El sector del agua reclama su papel clave en la reconstrucción

El sector del agua reclama su papel clave en la reconstrucción

La celebración de la la jornada “Gestión del agua: sostenibilidad y cambio climático”, organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, ha servido para resaltar el compromiso del sector del agua urbana con la reconstrucción económica y poner en valor su condición de aliado indispensable contra el cambio climático


El agua es imprescindible para impulsar una reconstrucción económica que sea verdaderamente sostenible. Sobre todo en España, un país que tiene uno de los mayores niveles de estrés hídrico de Europa y en el que varios sectores económicos clave, como el turismo o la agricultura, dependen en gran parte de la buena salud y seguridad de nuestro amplio sistema de embalses, canalizaciones, plantas de tratamiento y depuradoras. Infraestructuras hídricas de vital importancia que, sin embargo, no tienen por el momento un rol central en los planes de reconstrucción económica del Gobierno, que gracias a los fondos europeos Next Generation busca transformar el sistema productivo español para facilitar la ansiada transición ecológica.

Ante esta situación, los representantes del agua urbana han querido emitir un mensaje de compromiso y unidad, dejando claro que gran parte de los retos fundamentales de la sostenibilidad pasan por este sector, y que para lograr sus objetivos ha decidido ser proactivo y proponer nuevas formas de potenciar la colaboración entre diferentes actores.

 

Así lo han evidenciado representantes tanto institucionales como de empresas públicas y privadas en la jornada “Gestión del agua: sostenibilidad y cambio climático”, organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y que ha contado con la participación del Secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán; el director general del Agua, Teodoro Estrela; el presidente del Colegio, Miguel Ángel Carrillo; el presidente de AEAS, Fernando Morcillo; el presidente de Fenacore, Andrés del Campo; y el presidente de SEOPAN, Julián Núñez, así como ponentes de empresas líderes como KPMG, Agbar, Canal de Isabel II, Deloitte o el Banco Santander, entre otras. Un diverso grupo de ponentes que sin embargo han coincidido en lo más importante: el agua en España tiene que prepararse cuanto antes para los importantes efectos que ya está teniendo el cambio climático.

“Nuestro país ya está experimentando serias alteraciones del régimen hídrico, y todas las previsiones a medio y largo plazo alertan de un agravamiento de los fenómenos extremos y de un aumento de las superficies áridas y semi-áridas”, ha explicado Morán, que ha avanzado que en total los nuevos planes hidrológicos estatales contemplan una inversión de todas las administraciones de más de 20.000 millones de euros hasta 2027, que se destinarán principalmente al saneamiento y la depuración para dar cumplimiento a la normativa europea sobre aguas residuales urbanas.

En este sentido, Morán también ha destacado también que la gestión del riesgo de inundación en todas sus fases será otra de las prioridades, con nuevos mapas de riesgos y estudios que estimen mejor los impactos del cambio climático. “En definitiva, estamos en un momento en el que actuar no es opcional, es imperativo. Debemos cambiar ya nuestra relación con el agua para hacer frente al gran desafío que supone el cambio climático. En ello estamos y para ello necesitamos el concurso de todos“, ha concluido.

Por el momento, de esos 20.000 millones de euros lo más inmediato será el desembolso este año y el siguiente de 1.700 millones de los fondos Next Generation EU, que se repartirán entre el impulso del saneamiento para pequeños municipios, la restauración de ecosistemas acuáticos y la digitalización del sector del agua. Una cantidad que, aunque muchos consideran insuficiente debido al fuerte déficit que arrastran las infraestructuras hídricas españolas, ha sido bienvenida por los diferentes expertos presentes en la sala, que creen sin embargo que hay que buscar fórmulas para llevar más allá estas políticas y que abarquen de forma integrada los retos principales del agua y el saneamiento en España.

“Las administraciones deberían tener un enfoque integral del agua para poder superar las barreras competenciales. Los diferentes problemas deben enfocarse de manera integrada. Por ejemplo, el reto de la digitalización es transversal”, ha incidido Federico Ramos de Armas, director de Agbar Madrid, que considera que para hacer aflorar al sector del agua urbana dentro de la competencia que hay por los fondos europeos es necesario establecer alianzas con otros polos económicos transformadores. “El agua es un sistema complejo en el que confluyen muchos factores muy variados. Donde debemos mejorar es en los procesos, todos los actores que estamos en la cuenca compartimos retos, pero hay demasiada distancia entre unos y otros y no colaboramos lo suficiente”, ha explicado.

Opciones múltiples de colaboración

Y es que aunque en los últimos meses ha estado en boca de todos la nueva fórmula de colaboración público-privada impulsada por la administración pública, los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), estas nuevas alianzas estratégicas que se habían conformado como la figura principal para la ejecución de lo previsto en el Plan de Recuperación no son la única fórmula que propone el sector del agua para paliar la relativa falta de inversión en infraestructuras y solucionar el déficit que sufre el sistema hídrico español. Al contrario, las opciones son muy diversas: agrupaciones público-privadas para solicitar subvenciones, consorcios, convenios o incluso la creación de sociedades de economía mixta son opciones puestas sobre la mesa por el sector del agua urbana.

“Hay muchos caminos con los que se puede intentar salir de los esquemas generales. Pero lo importante es que los distintos agentes nos impliquemos en estos procesos en marcha, como la digitalización, porque tenemos que aprovechar la experiencia de los operadores en estas cuestiones”, ha apuntado Ramos.

sector agua
Un momento de la ponencia de Federico Ramos de Armas. | El Ágora

Una valoración que también ha hecho María Guinot, responsable de derecho administrativo y regulación de Deloitte, que ha señalado que en España “falta corregir o modular los modelos de colaboración público-privada, para permitir la entrada de una mayor inversión como pasa con el sector la energía”. Eso sí, ha referido que existen fallos en el sistema actual, como la excesiva atomización del mercado de agua o la complejidad institucional y regulatoria de este sector, que exigen también ir más allá de la inversión y hacer cambios normativos.

“Tenemos que ser capaces de invertir 26.000 millones de euros, ese es el desafío. Nos va a permitir ser un país que deje atrás las sanciones en materia de saneamiento”, ha apuntado por su parte Julián Núñez, presidente de SEOPAN. En cualquier caso, también fuera del sector público, no faltan posibles fuentes de financiación para paliar ese déficit de infraestructuras que según Alberto Marín, socio responsable de Energía y Recursos Naturales de KPMG, se ha ido ampliando desde la crisis económica de 2010. “O incrementamos el gasto público, o incrementamos el endeudamiento de los operadores, o aumentamos el precio a pagar del agua por los consumidores, que es el mecanismo mas adecuado teniendo en cuenta las bajas tarifas españolas que impiden la recuperación de costes”, ha apuntado.

Precisamente, esa opción de acabar con la dispersión tarifaria y ser capaces de recuperar los costes del servicio del agua urbana no es solo la que recomienda la Unión Europea, sino que es también la recomendación que hacen los expertos en financiación. “Ver que el precio de la tarifa en España es mucho más bajo que en Europa es bueno, porque nos indica que hay muchas posibilidades de mejora, no solo para nuevas operaciones sino nuevas inversiones de mejora. Yo creo que aquí hay un potencial grande que socialmente no es fácil, pero que evita recurrir a los presupuestos públicos” ha apuntado Jorge Moreno, director de financiación estructurada del área de medio ambiente e innovación del Banco Santander.

Poner en valor el agua

En cualquier caso, la jornada también ha servido para poner en valor los extensos impactos económicos y ambientales que tiene una buena gestión del agua. En ese sentido, el presidente de AEAS, Fernando Morcillo, ha destacado la creciente preocupación del sector por el cambio climático lo que se refleja en la recopilación de datos individuales y sectoriales y su comparación, y en la aplicación de diferentes técnicas implementadas por los servicios de agua urbana para minimizar, en lo posible, su huella de carbono. Así, el 69% de los operadores cuenta con dispositivos de aprovechamiento energético y calcula su huella de carbono, y el 67% dispone de un plan de mitigación.

Presentación en vídeo del secretario de estado de Medio Ambiente, Hugo Morán. | El Ágora

Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), Andrés del Campo, ha asegurado que el agua de los ríos españoles se aprovecharía menos de un 10% si no fuera por las 1.200 presas que existen actualmente. Además, ha apuntado que las infraestructuras hidráulicas no solo tienen un valor hídrico, sino una miriada de externalidades positivas, entre las que destacan su labor para mitigar efectos negativos del cambio climático como las inundaciones y las sequías, al transportar el agua de las lluvias torrenciales hacia cuencas deficitarias. Además, ha señalado, las infraestructuras hídricas “también contribuyen a reducir la contaminación, pues la energía hidroeléctrica evita la emisión de 28.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, a lo que podría añadirse la labor de sumideros que cumplen los cultivos que se riegan con esta agua”.

Unos impactos positivos que podrían ser aún mayores potenciando técnicas innovadoras como la reutilización de aguas depuradas e infraestructuras resilientes como los parques inundables. En palabras de Julián Núñez, presidente de SEOPAN, “las presas para prevenir las inundaciones tienen el ratio beneficio/coste más alto de todas las infraestructuras hídricas. Es espectacular”. Pero, sin involucrar a los operadores del agua urbana, han coincidido los ponentes, todas estas ventajas no podrán alcanzar su máximo potencial en España, que necesita una mayor inversión que sitúe de verdad el agua en el centro de la reconstrucción sostenible.



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