Una epidemia de coronavirus golpeó Asia hace 25.000 años

Una epidemia de coronavirus golpeó Asia hace 25.000 años

Gracias a los registros de adaptación que se esconden en nuestro ADN, un equipo de investigadores ha podido descubrir que cinco poblaciones humanas asiáticas estuvieron expuestas a un brote de coronavirus hace 25.000 años


Hablar del coronavirus es como hablar de la pandemia del presente, aunque a veces olvidamos que este virus tiene más historia a parte de la que empezó a escribir en el 2019. Por ejemplo, en el 2002 se detectó un brote de SARS-CoV en China que infectó a cerca de 8.000 personas, mientras que el MERS-CoV en el 2012 se extendió por 27 países.

Lo más curioso es que estos casos no son los únicos a los que se ha enfrentado la humanidad ya que un reciente estudio, publicado en la revista Current Biology, afirma que Asia se vio sacudida por un brote de coronavirus hace 25.000 años.

Según relata Yassine Souilmi, uno de los autores del hallazgo, en la revista The Conversation, desde que nuestra especie decidió migrar hacia otras partes del mundo, empezó a enfrentarse a nuevos desafíos víricos que desencadenaron en adaptaciones dentro de nuestros genes.

“Estas adaptaciones pueden haber incluido cambios fisiológicos o inmunológicos que mejoraron la resistencia a las infecciones o redujeron los impactos de la enfermedad en la salud”, comenta el experto.

El ADN es la biblioteca que esconde todos esos cambios y, dados los últimos avances en genética, Yassine y su equipo decidieron investigarlo a fondo para descubrir rastros genéticos de eventos históricos relacionados con un coronavirus.

“Nuestro equipo tenía curiosidad por ver si los encuentros históricos con coronavirus antiguos habían dejado tal rastro en las poblaciones humanas de hoy. Además de revelar brotes históricos de coronavirus, esta información puede contener nuevos conocimientos sobre la base genética de la infección por coronavirus y cómo estos virus causan enfermedades en los seres humanos modernos”, expresa Yassine Souilmi.

Para ello, los investigadores utilizaron datos del Proyecto 1000 Genomas, que es el catálogo público más grande de variación genética humana común, y observaron los cambios en los genes humanos que codifican las proteínas que interactúan con el SARS-CoV-2.

Después, sintetizaron proteínas humanas y del SARS-CoV-2, sin usar células vivas, y demostraron que estas interactuaban directa y específicamente apuntando a la naturaleza conservada del mecanismo que usan los coronavirus para la invasión celular.

“Aplicamos análisis computacionales de vanguardia a los genomas de más de 2500 personas de 26 poblaciones de todo el mundo. Encontramos firmas de adaptación en 42 genes humanos diferentes que codifican las proteínas de interacción viral (VIP)”, señala el experto.

Asimismo, estas señales estaban presentes solo en cinco poblaciones que eran todas de origen asiático, “la patria ancestral de la familia de coronavirus”: “Esto sugiere que los antepasados ​​de los asiáticos orientales modernos estuvieron expuestos inicialmente a los coronavirus hace unos 25.000 años”, afirma el investigador.

“Al descubrir los genes afectados por brotes virales históricos, nuestro estudio apunta a la promesa de los análisis genéticos evolutivos como una nueva herramienta para combatir brotes futuros. La conversación”, concluye.



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