Los océanos albergan un millón de microplásticos más de lo estimado

Los océanos albergan un millón de microplásticos más de lo estimado

Un nuevo estudio ha descubierto que en el agua de los océanos se pueden encontrar hasta 8,3 millones de piezas de microplásticos por metro cúbico de agua, cerca de un millón más que en investigaciones anteriores. Esta cifra la han podido estimar analizando el interior del aparato digestivo de las salpas


Ir a la playa y encontrarse más plásticos en el agua que seres vivos se está convirtiendo cada vez en un hecho más palpable que, por otro lado, acarrea otro grave problema: la aparición de microplásticos. Muchos estudios apuntan que estas minúsculas partículas, que nacen de la erosión de los fragmentos más grandes de ese material, están invadiendo cada rincón del mundo de una manera desproporcionada. Sin embargo, en ninguna de esas investigaciones se ha destallado una cifra de contaminación tan elevada como lo ha hecho un último estudio publicado en la Association for the Sciences of Limnology and Oceanography (ASLO).

“Esta investigación puede ser una de las primeras en estimar la abundancia de los microplásticos más pequeños en el agua de mar superficial, que son constantemente submuestreados”, ha explicado Jennifer A. Brandon, oceanógrafa y autora del estudio.

Según la experta, sus investigaciones le han servido para poder estimar que los océanos del mundo pueden estar contaminados por unas 8,3 millones de piezas de microplásticos por metro cúbico de agua, un millón más de lo estimado en otras ocasiones.

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Hasta entonces, para realizar este tipo de muestreos, los científicos se han centrado en la recolección de microplásticos a través de redes o filtros. Sin embargo, en esta ocasión, la oceanógrafa y su equipo han ido un paso más allá y se han apoyado en las cualidades de unos pequeños seres vivos para obtener datos más precisos: las salpas.

“Durante años, hemos estado haciendo estudios de microplásticos de la misma manera, utilizando una red para recolectar muestras. El problema es que los trozos más pequeños se escapaban entre esas redes”, ha informado Jennifer A. Brandon.

Las pequeñas salpas filtran el agua para comer y para desplazarse, por lo que encontrar los microplasticos dentro de sus cuerpos pareció ser una buena opción para determinar una concentración determinada de estos elementos. Y así fue.

De las 100 salpas que Brandon estudió a partir de muestras de agua recolectadas en 2009, 2013, 2014, 2015 y 2017, el 100% tenía tuvo microplásticos entre sus intestinos. Además, el grupo de científicos también determinó que las muestras de estos seres recolectadas cerca de las costas tuvieron una proporción mayor que aquellas conseguidas mar adentro.

“Cada salpa estudiada tenía plástico en el intestino, independientemente de la especie, su etapa de vida o región en la que ha sido conseguida”, ha señalado Jennifer A. Brandon.

Cabe destacar que el que las salpas tengan un alto número de microplásticos en su interior puede suponer un importante peligro en el ecosistema marino. Esto se debe a que los grandes gránulos fecales de salpas han demostrado poseer un hundimiento rápido y tasas de descomposición lentas, de modo que pueden alcanzar el océano profundo relativamente intactos. En su trayecto, las partículas de microplásticos pueden viajar con ellos, propiciando así un nuevo método de contaminación de suelos marinos por este tipo de materiales.



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