El Delta del Ebro es muy reciente y ganó tamaño por la acción humana

El estuario del Ebro ha cambiado de aspecto en los últimos siglos. La deforestación de la cuenca en época romana provocó la erosión del terreno y la llegada de sedimentos. El delta creció gracias a esas aportaciones. Y ahora lleva décadas perdiendo terreno porque los materiales quedan retenidos en los embalses y no hay renovación