Las biofactorías cierran el ciclo de la economía circular en el agua

La aplicación del principio de economía circular a las estaciones de depuración de aguas residuales da como resultado las biofactorías, capaces de ser autosuficientes en consumo energético, generadoras de biofertilizantes para una agricultura sostenible, de biocombustibles y hasta de minerales como el fósforo o gases útiles como el nitrógeno


Expertos y profesionales del sector del agua urbana se dieron cita ayer en Madrid para analizar los retos y perspectivas de los servicios del ciclo urbano del agua en una Jornadas organizada por el Colegio de Ingenieros de caminos, Canales y Puertos y la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS).

Durante la Jornada se puso de manifiesto el alto nivel de tecnificación y profesionalización de los operadores dedicados al ciclo del agua urbana y se abordó desde la garantía de Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, la lucha contra el cambio climático, la cooperación y desarrollo, tecnología, innovación, digitalización, economía circular, infraestructuras verdes, gobernanza, resiliencia, ciberseguridad, transparencia y participación ciudadana.

I+D+i clave para afrontar los retos del sector

La nueva situación climática, donde los expertos mundiales anticipan un déficit de recursos hídricos de hasta el 40% en no muchos años, los nuevos contaminantes emergentes y fenómenos meteorológicos extremos de elevada torrencialidad y sequías prolongadas hacen que la tecnología, la investigación y la innovación sean más necesarias que nunca.

Manuel Rodríguez Quesada de Canal de Isabel II presentó un proyecto pionero en Europa sobre sistemas de drenaje urbano que podría reducir hasta un 80% de la contaminación que arrastra el agua en tiempo de lluvia a partir del estudio de cómo pueden contribuir las superficies urbanas a facilitar el drenaje urbano, absorbiendo la contaminación o reteniendo el agua de lluvia en lugar de llevarla directamente a la red de alcantarillado.

Los resultados de esta experimentación permitirán sentar las bases para que los materiales que se usen en renovación y nuevos desarrollos de las ciudades puedan utilizar estas técnicas mucho más sostenibles, eficaces y menos contaminantes.

El control de las alcantarillas con drones, la detección de fugas en la red de distribución mediante imágenes satelitales o bases de datos de escuchas reales de fugas para minimizar incertidumbres en la detección de fugas son otros de los desarrollos avanzados.

Biofactorías: el paradigma de la economía circular

Xavier Iraegui de Aigües de Barcelona explicó cómo la aplicación de la economía circular a las estaciones depuradoras de aguas residuales las convierte en auténticas “minas urbanas de las que como en el caso del ibérico se aprovechan hasta los andares”.

Iraegui ha señalado como “el lomo de las biofactorías es el agua regenerada que produce” que permite dar nuevos ciclos de uso a ese recurso hídrico convirtiéndolo en una fuente alternativa estratégica en un contexto de cambio climático donde el agua cada vez será más escasa.


Además de permitir las biofactorías ser autónomas en generación de energía, es decir producen la energía que consumen y hasta permiten obtener un superhábit energético en ocasiones mediante calor, energía fotovoltaica, generación hidraúlica, bioplásticos, hidrógeno, cogeneración, combustible para cementeras, nitrógeno, compost, fertilizantes como estruvita para una agricultura más sostenible, biocombustibles y biogás.

Iraegui anunció que el pasado 10 de octubre se produjo de hecho la primera inyección de gas obtenido a partir de la planta piloto de creación de gas renovable (metanación) en la Estación depuradora de Sabadell (Barcelona), compatible con el gas natural.

Ante la pregunta de si es posible sacar rentabilidad económica de este tipo de biofactoría a pequeñas escalas, de cara a su implantación en pequeños municipios, Iraegui ha señalado que el umbral de rentabilidad, siempre que se pueda obtener fósforo por vía biológica estaría en estaciones dimensionadas para estaciones de más de 100.000 habitantes.

Una actualización infraestructural requiere financiación e inversiones

Enrique Hernández, director general de la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana (AGA) ha dado algún avance del estudio elaborado con AEAS sobre soluciones innovadoras para lograr una financiación más eficiente de las infraestructuras del ciclo urbano del agua en España.

Para poder alcanzar todos los objetivos anteriores y adaptarse al cambio climático, es necesaria una adecuada financiación que reduzca el déficit del 80% en inversión infraestructural que arrastra el ciclo del agua.

Ante esto, Hernández ha analizado las necesidades de inversión para mantener y gestionar la obra pública que ya existe y cuál será la inversión recomendada para construir el nuevo patrimonio necesario.

El informe sobre el Análisis de las necesidades de inversión en renovación de las infraestructuras del ciclo urbano del agua cuantifica que las necesidades de inversión total anual para renovación de redes e infraestructuras del ciclo urbano del agua en España se sitúan entre los 2.221 y los 3.858 millones de euros anuales; una cantidad a la que habría que sumar la renovación de infraestructuras de agua en alta y la obra nueva.

Según datos de AEAS (Estudio Nacional de 2014), los operadores están invirtiendo, con cargo a tarifas, 585 millones de euros anuales en renovación de infraestructuras, y otros 791 millones en obra nueva.

Esto implica que se está generando un déficit de entre un 70% y un 80% sobre las necesidades calculadas en este estudio de inversión infraestructural.



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