El Gobierno compensará las emisiones de la COP25 con la compra de bonos de carbono

El Gobierno compensará las emisiones de la COP25 con la compra de bonos de carbono

La COP25 que se celebrará en Madrid del 2 al 13 de diciembre generará aproximadamente unas 65.000 toneladas de CO2 que serán compensadas con reducciones certificadas de emisiones que adquirirá el Gobierno de España


Una Cumbre del Clima sin emisiones de gases invernadero. O incluso con emisiones negativas. Esa es la intención del Gobierno de España para la próxima XXV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU, conocida como COP25, que se celebrará en Madrid del 2 al 13 de diciembre. Una cumbre internacional con más de 20.000 visitantes que generará aproximadamente unas 65.000 toneladas de CO2, y que el Ejecutivo pretende compensar comprando reducciones certificadas de emisiones.

El cálculo de la huella de carbono por ahora es sólo temporal. El Ministerio para la Transición Ecológica podrá hacer una estimación definitiva una vez estén cerrados los números de participación, logística o actividades, y, una vez el cálculo sea definitivo, las emisiones serán compensadas a través de reducciones certificadas que adquirirá el Gobierno y que procederán de proyectos impulsados por bancos de desarrollo. Incluso, desde el Ministerio señalan que está previsto aprobar más reducciones de las necesarias para compensar el impacto ambiental de la Cumbre del Clima “holgadamente” y que así se consiga un beneficio neto para el clima.

La Cumbre se celebrará en IFEMA, donde ocupará siete pabellones que alcanzan más de 100.000 metros cuadrados, a los que se suman otros 13.000 metros cuadrados de los centros de convenciones y salas de reuniones.

¿Qué es el comercio de emisiones?

El Protocolo de Kioto establece tres mecanismos de flexibilidad para facilitar a los Países del Anexo I de la Convención (es decir, los países desarrollados) la consecución de sus objetivos de reducción y limitación de emisiones de gases de efecto invernadero. Los dos primeros serían el mecanismo de desarrollo limpio y el mecanismo de aplicación conjunta, que están basados en inversiones a proyectos encaminados a reducir todo CO2 producido por el ser humano en países en vías de desarrollo. El tercero y último es el comercio de emisiones: permite a los países industrializados adquirir créditos de emisiones a otros países que cumplan holgadamente sus objetivos de reducción.

Es decir, los países que reducen sus emisiones más de lo comprometido en Kioto pueden vender “créditos excedentarios de emisiones” a los países que consideren más difícil o más oneroso cumplir esos objetivos.

Bajo este régimen, los países que forman parte del Anexo I, pueden intercambiar en el mercado los distintos tipos de unidades contables reconocidos por el Protocolo de Kioto, cada una con su propia nomenclatura. Existen las Unidades de Reducción de Emisiones (UREs), fruto de proyectos de aplicación conjunta, las Reducciones Certificadas de Emisiones (RCEs), generadas por proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio, las Unidades de Absorción (UDAs), procedentes de actividades en sumideros y las Unidades de Cantidad Atribuida (UCAs), inicialmente asignadas a cada país.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas