La falta de depuración asfixia las aguas del mar de Mármara

La falta de depuración asfixia las aguas del mar de Mármara

Desde noviembre, el mar de Mármara asiste a una continua floración de mucílagos o ‘mocos marinos’ que recubren la superficie de sus aguas. Aunque no es tóxico, supone un problema para los ecosistemas y su origen se explica en gran medida por el vertido de aguas residuales sin tratar


La formación de espumas y mucílagos -acumulaciones viscosas de materia orgánicas, como algas o fitoplancton- en las costas es inherente al mar y surgen a raíz de procesos complejos, tanto físicos como biológicos. Sin embargo, la influencia humana lo ha adulterado en algunas regiones hasta el punto de transformar mares enteros en masas de “moco marino” que más bien recuerdan a una cloaca.

El mar de Mármara, particular de Turquía y que une el mar negro con el Mediterráneo, es foco de actualidad por estar sufriendo esa transformación. Por ejemplo, las vistas en los paseos marinos al sur de Estambul ahora dan a una vasta escena compuesta por un potaje blanco pútrido que ahuyenta a quienes se atreven a transitarlos, lo mismo que en el barrio Kadıköy-Moda, situado en la región asiática de la urbe turca.

Los pescadores también se están viendo afectados, no solo porque el compuesto blanquecino obstruye sus aparejos de pesca, sino porque se trata de un fenómeno que destruye los ecosistemas marinos, como bien quedó demostrado durante la expansión de este moco durante el mes de abril.

Las costas de Estambul están decoradas por un manto blanquecino que ahuyenta a los turistas y pescadores | Foto: EFE

“En esencia, no es tóxico para los humanos, pero supone la muerte de los organismos marinos porque consume oxígeno”, resalta Ahmet Kahraman, presidente del Colegio de Ingenieros Ambientales de Turquía. Además, no hay que olvidar que la acumulación de este moco en la superficie puede suponer su precipitación al lecho marino, lo que mataría a los organismos inmóviles, como los mejillones o las ostras.

“El Mar de Mármara es un mar de transición entre el Mar Egeo y el Mar Negro. Por lo tanto, un cambio que ocurre aquí afecta la pesca en ambos mares”, advierten investigadores como Mustafa Sari, decano de la Facultad Marítima de la Universidad Bandirma Onyedi Eylul.

En concreto, este evento se inició en noviembre y se ha ido intensificando a lo largo del 2021. Para muchos, su origen no puede ser otro que el vertido de las aguas residuales sin tratar a las aguas del mar, y es que no hay que olvidar que el moco marino es un producto de la eutrofización de las aguas.

“El aumento de nitrógeno y fósforo debido a los residuos que deja la industria turca y 25 millones de personas en el mar de Mármara sin ser tratados adecuadamente durante unos 40 años ha provocado un entorno disponible para la proliferación de grupos de fitoplancton en Mármara”, recuerda Mustafa Sari.

En este sentido, la Unión de Municipios Ambientales del Egeo y el Mármara (EMARÇEB) puso de manifiesto la urgente necesidad de inspeccionar las estaciones de tratamiento de aguas residuales (EDAR) establecidas en todos los entornos marinos e imponer las sanciones pertinentes.

Un pescador trabaja cerca de un barco en el mar de Mármara cubierto por mocos marinos en Estambul | Foto: ERDEM SAHIN / EFE

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que el Gobierno establecería la zona del Mármara como área de conservación para acelerar la modernización de las EDAR y así impulsar la limpieza del Mármara. Aunque eso no será suficiente, ya que el cambio climático ha puesto la puntilla al problema.

Ante este escenario complejo, los expertos creen que el fenómeno del moco marino se convertirá en algo estacional que volverá a Turquía año tras año: “Una vez hemos empezado a verlo, probablemente el año que viene lo veremos de nuevo, y el próximo también y el próximo. Y cada año será un poco más extendido que ahora”, vaticina Ahmet Kahraman.

Por ahora, los equipos turcos de limpieza han retirado más de 4.500 metros cúbicos de moco marino del Mar de Mármara. Del mismo modo, el ministro de medio ambiente y urbanización del país, Murat Kurum, informó en Twitter que han completado 5.565 inspecciones en EDAR y tomaron 1.585 muestras de aguas residuales con el fin “de dar un respiro al mar”.

Otra solución innovadora que ha comenzado este martes pasa por inyectar oxígeno para evitar la muerte por asfixia de plantas y animales. AL mismo tiempo, el oxigeno puede avivar la fauna que se alimenta de la materia orgánica del moco marino de la superficie.

Para Ahmet Kahraman, existen otras técnicas para acabar con el problema, pero la más efectiva a largo plazo es la mejora de las técnicas de depuración para frenar la llegada de nutrientes y, por supuesto, mitigar los efectos del cambio climático.



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