El enfisema pulmonar se acelera por la polución de ozono en el aire - EL ÁGORA DIARIO

El enfisema pulmonar se acelera por la polución de ozono en el aire

Un estudio, que ha involucrado a más de 7.000 personas de entre 45 y 84 años, ha concluido que la contaminación por partículas de ozono nocivas en el aire es capaz de acelerar los efectos del enfisema pulmonar del mismo modo que lo haría una cajetilla de tabaco diaria


Un estudio encabezado por la Universidad de Columbia ha descubierto que la exposición prolongada a la contaminación del aire, especialmente la provocada por el ozono a nivel del suelo, puede acelerar la progresión del enfisema pulmonar tanto como una cajetilla de cigarros al día.

La enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores es la cuarta causa de muerte en los Estados Unidos, después del cáncer y de las enfermedades cardiovasculares. La exposición a corto plazo a los contaminantes del aire es un factor de riesgo importante para la mala salud pulmonar. Sin embargo, los efectos a largo plazo de los contaminantes del aire en los pulmones aún eran un misterio por resolver.

Por ello, científicos de distintas universidades decidieron llevar a cabo “la mayor investigación dentro de este ámbito” para poder arrojar un rayo de luz a esta interrogante.

“Hasta donde sabemos, este es el primer estudio longitudinal que evalúa la relación entre la exposición a largo plazo a los contaminantes del aire y la progresión del enfisema en una cohorte grande, comunitaria y multiétnica”, ha explicado Meng Wang, científico de la Universidad de Buffalo y autor del trabajo.

“El aumento del enfisema pulmonar que observamos fue relativamente grande, similar al daño pulmonar que provoca una cajetilla al día durante 29 años”

Para poder llevarlo a cabo, los expertos realizaron una investigación de más de 18 años en la que involucraron a más de 7.000 personas de entre 45 y 84 años residentes de Chicago, Los Ángeles, Baltimore, St. Paul, Nueva York y Winston-Salem. Además, cada sujeto sufrió un seguimiento de 10 años con el fin de obtener toda la información posible, según el estudio.

Por otro lado, los autores se centraron en la exposición a cuatro contaminantes: partículas finas en suspensión, óxido de nitrógeno, carbono negro y ozono a nivel del suelo. Cabe destacar que existe un ozono más beneficioso que otro: el situado en atmósfera protege contra la radiación ultravioleta, mientras que el otro tipo, producto de actividades humanas, daña la salud.

Con toda la información obtenida, los científicos han llegado a la conclusión de que la exposición a largo plazo a contaminantes del aire exterior, especialmente el ozono, que aumenta con la crisis climática, acelera el desarrollo de enfisema y la disminución de la función pulmonar relacionada con la edad, incluso entre las personas que nunca han fumado.

“El aumento del enfisema pulmonar que observamos fue relativamente grande, similar al daño pulmonar que provoca una cajetilla al día durante 29 años y tres años de envejecimiento”, ha resumido Graham Barr, de la Universidad de Columbia, y uno de los responsables de este artículo.

De este modo, el trabajo, publicado en la revista Journal of the American Medical Association, ha demostrado la asociación entre la exposición a largo plazo a los cuatro principales contaminantes del aire, especialmente el ozono, y un aumento del enfisema pulmonar, una afección en la que la destrucción del tejido pulmonar provoca tos o dificultad para respirar e incrementa el riesgo de muerte.

La mayoría de los contaminantes transportados por el aire entraron en declive debido a esfuerzos exitosos para reducirlos, a excepción del ozono, que ha estado aumentando

Por otro lado, durante la investigación se ha observado que la mayoría de los contaminantes transportados por el aire entraron en declive debido a esfuerzos exitosos para reducirlos, a excepción del ozono, que aumentó.

“Nos sorprendió ver el fuerte impacto de la contaminación del aire en la progresión del enfisema, en la misma línea que los efectos del tabaquismo, que es, con mucho, la causa más conocida de esta afección”, ha afirmado Joel Kaufman, coautor principal del estudio y profesor en la Universidad de Washington.

En España, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria ya ha advertido de los posibles efectos que puede tener el cambio climático en las personas, sobre todo en los niños.

“El impacto del medio ambiente en los niños es mucho mayor que en los adultos, porque sus conductas, su altura y el hecho de que respiren más aire por kilogramo de peso que los adultos e ingieran más alimentos y más agua en proporción los hace más vulnerables a los tóxicos ambientales en un periodo en el que, además,  no tienen todavía desarrollados los mecanismos para eliminar los tóxicos del cuerpo”, ha destacado Antonio Ortega, pediatra e investigador medio ambiental.

Además, el experto ha recordado que el cóctel químico de sustancias que se utilizan en la vida diaria que pesan más que el aire se concentran a menos de un metro de altura. Por ello, a su juicio, los departamentos de Salud y Medio Ambiente de las comunidades autónomas deberían “estar unidas” porque tanto el aire como el agua pueden afectar a la salud de la población.



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