Haití se derrumba entre los temblores y el agua de la tormenta Grace

Haití se derrumba entre los temblores y el agua de la tormenta Grace

Este fin de semana, un terremoto de magnitud 7,2 destruyó más de 13.000 viviendas y allanó el camino para que la tormenta Grace provocase inundaciones y desprendimientos de tierra. El país trata de recuperarse de esta catastrófica situación y pide ayuda a la comunidad internacional


Muchas de las heridas cicatrizadas tras el terremoto del 2010 se volvieron a abrir este fin de semana en Haití después de que la intensa actividad en la falla Enriquillo-Plantain Garden diese origen a un temblor de magnitud 7,2 en la escala Richter en el país caribeño.

Las fuertes sacudidas dejó de nuevo esas estampas que se vivieron hace una década, esta vez con más de 13.000 viviendas destruidas y 1.400 fallecidos, según los primeros informes. No obstante, Federica Cecchet, jefa adjunta de la Misión de esa agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Haití, teme “que esas cifras puedan aumentar a medida que avance la recopilación de datos”.

Tres días después del terremoto, los equipos humanitarios siguen sin llegar a muchas zonas afectadas, especialmente en el departamento de Nippes, ya que el acceso se encuentra obstaculizado por la destrucción y los daños en carreteras y puentes.

La situación en Haití es catastrófica. Es una crisis sobre otra crisis.  Este terremoto sigue siendo doloroso para todos los haitianos, afecta especialmente a los tres departamentos del Sur, con ciudades como Les Cayes especialmente afectadas”, comenta por su parte Pierre Honnorat, responsable del Programa Mundial de Alimentos en el país caribeño.

Un terremoto de 7,2 grados sacudió Haití el 14 de agosto de 2021 | Foto: Federica Cecchet, ONU

“Evidentemente, todavía tenemos que hacer muchas evaluaciones para ir a ver qué pasa, sobre todo en las zonas remotas. Siguen llegando muchos heridos”, añade el experto, que afirma que la emergencia es claramente médica en primer lugar, pero que existe un problema de acceso a los lugares afectados por el temblor, y acceso significa logística.

Honnorat también exclama que el segundo reto es estar atentos a lo que ocurre con las depresiones tropicales: “Estamos en plena temporada de huracanes, de ahí la importancia de estar preparados. Lluvias que por desgracia son de esperar, pero cruzamos los dedos para que no sean muy fuertes”.

La tormenta Grace, en este sentido, ha supuesto el primer contratiempo estos días de atrás al dejar lluvias torrenciales y fuertes vientos que impulsaron la aparición de derrumbes y de inundaciones en el país. En muchas zonas del país, las precipitaciones han arrojado hasta 38 centímetros de agua, al tiempo que terminaban de colapsar algunas de las colinas más sensibles.

“Estamos en una situación excepcional”, exclamó el primer ministro, Ariel Henry, a reporteros el lunes antes de la llegada de la tormenta. Aun así, espera poder dar una respuesta más adecuada que la que ofrecieron tras el terremoto del 2010. “Toda la ayuda que venga del exterior debe ser coordinada por la Dirección de Protección Civil”, enfatizó el jefe de gobierno.

Cuando las nubes se apartaron, los satélites observaron los deslizamientos de tierra, que en la imagen se corresponden con las manchas marrones en las laderas | Foto: NASA

Pese a las promesas de Henry, quien asumió el cargo el 20 de julio, trece días después del asesinato del presidente Jovenel Moise, la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (Rnddh) criticó este lunes a las autoridades haitianas por su lentitud en la organización de la ayuda destinadas a las víctimas.

Dos días después del siniestro y a pesar de que se ha declarado el estado de emergencia, “el Estado tiene dificultades para organizar la ayuda a las víctimas”, señala la ONG en un informe.

Los afectados “están completamente abandonados a su suerte” y “algunos ya han empezado a tomar medidas personales para buscar tiendas de campaña para resguardarse del mal tiempo y satisfacer sus necesidades diarias”, agrega la organización.

Necesidades humanitarias

Por su parte, Henrietta Fore, directora de la agencia de la ONU para la infancia, UNICEF, resalta que “las necesidades humanitarias en las zonas afectadas son agudas, ya que los servicios esenciales se han interrumpido”. Para ella, muchas personas necesitan urgentemente atención sanitaria y agua potable: “Los desplazados necesitan refugio. Los niños que han sido separados de sus familias en medio del caos necesitan protección”, asegura.

Haití
Una mujer se resguarda en un campamento improvisado con lonas y plásticos, ante la llegada de las lluvias de la tormenta Grace | Foto: EFE/ Orlando Barría

Según la oficina de coordinación de la ayuda de la ONU, la OCHA, los hospitales locales ya están desbordados de heridos, especialmente en Les Cayes y Jérémie. En la primera de esas ciudades, el hospital estaba tan saturado de pacientes tras el movimiento tectónico que muchos yacían en patios, pasillos y terrazas. Antes de la llegada de la tormenta, todas esas personas tuvieron que ser reubicadas de forma improvisada.

“En estos momentos estamos trabajando para garantizar que los recursos que tenemos disponibles lleguen a los lugares más afectados”, dijo Jerry Chandler, director de Protección Civil, refiriéndose a las provincias de Les Cayes, Jeremie y Nippe, en el suroeste del país.

Además de otras actuaciones, el domingo, el Coordinador de Ayuda de Emergencia Martin Griffiths asignó ocho millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de la ONU para apoyar la respuesta humanitaria.

Según la ONU, la asignación proporcionará elementos esenciales como atención médica, agua potable, refugio de emergencia y saneamiento para las personas afectadas por el desastre.

El problema del agua se enquista

Más allá de los inmensos problemas que generan las inundaciones, el agua es un reto importante para Haití tanto a nivel de abastecimiento como de saneamiento. Y es que, en términos de infraestructura hídricasHaití es el país más desatendido de América. Entre 1990 y 2015, la proporción de la población con acceso a agua potable disminuyó del 62% al 52%. Un descenso que lo convierte en el país de todo el mundo que más ha empeorado en cuanto al Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, agua y saneamiento para todos, desde que se tienen registros. Hoy en día, más de la mitad de la población rural del país todavía carece de acceso a agua potable, mientras que solo alrededor de un tercio de los haitianos tiene acceso al saneamiento básico.

Haiti
Una niña haitiana transporta un cubo de agua vacío en una barriada de Puerto Príncipe.

Estos problemas de agua y saneamiento, además de suponer un importante obstáculo a la supervivencia diaria de millones de haitianos, tiene un efecto directo sobre la salud de la población de este país caribeño. La falta de tratamiento de aguas residuales ha ayudado a que Haití tenga una de las tasas de incidencia de cólera más altas del mundo: según datos del Ministerio de Salud Pública y Población, entre octubre de 2010 y diciembre de 2018, 819.000 personas mostraron signos de la enfermedad y 9.700 murieron, lo que convierte a Haití en uno de los países más afectados por esta lacra que está casi erradicada en el mundo desarrollado.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas