España comienza el verano con sequía meteorológica y embalses al 47%

España comienza el verano con sequía meteorológica y embalses al 47%

La reserva hídrica española está al 47,1% de su capacidad total al comienzo del verano tras una primavera muy húmeda que no ha sido capaz de llenar embalses y un mes de mayo y un comienzo de junio más calurosos de lo normal


La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha hecho público este martes su balance de la primavera de 2022, que ha sido muy cálido y húmedo y un pronóstico de un verano más cálido y seco de lo habitual. En concreto, ha sido la vigésimo tercera primavera más lluviosa en España desde 1961 y la undécima del siglo XXI. Además Miteco también ha informado de que la reserva hídrica española está al 47,1% de su capacidad total. Un 1,1% menos desde el último reporte el 14 de junio (48,2%).

Los embalses almacenan actualmente 26.437 hectómetros cúbicos (hm³) de agua, disminuyendo en la última semana en 603 hectómetros cúbicos. Las precipitaciones han afectado con dificultad a la vertiente Atlántica y han sido muy escasas en la vertiente Mediterránea. La máxima se ha producido en Vigo con 23,8 mm (23,8 l/m²).

 

Durante la primavera, las precipitaciones en España peninsular alcanzaron los 189 l/m², lo que representa el 112% del promedio normal del período de referencia. Aunque el valor general muestra un muy húmedo, en zonas como Galicia, País Vasco, Navarra, noroeste de Aragón, tercio oeste de Castilla y León y nordeste de Castilla-La Mancha, la primavera fue seca o muy seca. En los dos archipiélagos tuvo un carácter variable, entre normal y muy húmedo.

Sin embargo las lluvias durante la estación primaveral no fueron suficientes para revertir la sequía meteorológica con la que terminó el invierno. Si se analizan los datos de precipitación de los últimos doce meses, se puede hablar de una situación de sequía meteorológica en el conjunto de España, así como en la mayor parte de las cuencas representativas de AEMET (similares a las cuencas hidrográficas), salvo las del Júcar y Segura. A mediados de junio de 2022, había llovido en torno a un 25% menos de lo normal desde el inicio del año hidrológico.

Una primavera de récords

La temperatura media de la primavera fue de 12,8ºC. Esto supuso un valor superior en 0,7ºC al promedio normal del período de referencia 1981-2010, lo que la convierte en una primavera bastante cálida. En concreto, fue la duodécima más cálida desde 1961 y la novena más cálida del siglo actual.

A pesar de estos datos en conjunto, hay que señalar que marzo y abril fueron meses fríos, con temperaturas 0,6ºC y 0,3ºC inferiores al promedio normal, respectivamente. Sin embargo, mayo fue extremadamente cálido, con 3ºC por encima del promedio del período de referencia. Fue el mayo más cálido del siglo XXI y el segundo de la serie histórica, tan solo por detrás del de 1964. Destacó el intenso e inusual episodio de altas temperaturas registradas entre los días 18 y 20 de mayo, cuando se llegaron a superar los 40ºC en algunas zonas de Andalucía.

Más allá del análisis de la primavera meteorológica, la ola de calor registrada entre el 12 y 18 de junio de 2022 fue una de las más tempranas desde que hay registros. Además, la primera quincena de junio de 2022 ha sido la más cálida en España desde 1950.

Olas de calor con nombre

Los episodios de calor muy elevados se categorizarán con nombres del alfabeto en sentido decreciente, según se recoge en el proyecto proMETEO, una iniciativa en fase de prueba cuya sede es desde este martes Sevilla, que consiste en clasificar las olas de calor que suceden en el territorio, empezando por el nombre de Zoe para la próxima que se registre.

calor españa
El efecto ‘isla de calor’ ya es notable en la ciudades españolas.

Durante la presentación de este proyecto en la capital andaluza se han dado a conocer los nombres de las cinco próximas olas de calor extremo: Zoe, Yago, Wenceslao, Xena y Vega. El objetivo de este proyecto es alertar de la importancia de este fenómeno meteorológico y sus posibles efectos sobre la salud, en particular en la población más vulnerable, y que tiende a subestimarse frente a otros desastres naturales, según han explicado los expertos. ProMETEO nace con el objetivo de concienciar a la ciudadanía de la importancia de las olas de calor e impulsar la puesta en marcha de medidas de resiliencia frente a las altas temperaturas. El proyecto probará durante un año la viabilidad de implantar un sistema de alertas que avise de la llegada de una ola de calor y de sus posibles afecciones a la salud, y parte del análisis de las condiciones climáticas específicas de Sevilla en su historia, así como de los datos diarios de salud.
Un equipo de expertos, en el que participan técnicos de todos los socios del proyecto, ha desarrollado un algoritmo capaz de pronosticar las olas de calor con varios días de antelación y clasificarlas en diferentes niveles según su potencial de incidencia en la población. Los expertos defienden que si se suma el número de muertos por huracanes, tormentas, invasiones o incendios forestales, el calor extremo «mata más gente que todos ellos», y ha añadido que «no solamente afecta a la salud de las personas, sino también a la economía».

Sequía en gran parte de Europa

A nivel global, marzo y mayo de 2022 han sido los quintos más cálidos de su serie mensual y abril, el sexto. En Europa, aunque se produjo el tercer marzo más frío de los últimos 10 años, se produjo el mayo con temperaturas máximas diarias más altas en el sudoeste del continente.

Con respecto a las precipitaciones, marzo de 2022 aumentó el segundo valor más bajo de humedad relativa de toda la serie, tanto a nivel global como en Europa. Podemos hablar, a finales de mayo, de una situación de sequía meteorológica en buena parte del continente europeo, en base a la definición del Índice Estandarizado de Precipitación y Evapotranspiración (SPEI) a 12 meses. El SPEI es una extensión del Índice de Precipitación Estandarizado (SPI) que tiene en cuenta la evapotranspiración potencial y captura el impacto principal del aumento de las temperaturas en la demanda de agua.

El balance climático de AEMET también hace un breve repaso de los récords, efemérides o eventos más reseñables alcanzados durante el pasado invierno en el mundo. Así, por ejemplo, se vieron el marzo más cálido en la India desde que hay datos (122 años) y el mayo más caluroso en Francia desde 1900 y en Portugal de los últimos 92 años.



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