Los albatros, los nuevos espías de las embarcaciones ilegales - EL ÁGORA DIARIO

Los albatros, los nuevos espías de las embarcaciones ilegales

En lugar de drones o helicópteros, los gobiernos podrían plantearse utilizar albatros para identificar embarcaciones ilegales. Con un pequeño dispositivo en sus espaldas, estas aves han detectado un tercio de buques sin identificación en aguas internacionales al sur del océano Índico


Para evadirse de un viaje en barco al que le habían obligado a ir en 1841, el joven poeta francés Charles Baudelaire se fijó en una gran ave marina que les acompañaba a cierta distancia. Ridiculizada por los marineros, el albatros solía ser cazado por la tripulación como divertimento. Fruto de esa travesía el poeta escribió:

Por distraerse, a veces, suelen los marineros

Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,

Que siguen, indolentes compañeros de viaje,

Al navío surcando los amargos abismos.

Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas,

Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,

Dejan penosamente arrastrando las alas,

Sus grandes alas blancas semejantes a remos.

Un ejemplar de albatros errante en pleno vuelo con el dispositivo adosado a su espalda. / Julien Collet.

Algunos críticos creen que con estos versos Baudelaire se identificaba con el ave marina, a la que la sociedad, como al poeta, no comprendía. Dos siglos después, la relación con los albatros es bien distinta y es un ave admirada y estudiada por los científicos. De hecho, su característica atracción por los barcos ha servido para que un equipo internacional de investigadores la utilice para controlar la presencia de embarcaciones ilegales.

Con la ayuda de un pequeño dispositivo equipado con un radar y un GPS acoplado en su espalda, estos espías marinos fueron capaces de detectar que más de un tercio de los buques identificados en aguas internacionales al sur del océano Índico no contaban con la señal de los Sistemas de Identificación Automática (AIS por sus siglas en inglés) que tendrían que llevar activada.

“Los dispositivos de datos son relativamente pequeños para el tamaño de un albatros, menos del 1% de su masa corporal”, explica a El Ágora Henri Weimerskirch, investigador en el Centro de Estudios Biológicos de Chizé del CNRS (Francia) y autor principal del estudio publicado hoy en la revisa PNAS.

Los científicos instalan el dispositivo a un albatros errante adulto. /
Julien Collet.

Las labores de monitorización tuvieron lugar en las islas del sur del océano Índico entre noviembre de 2018 y marzo de 2019 y los científicos utilizaron un total de 169 albatros de dos especies: albatros de Ámsterdam (Diomedea amsterdamensis) y albatros errante (Diomedea exulans). El científico lleva 40 años trabajando con estas aves y tenía claro por qué eran las mejores para la misión.

“Son muy grandes [pueden llegar a medir 3,5 metros de envergadura], por lo que pueden transportar dispositivos relativamente grandes. Además, son aves domesticadas, por lo que es fácil equiparlas con terminales y que regresen al nido tras su viaje para alimentarse. También cubren grandes distancias y se sienten atraídas por los barcos”, enumera el ecólogo.

Varios gobiernos, interesados en estos centinelas

Al tercio de buques identificados sin su señal correspondiente en aguas internacionales se suma una proporción menor, en promedio, de estas embarcaciones dentro de las zonas económicas exclusivas nacionales, que se extienden hasta las 200 millas náuticas.

Los albatros fueron capaces de detectar las señales de radar de las embarcaciones y transmitir rápidamente las ubicaciones GPS vía satélite a una base de datos central. Al comparar las señales de radar con los datos disponibles de los Sistemas de Identificación Automática, los autores calcularon la proporción de los buques no declarados.

Los barcos de pesca suelen atraer a las aves, sobre todo a los albatros. / Samiamx
Los barcos de pesca suelen atraer a las aves, sobre todo a los albatros. / Samiamx

Algunos gobiernos ya se han mostrado interesados en estos nuevos centinelas oceánicos. “Trabajamos con las autoridades francesas para este programa y nos han contactado del departamento de pesca de Nueva Zelanda y las autoridades sudafricanas”, avanza Weimerskirch. “Los británicos también utilizarán nuestros dispositivos en Georgia del Sur”, añade.

Además de identificar embarcaciones ilegales, la investigación sirvió para saber cómo se comportaban las aves con los barcos. Los ejemplares más jóvenes se veían menos atraídos por estos que los adultos y contabilizaron menos navíos. En cuanto al tipo de embarcación, las de pesca eran las que más albatros atraían.

Los riesgos de la vigilancia

Resulta inevitable preguntarse si, una vez que las tripulaciones de las embarcaciones que trabajan al margen de la ley sepan que están siendo vigilados por las aves, no querrán acabar con ellas.

“Es muy poco probable que los pescadores intenten matar a estos albatros porque los dispositivos son difíciles de ver, el ave no está muy cerca de los barcos (en promedio, de 200 a 1.000 metros), hay cientos de aves volando alrededor y el mar está muy agitado”, opina el autor principal del estudio.

Este ejemplar juvenil de albatros errante tiene instalado uno de los dispositivos para identificar embarcaciones ilegales. / Adrien Pajot.

Otros biólogos que no han participado en la investigación la califican como “original”. Es el caso de Diego Gil, investigador del departamento de Ecología Evolutiva del Museo Nacional de Ciencias Naturales. “Los albatros tienen esa tendencia a acercarse a barcos de pesca para capturar peces y, por lo tanto, funcionan como policías ambientales, con una capacidad de movimiento inmejorable”, destaca a El Ágora.

Aunque para Javier Pérez-Tris, investigador del departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), este sistema de espionaje es “bastante inteligente por ser sigiloso, efectivo y barato”, pone sobre la mesa sus dudas en cuanto a las implicaciones éticas del trabajo.

El biólogo recuerda que existen varios proyectos de seguimiento de procesos naturales que utilizan animales equipados con sensores, cámaras u otros equipos. “Este estudio va un paso más allá al utilizar a las aves para “denunciar” actividades ilegales y este uso de los animales está en la frontera de lo que yo pienso que puede ser aceptable”, alega a El Ágora.

Pérez-Tris muestra también su preocupación hacia los pescadores ilegales que, conscientes de que los albatros los puedan delatar, pueden reaccionar intentando librase de ellos. “Se trata de un riesgo que las aves no han optado por asumir”, concluye.

Referencia bibliográfica: Henri Weimerskircha et al. “Ocean sentinel albatrosses locate illegal vessels and provide the first estimate of the extent of nondeclared fishing”, PNAS 27 de enero de 2020. DOI: 10.1073/pnas.1915499117.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Nuestras Historias del Día
Otras noticias destacadas

Añade tu comentario

Necesitas estar loggeado para comentar el post.


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies