Repsol anuncia dos proyectos de reducción de emisiones en España

Repsol anuncia dos proyectos de reducción de emisiones en España

La multinacional energética y petroquímica Repsol quiere avanzar en su objetivo de ser una compañía de cero emisiones netas de carbono en 2050, una estrategia que comienza en España con dos proyectos de reducción de emisiones a través del hidrógeno verde y los residuos


Repsol quiere avanzar decididamente en la transición energética. El Consejero Delegado de la multinacional energética y petroquímica española, Josu Jon Imaz, ha presentado recientemente dos proyectos industriales punteros de descarbonización que la compañía desarrollará con la participación de socios nacionales e internacionales. La estrategia incluye la construcción de una de las mayores plantas del mundo de producción de combustibles limpios a partir de CO2 e hidrógeno verde y la instalación de una planta de generación de gas reciclando residuos urbanos. Ambas estarán situadas en el puerto de Bilbao y su entorno y supondrán una inversión de al menos 80 millones de euros.

El primer proyecto, en el que se invertirán inicialmente 60 millones de euros, consiste en la construcción de una de las mayores plantas de producción de combustibles sintéticos de cero emisiones netas del mundo a partir de hidrógeno verde, generado con energía renovable. Estos novedosos combustibles tienen como característica principal que se producen con agua y dióxido de carbono como únicas materias primas. Sus aplicaciones son tan amplias como las de los combustibles fósiles: pueden alimentar motores de combustión como los que se instalan actualmente en los automóviles en España y en todo el mundo, pero también pueden propulsar trenes, camiones e incluso aviones.

Infografía sobre la planta del combustibles sintéticos. | Repsol

El segundo proyecto, que se ubicará junto al primero, supondrá una inversión inicial de 20 millones de euros, liderada por Petronor, y consistirá en una planta de generación de gas a partir de residuos urbanos. Este gas se empleará para sustituir parte del consumo de combustibles tradicionales que la refinería vasca, una de las de mayor capacidad de España, utiliza en su proceso productivo.

En una primera fase, esta planta de pirólisis podrá procesar unas 10.000 toneladas al año de residuos urbanos y su capacidad podrá ampliarse en fases posteriores hasta 100.000 toneladas al año, aproximadamente, el equivalente a todos los residuos urbanos del entorno metropolitano de Bilbao. Un paso importante en la economía circular de la zona que podría estar en funcionamiento a partir de 2022.

Según la petroquímica, las iniciativas presentadas supondrán un importante impulso al desarrollo tecnológico e industrial asociado a los planes de descarbonización, “tan necesario en este contexto de recuperación económica y de orientación a sectores con mayor valor añadido”. Repsol se comprometió a finales de 2019 con el objetivo de ser una compañía cero emisiones netas en el año 2050 y asegura que esta estrategia supone un buen ejemplo de la necesaria colaboración público-privada para afrontar retos como el de la lucha contra el cambio climático, además de impulsar al sector industrial de valor añadido como una de las claves para lograr una rápida recuperación económica.

Impulsar la descarbonización

El pasado 2 de diciembre Repsol anunció que orientaba su estrategia para ser una compañía con cero emisiones netas en el año 2050, en concordancia con el Acuerdo de París, con lo que se convirtió en una de las primeras de su sector en asumir esta ambiciosa meta. Se trata de un proyecto a largo plazo, pero con avances concretos y tangibles en el corto: la compañía ya ha asegurado que reducirá durante este año su Indicador de Intensidad de Carbono un 3%, respecto a la base de 2016 y está actualmente analizando cómo disminuir las emisiones de CO2 de todos sus negocios y aumentar significativamente su capacidad de generación renovable.

“España debe basar su estrategia de descarbonización en sus capacidades tecnológicas e industriales. La producción de hidrógeno verde y su combinación con la captura y uso de CO2 para producir combustibles con cero emisiones netas forma parte de la estrategia industrial de descarbonización de Repsol. Con este proyecto, la industria española se convierte en un actor relevante en la reducción de emisiones en Europa”, ha asegurado Imaz durante la presentación del proyecto.

Asi funcionará la planta de conversión de residuos urbanos en energía. | Repsol

Para el consejero delegado de la empresa, “todas las formas de descarbonización son válidas y complementarias, e incentivarlas para que todas contribuyan sin exclusiones, acelerará la transición energética, a la vez que nos ayudará, como sociedad, a salir lo más rápidamente posible de la crisis económica provocada por la COVID-19”. Imaz ha reafirmado también el compromiso de la compañía con “liderar la transición energética incluso en estos momentos de incertidumbre económica, en los que también queremos reforzar nuestro papel como empresa que contribuye al desarrollo industrial del país”.

Los dos proyectos anunciados se suman así a la construcción del primer parque fotovoltaico de Repsol, cuyas obras comenzaron en abril en el municipio de Manzanares (Ciudad Real). Esta instalación dispondrá de una potencia total instalada de 126 megavatios (MW), supondrá una inversión de 100 millones de euros y se espera que entre en operación a principios del próximo año.



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