El llenado "accidental" de la presa del Nilo tensa la cuerda entre Etiopía y Egipto

El llenado “accidental” de la presa del Nilo tensa la cuerda entre Etiopía y Egipto

El Gobierno de Etiopía ha aclarado que la presencia de agua en su polémica Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) en el Nilo Azul se debe a las abundantes lluvias y no a una operación de llenado intencionada, como había anunciado anteriormente


La Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) sigue causando fricciones entre El Cairo y Adis Abeba. Pero la última polémica, ocurrida este miércoles, ha sido quizás la más confusa. En un principio, el Gobierno de Etiopía había confirmado que había comenzado a llenar la represa con agua del Nilo a principios de julio sin acuerdo con Sudán y Egipto, lo que amenazaba la estabilidad de la región. A renglón seguido, los egipcios pedían una “aclaración urgente” sobre esta operación de llenado y, en pocas horas, el mismo ministro etíope que había hablado de llenar la presa se corregía y aseguraba que el agua presente en el embalse se debía a “las abundantes lluvias”.

“La construcción de la GERD ha alcanzado el nivel de 560 metros en comparación con los 525 metros del año pasado. El flujo de entrada al embalse debido a la fuerte lluvia y la escorrentía excedieron el flujo de salida y crearon una acumulación natural”, ha explicado el ministro etíope de Agua, Irrigación y Energía, Seleshi Bekele, en su cuenta de Twitter. El llenado continuará “hasta que se desencadene pronto el desbordamiento”, según Seleshi, quien incidió en que la obra aún tiene que llegar a la altura de 640 metros “en los próximos años”.

Pero es que poco antes, en declaraciones a la televisión estatal etíope, el propio ministro había anunciado que las operaciones de llenado habían dado comienzo en julio, tal y como había prometido el Gobierno de Abiy Ahmed. “El llenado está en marcha de conformidad con el proceso normal de construcción de la presa hidroeléctrica”, había llegado a subrayar, confirmando así las imágenes de satélite de la Agencia Espacial Europea divulgadas esta semana, que mostraban agua en la represa, ubicada en el distrito de Guba, en la región occidental de Benishangul-Gumuz.

Nilo
Las imágenes de satélite muestran el diferente estado de la presa el 26 de junio (arriba) y el 12 de julio (abajo). | Maxar Technologies / Agencia Espacial Europea

En apenas unas horas, el Gobierno de Egipto que dirige el general Abdelfatah Al-Sisi, ya pedía una “aclaración urgente”. Y no era para menos: justo hace una semana que ha fracasado la última ronda de diálogo entre Etiopía, Egipto y Sudán para lograr un acuerdo sobre la presa, que rechaza rotundamente El Cairo.

En este sentido, y a pesar de los llamamientos de la ONU a alcanzar un acuerdo “cuanto antes”, el movimiento unilateral de Etiopía podía suponer una grave amenaza a la estabilidad de la región, ya que Egipto es la potencia militar más importante de la zona y ya ha advertido varias veces que hará “todo lo posible” para mantener su control sobre las aguas del Nilo.

Negociaciones fallidas

La Unión Africana (UA) lanzó hace dos semanas sus esfuerzos de mediación con reuniones virtuales para lograr un acuerdo sobre el llenado y las operaciones de la GERD en el Nilo Azul, afluente que empieza en el etíope lago Tana y aporta al Nilo el 85 % de su agua. Sin embargo, los tres países ribereños no han conseguido llegar a un pacto y este martes enviaron sus conclusiones a la organización panafricana, con sede en Adís Abeba.

Posturas sin cambios y demandas adicionales y excesivas de Egipto y Sudán impidieron la conclusión de esta ronda de negociación con un acuerdo”, afirmó este martes el Ministerio etíope de Agua, Irrigación y Energía. “Etiopía reitera que la negociación trilateral y el compromiso para alcanzar un resultado de beneficio mutuo es la única vía para conseguir un resultado”, destacó Adís Abeba.

El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry, señaló el lunes que “El Cairo ha mostrado mucha flexibilidad y entendimiento en los asuntos de la GERD y las necesidades de Etiopía, pero una vez más la ronda finaliza sin acuerdo”. “Estábamos esperando un cambio en algunas de las posturas de Etiopía, pero se mantuvieron igual y no logramos consenso. No deseamos volver otra vez al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero si algo amenaza a la paz regional e internacional, la responsabilidad cae en el Consejo de Seguridad, para llevar a cabo acciones para prevenirlo”, advirtió Shoukry ante medios locales.

El Gobierno de Sudán se manifestó en términos similares y admitió discrepancias en asuntos técnicos y legales, destacando que uno de los puntos “enquistados” es el rellenado de la GERD en sequías futuras, según la agencia estatal de noticias sudanesa SUNA. Es decir, que los tres países mantienen diferencias sobre el futuro desarrollo del río Nilo, la resolución de conflictos, la implicación de terceras partes durante disputas y la compartición de datos.

Recursos hídricos o seguridad nacional

Sin embargo, el punto más importante es que los desacuerdos entre Etiopía y Egipto se presentan como el gran obstáculo para un pacto, pues la GERD, que se levanta desde 2011 y será la presa hidroeléctrica más grande de África, ha tensado en los últimos tiempos la relación bilateral. De hecho, Etiopía recriminó en junio a Egipto por pedir la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU en la disputa. Este último país llegó incluso a amenazar este marzo con utilizar “todos los medios necesarios” para proteger sus “intereses” en el contencioso, en una aparente referencia al posible uso de la fuerza.

Etiopía empezó la construcción de la megrapresa –valorada en unos 4.500 millones de euros– para garantizar recursos hídricos al país y, además, planea exportar electricidad para generar riqueza e impulsar su desarrollo. Egipto, por su parte, cree que se trata de una cuestión de “seguridad nacional”, ya que teme que el proyecto reduzca notablemente el caudal que le llega del Nilo, del que obtiene en torno al 90% del agua dulce que consume.

Presa Gran Renacimiento en Etiopía. | Gioia Forster/dpa – Archivo

En el actual punto muerto, se espera que la UA convoque una minicumbre, previsiblemente para la semana próxima, con el fin de desatascar las negociaciones y lograr un acuerdo. El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, cuyo país ejerce la jefatura de turno de la Unión Africana, jugará un papel fundamental a la hora de acercar posturas.

“La posición de Etiopía es que tiene el derecho a desarrollar sus propios recursos hídricos, incluida la decisión de cuándo comenzar a llenar el embalse de la GERD”, señaló Davison. “Esta posición -agregó el analista- ha llevado a Etiopía a rechazar algunas demandas de mitigación de la sequía y también varias medidas legales, como la demanda de Sudán y Egipto de un arbitraje vinculante”.

Egipto, Etiopía y Sudán acordaron en 2015 que la construcción de la presa del Nilo no debía afectar a la economía, al caudal del río y a la seguridad hidroeléctrica de ninguno de los tres Estados ribereños, pero desde entonces han predominado las desavenencias. Las negociaciones auspiciadas por la UA se celebraron después de que Etiopía rechazara en febrero acudir a la mesa de diálogo en Washington, donde desde finales de 2019 se desarrollaban las negociaciones con la mediación de Estados Unidos y el Banco Mundial.



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