La Universidad se moja por el futuro

La Universidad se moja por el futuro

La Universidad se moja por el futuro

El amplio consenso que afirma que más del 80% de las profesiones del futuro no existen aún, puede ser el responsable de que universidad y empresa se mojen por el futuro. En los últimos años, las universidades españolas han empezado a crear cátedras específicas dedicadas a la gestión del agua, en colaboración con empresas del sector. Academia y sector privado, mano a mano en el marco de alianzas sugerido por Naciones Unidas en su ODS 17 para abordar los grandes desafíos humanitarios, y crear así un puente que enlaza el ámbito profesional y la universidad en un contexto de transformación digital, que requiere renovación continua en los conocimientos para adaptarse al mundo laboral


Pedro Cáceres | Director adjunto
Madrid | 22 enero, 2021


¿Cuál es uno de los países con más riesgo de sufrir estrés hídrico del mundo, es decir, expuesto a las futuras estrecheces en el acceso al agua debido a su clima y geografía y al calentamiento global?  ¿Qué país lidera junto a Israel las tecnologías y el conocimiento históricos respecto a la gestión de la escasez?

Si usted ha respondido España, está en lo cierto. Nuestro país es punta de lanza en la relación entre cambio climático y agua. Afrontamos las peores perspectivas, pero lo hacemos, afortunadamente, con un tejido profesional, tecnológico e industrial de primera.

El futuro del agua requiere soluciones creativas e innovadoras. Consensuadas entre todos los agentes implicados. Y para seguir avanzando, es necesario reforzar el conocimiento y la investigación, así como una estructura académica y formativa, capaz de transmitir y desarrollar los logros obtenidos hasta ahora, y este es un paso que han ido dando nuestras universidades en los últimos años. De un tiempo a esta parte, la universidad, como institución encargada de formar a los profesionales del futuro, ha comenzado a crear cátedras específicas para mejorar la preparación de los jóvenes profesionales en materias cruciales para el devenir de país, como la gestión hídrica, y creando valor extra en colaboración con las empresas del sector.

“La colaboración público-privada y la cooperación entre el tejido productivo, el empresarial y el académico está permitiendo mejorar la oferta formativa”

Un técnico tomando muestras de agua.

Conformar un futuro sostenible, requiere soluciones y respuestas realistas e innovadoras. El camino de colaboración y alianza entre el sector académico y la empresa es un puente que enlaza el ámbito profesional y la universidad y que contribuye a una mejor formación de futuros profesionales, algo muy necesario también en un contexto de transformación digital que requiere renovación continua para adaptarse a la nueva realidad.

Este nexo ha cobrado una importancia adicional en un año marcado por la pandemia de la Covid-19, y que ha puesto de manifiesto la importancia de la capacitación y profesionalización del colectivo de trabajadores del agua urbana. Un colectivo formado por más de 60.000 personas que trabajan, de forma directa o indirecta, en un sector que ha resultado crucial y que en todo momento ha conseguido garantizar el abastecimiento de agua y la depuración a toda la sociedad, en momentos en los que la prestación del servicio resultaba fundamental.

Un sector muy cualificado

El empleo del sector de los servicios de agua urbana es muy cualificado y de calidad, dada la tecnificación y especialización requerida.

Según la Asociación Española de Empresas Gestoras de Servicios de Agua Urbana (AGA), el 20% de los empleos lo cubren titulados universitarios de formación media o superior, lo que actualmente correspondería a grado o máster. Tan sólo un 15% correspondería a personal con baja cualificación.

El sector de los servicios de agua urbana, que utiliza algo menos del 20% del volumen total del agua gestionada en España, representa económicamente el 0,5% del PIB nacional. Emplea a unas 27.000 personas de forma directa, a los que habría que sumar otros 35.000 empleos indirectos por contratación o externalización de trabajos auxiliares.

Ejemplos innovadores en la Universidad

A finales del pasado año, el CEAGU (Centro de Referencia Nacional de Energía Eléctrica, Agua y Gas) publicaba un estudio sobre las Necesidades formativas del sector del agua en España en el que destacaba la necesidad de capacitar a los futuros trabajadores con los conocimientos que demandan las empresas. Y en ese sentido, resaltaba la importancia de la FP Dual y, también, el importante avance que están teniendo los estudios sobre el agua en la Universidad española.

Actualmente España cuenta con un único grado universitario centrado solo en el agua. Se trata del Grado en Recursos Hídricos ofertado por la Universidad Rey Juan Carlos, que se centra en aspectos relacionados con las principales tecnologías de tratamiento, depuración y regeneración; aunque la Universidad de Extremadura y la Universidad Alfonso X el Sabio también ofrecen grados de Ingeniería Civil-Hidrología en los que la gestión del agua es parte fundamental, pero no total, del programa, indica CEAGU.

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Los expertos reclaman más inversión para adaptarse al cambio climático.

Estas titulaciones son solo una parte de la amplia variedad de oferta universitaria ligada al agua y que no para de crecer. Hay una treintena de universidades públicas y privadas que ofrecen másteres ligados a la gestión del agua entre su oferta formativa, en conexión con las empresas, lo que garantiza una adecuación realista a las demandas y necesidades del mercado.

Como señala el informe de CEAGU, “es frecuente la colaboración entre las empresas e instituciones académicas a través de convenios de cooperación y becas para promover el conocimiento y contribuir a reducir la escasez de profesionales en el sector”.

Además, en algunas universidades se han creado cátedras específicas dedicadas a la investigación y a la formación de alta calidad de los futuros profesionales.

Empresa y universidad

La colaboración público-privada y la cooperación entre el tejido productivo, el empresarial y el académico está permitiendo mejorar la oferta formativa de la universidad en el ámbito del agua.

“La colaboración con organizaciones empresariales en la investigación del aprovechamiento de los recursos naturales y la promoción del desarrollo sostenible son un compromiso social de la universidad”, declaraba el rector de la Universidad de Murcia (UMU), José Luján, durante la presentación de la Cátedra de Ecoeficiencia Hídrica de la UMU, una de las últimas en incorporarse a este creciente campo que enlaza agua, universidad y empresas.

Esta cátedra de la UMU, auspiciada por la empresa Hidrogea, es un espacio dedicado íntegramente a la investigación, formación y divulgación en el campo de la gestión del ciclo integral del agua, y más concretamente, en el ámbito del saneamiento y de la depuración de las aguas residuales.

En una línea similar trabaja desde el año 2016 la Cátedra de Gestión Digital, Innovadora, Social y Sostenible del Agua, de la Universidad de Granada y que cuenta con el patrocinio de Hidralia. Esta Cátedra está adscrita a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y se dedica a la investigación, formación y divulgación de la gestión de los recursos hídricos desde una perspectiva multidisciplinar.

De la variedad de enfoques de las cátedras universitarias del agua también es un ejemplo  la Cátedra de Ciencias del Litoral de la Universidad de Málaga, en este caso impulsada por Aguas de Torremolinos y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol, que se centra especialmente en el análisis, estudio, investigación, desarrollo y divulgación de las problemáticas que afectan a la calidad percibida por los usuarios de las playas. Una muestra de enfoque territorial y en elementos de importancia para la economía de la zona.

Dejando Andalucía, se puede viajar de nuevo hasta la región murciana para ver el ejemplo de la Universidad Politécnica de Cartagena, que mantiene una Cátedra en colaboración con Hidrogea enfocada al ciclo urbano del agua y el estudio de las tecnologías aplicables a las smart cities o ciudades inteligentes.

Como señala mencionado estudio de CEAGU, resulta fundamental fomentar la capacitación de los futuros trabajadores con los conocimientos que verdaderamente demandan las empresas, y programas de este tipo, muchos de los cuales permiten además el acceso a prácticas en empresas del sector, vinculadas a la formación recibida, ofrecen una formación integral y de valor añadido.

Y es que el agua ha sido siempre un elemento fundamental para la prosperidad de las sociedades, y lo va a ser todavía más en un futuro de cambio climático e incertidumbre meteorológica. Hará falta tecnología, conocimiento y profesionales preparados, y las universidades y otras entidades formativas de nuestro país ya están regando ese terreno.



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