La adaptación al cambio climático requiere innovación e inversiones

La adaptación al cambio climático requiere innovación e inversiones

El calentamiento global, la transición energética y la gestión del agua en un contexto de incertidumbre climática han sido protagonistas del VIII Congreso Nacional de Ingeniería Civil recién celebrado. Los ingenieros expertos destacan que los recursos hídricos son activos esenciales y vulnerables y para poder seguir disponiendo de ellos es necesario que empresas y administración colaboren para mejorar las infraestructuras y adaptarlas al reto climático


Aunque la humanidad se ha afanado siempre en anticipar acontecimientos, lo cierto es que el futuro ha sido siempre sinónimo de incertidumbre. Una incertidumbre que ha recrudecido su significado por el cambio climático, que amenaza por completo la visión que tenemos del mundo actual.

Bajo esta idea se ha desarrollado el VIII Congreso Nacional de Ingeniería Civil celebrado esta semana en Madrid, donde decenas de ingenieros se han reunido, acompañados de otros expertos, para reflexionar, entre otros temas, sobre transición energética, economía circular y agua. Todo ello aplicado al sector de la ingeniería civil.

“Invertir en adaptación es invertir en el país. Solo así conseguiremos que España sea sostenible y habitable”, ha indicado Hugo Morán

Hugo Morán, como secretario de Estado de Medio Ambiente, ha sido el encargado de dar las primeras pinceladas sobre esos temas que, según él, “han penetrado en la mente de la sociedad gracias a las labores de la comunicación que se han realizado hasta ahora desde las instituciones públicas y privadas”.

Para él, el siguiente paso que se debe dar es dar a entender que el cambio climático “es una realidad, y no una teoría”, por lo que la mitigación, aunque importante, debe dejar también hueco a la adaptación a este problema.

Los expertos del agua, sobre todo, han sido los encargados de transmitir al público la importancia del concepto de la adaptación dentro de este nuevo entorno del cambio climático ya que el agua “va a ser uno de los recursos más afectados por este problema” y, por lo tanto, “tomar cartas sobre el asunto para pasar a la acción”.

España, tal y como ha explicado Iñigo Losada, representante español en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), es un país muy vulnerable al cambio climático. De hecho, ha continuado, esto se ve reflejado en el número de fenómenos extremos que han azotado nuestro país durante los últimos años.

“Lo que sabemos de uno de los últimos informes del IPCC es que la tasa de calentamiento se ha multiplicado por dos, además de la tasa de acidificación del agua y el oleaje en las costas. Esto refleja la exposición a la que está sometida un medio natural que, hasta ahora, nos ha dado la vida y nos ha protegido”

Si hablamos de cambio climático, hablamos de agua. Si hablamos de agua, hablamos de cambio climático, ha exclamado Tomás Sancho

Uno de los fenómenos extremos más relevantes de los últimos meses, y que ha estado muy presente en el congreso, ha sido la borrasca Gloria, que azotó la zona del levante en enero de este año. Los balances han señalado que los daños materiales causados se cuentan por millones de euros, unos daños que, sin embargo, podrían haberse mitigado en gran medida si se hubieran adoptado medidas de adaptación consistentes en infraestructuras de regulación hidráulica y protección costera.

Para algunos expertos como Tomás Sancho, director general del FYSEG, una de esas medidas pasa por una mayor inversión en infraestructuras dedicadas a mitigar este tipo de fenómenos, como los tanques de tormentas: “Actualmente se necesita establecer una colaboración público-privada que impulse la renovación de las infraestructuras que poseemos y, además, ayude a construir otras nuevas”, ha detallado.

Dentro de esta línea se ha situado José Dolz, del Instituto Flumen, que ha destacado la necesidad de amplias colaboraciones público-privadas dentro de este sector, así como la necesidad de una agenda de sostenibilidad con estrategias reales de adaptación.

Las sequías y las inundaciones son otro de los fenómenos sobre los que han querido reflexionar. En este aspecto, Carlos Granell, secretario general del Comité Nacional Español de Grandes Presas (SPANCOLD), ha explicado que las presas en este entorno van a jugar un papel fundamental para mantener la disponibilidad de agua en España.

“En España existen actualmente más 1.200 presas que suministran cerca del 70% del agua en verano. Sobrevivimos gracias a ellos”, ha apostillado Carlos Granell.

A pesar de su importancia, el experto ha confirmado que se tratan de unas estructuras muy criticadas debido a su impacto “confirmado” en los ecosistemas, y más porque alrededor del 50% de ellas han sido construidas hace 50 años, de forma distinta a como lo haríamos ahora.

No obstante, sin alejarse de la realidad, Carlos Granell ha declarado que las tecnologías actuales son más que suficientes para cambiar esta situación: “las estructuras más antiguas se pueden renovar para cumplir los estándares de las más actuales. De hecho, existen ciertas presas capaces de alterar al mínimo el trascurso de sedimentos”.

Situándose en la misma posición que Carlos Granell, Rubén Ruiz, director de Operaciones de SUEZ España, ha señalado que la inversión en innovación es el único camino posible para alcanzar un futuro próspero y sostenible, independientemente de la exigencia económica que presente el desafío.

En todo caso, Manuel Menéndez, vocal asesor de la secretaría de Estado de Medio Ambiente, ha explicado, al igual que Hugo Morán, que la comunicación es vital para hacer entender a la ciudadanía la necesidad de todos estos cambios y los beneficios e inconvenientes de ellos.

“Todas las instituciones tienen la obligación de informar adecuadamente sobre la senda de los cambios. Si no somos eficientes en la comunicación, nunca conseguiremos ser creíbles para nadie”, ha informado Manuel Menéndez.

Por otro lado, Manuel Menéndez ha hecho referencia durante el acto a la multa impuesta por la Unión Europea en materia de depuración en nuestro país. En este sentido, ha explicado que “la responsabilidad de los problemas de depuración en España es mayoritariamente de las autonomías y los ayuntamientos y solo marginalmente del estado”.

Continuar con la mitigación

Además de las estrategias de adaptación, la mitigación se ha situado también como uno de los ejes centrales de las ponencias del evento. Una mitigación que solo se conseguirá a través de la transición energética y aplicando los principios de la economía circular.

El sector energético ha sido el encargado de abanderar las ponencias sobre las acciones de mitigación, que ha aprovechado el acto además para exponer todos sus planes relacionados con la reducción de gases de efecto invernadero. Según ellos, la época de los combustibles fósiles está llegando a su fin y se está dando paso a un nuevo paradigma sostenible.

“La única vía para reducir las emisiones pasa por una apuesta por las energías limpias, englobadas dentro de la Transición Energética. En este punto, nuestros ingenieros tendrán que sacar todo su potencial y demostrar que es posible”, ha declarado Arcadio Gutiérrez, director general en Enerclub.

En cuanto a la economía circular, han sido muchos los sectores que han aportado su granito de arena para dar a entender que “este modelo de producción será el futuro”, entre ellos el agua, que ha destacado la necesidad de comenzar a hacer uso masivo de las aguas regeneradas, así como de los subproductos de la depuración.

“En la comunidad de Madrid, de los 500 hectómetros cúbicos que son tratados anualmente en las 157 depuradoras de las que se ocupa el Canal de Isabel II, 110 hectómetros cúbicos (el 22%) son regenerados mediante tratamientos avanzados, de los cuales 16hm3 son enviados a usos secundarios y el resto lanzados, con una excelente calidad, a los cauces”, ha detallado Belén Benito, directora de Operaciones del Canal de Isabel II.

“Los lodos de depuración o los residuos de pretratamiento son algunos ejemplo de nuevas materias primas que han dejado de suponer un problema para convertirse en una solución”, ha concluido Belén Benito.

Gracias a este acto, los ingenieros han puesto de manifiesto su preocupación por integrar plenamente su actividad en el proceso de transición ecológica y de adaptación al cambio climático.



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