Desarrollan un indicador de inseguridad alimentaria basado en el inicio de las lluvias

Desarrollan un indicador de inseguridad alimentaria basado en el inicio de las lluvias

Un grupo de expertos ha desarrollado un sistema de predicción basado en el inicio de la temporada de lluvias que puede ser de gran utilidad en algunos países africanos para pronosticar la producción agrícola y así prepararse para una hipotética situación de inseguridad alimentaria


Las lluvias en África son cada vez más cortas e intensas, lo que altera la agricultura y, como consecuencia, los precios de los alimentos. Este paradigma, según un grupo de científicos, puede exacerbar la inseguridad alimentaria en un continente donde un hogar invierte de media el 60% de sus ingresos en comida.

“Incluso una región de África puede tener una buena producción, pero si los precios son muy altos, la gente seguirá teniendo menos acceso a los alimentos”, resalta Shraddhanand Shukla, uno de esos expertos.

En su estudio declaran que los análisis basados ​​en el inicio de la temporada de lluvias (SOS) representan el primer indicador hacia la alerta temprana para una posible hambruna al ofrecer las claves que iniciarán la cadena de decisiones, como, por ejemplo, cuando plantar, asignación de recursos durante la temporada o cuando cosechar.

“Estas decisiones pueden tener impactos directos en la disponibilidad de alimentos locales. El SOS, tanto la cantidad de lluvia como cuándo comienza (en relación con años anteriores), proporciona un signo clave sobre cómo será la temporada, en cuestión de crecimiento, y cosechas posteriores”, señalan los autores.

Para demostrar sus ideas, analizaron la media del precio del maíz en cinco países del cuerno de África durante nueve meses, además de utilizar como referencia inicios estaciones tempranos y tardías y la cantidad de lluvia durante el primer mes de la temporada.

Este último indicador, que es la base del SOS, es clave ya que, según los expertos, las condiciones durante el primer mes de la temporada de crecimiento pueden proporcionar una estimación razonable de los niveles de producción en el momento de la cosecha.

Los datos de precipitación fueron suministrados por la herramienta CHIRPS, desarrollada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Centro de Riesgos Climáticos (CHC) de la Universidad de California en Santa Bárbara, que aprovecha las imágenes satelitales y las estaciones in situ para crear mapas de precipitaciones.

Los autores encontraron que los datos de SOS aumentaron el poder predictivo de los escenario de producción durante una ventana de seis meses hasta en un 25% en algunos casos. Los resultados fueron mejores en los países de África oriental de Etiopía, Kenia y Somalia que en las naciones del sureste de África de Malawi y Mozambique.

Los expertos creen que esto puede deberse a una combinación de factores, principalmente, que la temporada de lluvias es relativamente más corta en el este de África que en el oeste o el sur. “En el este de África, cuando la temporada comienza tarde, sabes que será corta. Como resultado, cada día perdido tiene un efecto más fuerte en la producción y los precios”, explica uno de los autores.

Lo peor es que el calentamiento de los océanos adyacentes puede estar acortando aún más esta efímera temporada debido a la aparición tardía y al cese de las lluvias más temprano, lo que puede llegar pie a una tan corta que cultivos posiblemente no puedan crecer.

“En este caso, los agricultores deben elegir si invertir en una temporada de cultivo que puede no ser productiva o buscar otras fuentes de ingresos. En cualquier caso, la producción reducida puede desembocar en una menor disponibilidad de alimentos, mayores precios de mercado y reducciones asociadas en la accesibilidad de los alimentos”, declaran en el estudio.

“Lo que me entusiasma con el SOS es que es muy simple e intuitivo. Por ejemplo, el inicio de la temporada no se ve influenciado por factores externos, como la política del gobierno. Esto facilita la comunicación con las partes interesadas”, expone Shraddhanand Shukla.

Para los autores, el inicio de la temporada siempre ha sido un evento muy palpable para las comunidades agrícolas. Es algo a lo que siempre prestan atención y, por lo tanto, confirmar que su aparición tiene efectos reales probablemente valida lo que muchas de estas personas ya sabían cualitativamente. “Ahora, estos resultados permitirán a los expertos cuantificar esos impactos de una manera que los haga más procesables”, concluyen.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas