Las Tablas de Daimiel necesitan un trasvase urgente del Tajo-Segura

Las Tablas de Daimiel necesitan un trasvase urgente del Tajo-Segura

El Patronato del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel ha solicitado una aportación urgente de agua a partir del acueducto Tajo-Segura para restaurar el funcionamiento hidrológico natural de este ecosistema acuático, que actualmente se encuentra prácticamente seco


Llamada de auxilio desde las Tablas de Diamiel. El Patronato del icónico parque nacional ha pedido al Gobierno de España y al de Castilla-La Mancha la restauración del funcionamiento hidrológico natural de este ecosistema acuático, que actualmente se encuentran prácticamente secas con solo 36 hectáreas inundadas. Para ello, ha solicitado una aportación de agua a partir del acueducto Tajo-Segura, que en el mes de septiembre no ha recibido autorización gubernamental para efectuar ningún trasvase.

El presidente de la administración del parque nacional, Esteban Esquinas, ha explicado a través de un comunicado de prensa publicado este jueves las acciones que se han tomado para intentar conservar esta reserva de importante valor ecológica. En el último Pleno del Patronato del Parque Nacional Las Tablas de Daimiel, celebrado antes de la pandemia, se centró en el análisis de la situación hidrológica del este ecosistema acuático, que presentaba en ese momento una superficie encharcada de 75 hectáreas, y en el debate de las posibles medidas encaminadas a su mejora hidrológica.

Esquinas ha recordado que como resultado, el pleno del Patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel acordó dirigirse al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha instándolas a trabajar con medidas estructurales en la restauración del funcionamiento hidrológico natural del Alto Guadiana y del Parque Nacional Las Tablas de Daimiel. El objetivo de esta petición era garantizar los aportes hídricos necesarios, que suponen un caudal ecológico de 38,25 hectómetros cúbicos definido en el Plan Hidrológico de la cuenca del río Guadiana, para la conservación del Parque Nacional.

De igual modo, en conformidad con su Plan Rector de Uso y Gestión, se trasladó que en tanto se recupere la funcionalidad hidrológica natural del Alto Guadiana, se deben garantizar los aportes de caudales necesarios para la conservación del ecosistema acuático del parque nacional. Esto debería ser una medida urgente y coyuntural que, mediante una aportación regular a partir del acueducto Tajo-Segura, apoye la solicitud realizada por la Comisión Mixta de los Parques Nacionales de Castilla-La Mancha de derivar 20 hectómetros cúbicos procedentes del acueducto Tajo-Segura a través de la conducción a la llanura manchega.

Por otro lado, se exponía que la activación de la batería de sondeos era contemplada por este Patronato como una medida preventiva y complementaria para evitar la autocombustión de turbas, que en ningún caso, podía ser considerada como una actuación que pueda, por sí sola, garantizar la conservación del ecosistema acuático del parque.

Una situación complicada

Sin embargo, y a pesar de las peticiones, en estos meses no se ha producido ninguna derivación de caudales del acueducto Tajo-Segura a Las Tablas de Daimiel, habiéndose priorizado «inexplicablemente» derivaciones para otros usos (incluso regadío) al de la conservación medioambiental del Parque Nacional por parte del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, según apunta Esquinas.

A mediados del mes de marzo, la Comisión Mixta de los Parques Nacionales de Castilla La Mancha procedió a la puesta en marcha de la batería de sondeos de emergencia para garantizar exclusivamente el encharcamiento de las turbas. Por desgracia, solo se alcanzó un máximo de 312 hectáreas en primavera, lo que no impidió la degradación ambiental del resto del Parque Nacional al encontrarse completamente seco, «constatándose», según Esquinas, «la insuficiencia de esta medida para la conservación del ecosistema acuático de este espacio natural».

A lo largo de este verano, ha señalado el patronato del parque, la superficie encharcada ha ido disminuyendo progresivamente hasta alcanzar unas escasas 36 hectáreas actuales, lo que sitúa al parque en un escenario «aún peor» que el que se daba a mediados del mes de febrero pasado. Por ello, el Pleno del Patronato ha querido volver a instar a las administraciones competentes a garantizar los aportes de caudales para la conservación del ecosistema acuático del parque nacional mediante una aportación regular a partir del acueducto Tajo-Segura, a través de la conducción a la llanura manchega, en tanto se restaura el funcionamiento hidrológico natural del Alto Guadiana y del Parque Nacional.

Este último mes de septiembre el Gobierno adoptó la decisión de no autorizar trasvases a través del acueducto Tajo-Segura, ya que se constató una «situación hidrológica excepcional, nivel 3», que supone que, como precaución, el trasvase es cero, si bien el órgano competente tiene potestad de decidir un trasvase de hasta 20 hectómetros cúbicos.


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