del aire, el agua y el suelo”, que será también el tema principal de la Semana Verde de la UE de este año. En concreto, el proyecto reúne todas las políticas existentes para abordar la contaminación y prevé revisiones de la legislación pertinente, con especial énfasis en cómo utilizar soluciones digitales para abordar la contaminación.

“El Pacto Verde tiene como objetivo construir un planeta saludable para todos, pero para proporcionar un medio ambiente libre de tóxicos para las personas y el planeta, tenemos que actuar ahora. Este plan guiará nuestro trabajo para llegar hasta ahí. Las nuevas tecnologías ecológicas que ya existen pueden ayudar a reducir la contaminación y ofrecer nuevas oportunidades comerciales. Los esfuerzos de Europa para reconstruir una economía más limpia, más justa y más sostenible deben contribuir igualmente a lograr la ambición de la contaminación cero” ha asegurado Timmermans durante la presentación del plan de acción.

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El vicepresidente de la Comisión para el Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans. | EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Por el momento, el documento establece una visión integral para 2050, con el objetivo de fomentar un mundo donde la contaminación se reduzca a niveles que ya no sean dañinos para la salud humana y los ecosistemas naturales, así como los pasos para llegar allí. De hecho, el plan establece objetivos clave para 2030 para reducir la contaminación en comparación con la situación actual, sobre todo en origen. Entre ellos se encuentran acciones relacionadas con el agua, como mejorar la calidad de ríos, mares y acuíferos reduciendo los desechos y la basura plástica en el mar en al menos un 50% o evitar que los microplásticos sean liberados al medio ambiente en al menos un 30%. En este sentido, la Comisión asegura que se centrará en “fortalecer la implementación y la modernización de las leyes existentes relacionadas con el agua“.

Para ello, tienen previsto revisar en 2022 la Directiva de tratamiento de aguas residuales urbanas para reducir la contaminación, especialmente en lo relativo a nutrientes y contaminantes emergentes como microplásticos y microcontaminantes, incluidos los productos farmacéuticos. Esto irá acompañado de la actualización de las listas de sustancias problemáticas para las aguas superficiales y subterráneas, “con el fin de proteger la naturaleza y la salud humana de las sustancias más relevantes basadas en los conocimientos científicos más actualizados”. Además, la Comisión también propondrá revisar y modernizar otras leyes relativas al agua y el mar, en particular la Directiva marco sobre estrategia marina, para que se adapte mejor a la reducción de contaminantes químicos y microplásticos, así como la posible identificación de nuevos parámetros en la Directiva sobre aguas de baño.

Además, y teniendo en cuenta la Directiva sobre el agua potable adoptada recientemente, la Comisión “garantizará que los Estados miembros promuevan un consumo de agua sostenible y eficiente, desalienten la contaminación del agua y presenten una factura de agua socialmente justa a todos los usuarios y contaminadores del agua (industria, agricultura y consumidores domésticos) haciendo el mejor uso de los ingresos para inversiones sostenibles“. También apoyará un mejor seguimiento que evite y reduzca la contaminación de sustancias clave en aguas superficiales y subterráneas.

Calidad del aire y del suelo

También se pretende mejorar la calidad del aire para reducir en un 55% el número de muertes prematuras causadas por la polución o mejorar la calidad del suelo al reducir las pérdidas de nutrientes y el uso de pesticidas químicos en un 50%. Además, Bruselas también quiere reducir en un 25% los ecosistemas de la UE donde la contaminación del aire amenaza la biodiversidad, hacer bajar en al menos en un 30% la proporción de personas afectadas crónicamente por el ruido del transporte y actuar significativamente contra la generación de residuos, especialmente los municipales. Una serie de hitos que unen íntimamente este plan con el de Economía Circular, presentado hace algo menos de un año y que también propone metas para 2030 y 2050.

Aunque ya en el Pacto Verde Europeo se estableció la ambición de lograr el objetivo de contaminación cero para 2050, el plan de acción señala por primera vez, además de objetivos de reducción concretos, iniciativas de diferente índole para lograrlo, aunque todavía no se han concretado demasiado. Por un lado, se quiere revisar las normas de calidad del agua, incluida la de los ríos y mares de la UE y ajustar más las normas de calidad del aire a las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Por otro, se pretende revisar prácticamente toda la legislación de la UE en materia de residuos para adaptarla a los principios de la economía limpia y circular y presentar un cuadro de indicadores del rendimiento ecológico de las regiones de la UE para promover la contaminación cero en todas las regiones.

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Vista de Varsovia (Polonia), una de las ciudades con mayor polución de Europa.

Por último, otras iniciativas consistirán en reducir la huella de contaminación exterior de la UE restringiendo la exportación de productos y residuos que acarrean efectos nocivos y tóxicos en terceros países; poner en marcha laboratorios vivientes para soluciones digitales ecológicas y una contaminación cero inteligente; consolidar los centros de conocimiento sobre contaminación cero de la UE y reunir a las partes interesadas en la Plataforma dedicada a este objetivo y hacer cumplir las normas de contaminación cero de forma más rigurosa con las autoridades medioambientales.

“La contaminación medioambiental es perjudicial para nuestra salud —especialmente la de los grupos más vulnerables y socialmente desfavorecidos—, además de una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad. Los argumentos para que la UE lidere la lucha mundial contra la contaminación son hoy más convincentes que nunca. Gracias al plan de acción hacia una contaminación cero crearemos un entorno de vida saludable para los europeos, contribuiremos a una recuperación resiliente e impulsaremos la transición hacia una economía limpia, circular y climáticamente neutra”, ha asegurado Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca.



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