Hallan el secreto de la medusa que pica sin tocar a sus presas

Hallan el secreto de la medusa que pica sin tocar a sus presas

Un equipo de científicos ha observado cómo una medusa, que permanece anclada al suelo oceánico, lanza bombas de mucosa repletas de veneno para capturar su alimento e, inconscientemente, picar a los bañistas que pasan sobre ellas


En las aguas poco profundas del Caribe, acechan unos diminutos seres que son una auténtica pesadilla para los bañistas y los buceadores, que ven cómo desde la oscuridad emanan “bombas” de mucosa que, si impactan directamente contra la piel, provocan una sensación punzante realmente molesta.

Se trata de la medusa invertida Cassiopea xamachana, un animal del tipo cnidario que se diferencia de las otras medusas por dejar su cabeza pegada al sustrato y sus tentáculos al descubierto para hacer la fotosíntesis y, en menor medida, para cazar a sus presas.

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medusas

La desventaja de esta medusa es que posee unos tentáculos muy cortos para capturar desde su posición a los animales que componen su dieta. Sin embargo, la medusa se ha adaptado para utilizar esta desventaja como un beneficio muy llamativo.

“Los bañistas y los buceadores reportan molestias, conocidas como agua punzante, en las zonas poco profundas sin aparentemente tocar a estas medusas”, explica Cheryl Ames, de la Escuela de Graduados de Ciencias Agrícolas de la Universidad Tohoku de Japón y principal autora de una investigación que ha revelado el secreto de estos seres.

De acuerdo con el trabajo de esta científica, que ha sido publicado en la revista Communications Biology, el secreto de la medusa para poder cazar, y atemorizar a los bañistas, no es otro que el lanzamiento de bolas de mucosa repletas de veneno a través de los pequeños tentáculos que quedan al descubierto.

Para descubrirlo, los expertos analizaron a través de microscopio las aparentemente inofensivas estructuras arrojadas por las medusas. Con las imágenes observaron que las bolas de mucosa contenían unas pequeñas esferas cargadas de veneno, llamadas nematocitos, a las que denominaron en su conjunto como casiosomas.

Observaron, además, que los casiosomas estaban agrupados en pequeñas estructuras en forma de cuchara alrededor de los pequeños tentáculos de la medusa y que, cuando se estimulaba a la Cassiopea xamachana, se transportaban hasta otras zonas llenas de mucosa que, posteriormente, eran emitidas al medio acuático.

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Etapas del ciclo de vida de la C. xamachana y su moco cargado con casiosomas | Foto: Communications Biology

Por otro lado, también descubrieron que en el centro de cada mucosa cargada de casiosomas estaban presentes las mismas algas que ayudan a realizar la fotosíntesis a las medusas, por lo que la relación entre las “bombas” lanzadas, las medusas y el agua punzante era más que evidente.

“Los venenos en las medusas son poco conocidos en general, y esta investigación lleva nuestro conocimiento un paso más cerca de explorar cómo las medusas usan su veneno de maneras interesantes y novedosas“, informa Anna Klompen, una estudiante graduada de la Universidad de Kansas que participó en el estudio.

“Este descubrimiento fue a la vez una sorpresa y una agradable respuesta para el misterio del agua punzante. Ahora podemos avisar a los nadadores que sus picaduras a son causadas por medusas del revés, que siempre se han pesado que tenían un aguijón”, concluye Cheryl Ames.



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