Trump suspende los fondos de EEUU a la OMS en plena pandemia

Trump suspende los fondos de EEUU a la OMS en plena pandemia

Estados Unidos ha decidido congelar los fondos que aporta a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en plena pandemia, ya que Donald Trump considera que la gestión del organismo internacional ha sido “mala” e incluso le acusa de “encubrimiento”


Durante semanas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha tenido que hacer frente a críticas implacables por parte de la oposición y los medios por haber supervisado una respuesta lenta e ineficaz a la pandemia de coronavirus, sin adoptar rápidamente las medidas de salud pública que podrían haber evitado la propagación de la enfermedad. Así que, este martes, el presidente ha intentado echar balones fuera y culpar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la expansión de la pandemia.

Trump ha ordenando a su administración que detenga los fondos americanos para la OMS, alegando que el organismo internacional ha comentido una serie de “errores devastadores” al tratar de combatir el virus. Los casos de COVID-19 rondan ya los 615.000 en Estados Unidos tras sumar unos 27.000 en las últimas 24 horas y los fallecidos superan los 26.000 tras añadir este martes una cifra de 2.400, la mayor en un solo día.

El mandatario norteamericano ya hizo público la semana pasada su descontento con la OMS por su gestión del coronavirus, pero reconoció que cortarle la financiación al organismo en plena pandemia no era, quizás, lo más oportuno. Pero apenas siete días han bastado para hacerle cambiar de parecer: a Trump no le ha temblado el pulso para tomar una decisión que recuerda a su salida unilateral de la Unesco, del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

“Hoy ordeno a mi Gobierno suspender los fondos a la OMS mientras reviso su conducta para determinar el rol de la OMS y su grave mal manejo y encubrimiento de la expansión del coronavirus”, ha anunciado Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. Para la administración republicana, su decisión está justificada por la oposición de la OMS al cierre de fronteras para combatir la propagación del virus, por no haber actuado antes y por haber no solo confiado, sino también “alabado”, al Gobierno de China, algo que sin embargo él también hizo semanas atrás.

“Con el brote de la pandemia del COVID-19 tenemos serias dudas de se haya dado el mejor uso posible a la generosidad de EEUU.”, ha sentenciado Trump, recordando que su país es el principal donante de la OMS y que aporta entre 400 y 500 millones de dólares al año.

De Nueva York a Dakota del Sur

Mientras Trump intenta que los ciudadanos americanos no le culpen a él del hecho de que Estados Unidos sea el nuevo epicentro de la pandemia, los datos de contagios y fallecidos de la potencia norteamericana siguen subiendo. La ciudad de Nueva York, el lugar más afectado del país por el coronavirus, anunció la inclusión de 3.700 muertos a los que no se les había realizado la prueba del coronavirus al registro oficial de fallecidos por la pandemia, que era de 7.900.

Se trata de personas que fallecieron en sus casas y que tenían síntomas de la enfermedad, pero que en ningún momento acudieron a centros hospitalarios ni fueron analizadas para comprobar si tenían el COVID-19. Con la inclusión de estas 3.700 personas, el balance de muertos por coronavirus solo en la ciudad de Nueva York alcanza los 11.000, aunque los datos exactos aún no han sido actualizados. Con esta nueva información las personas muertas en todo el país serían ya unas 30.000.

Pero la pandemia está dejando de ser un problema solo concentrado en las áreas costeras y urbanas de Estados Unidos y está empezando a hacer mella en el resto del país. Dakota del Sur, un estado con apenas casos de coronavirus hasta hace unos días y uno de los pocos sin medidas de confinamiento, ha visto como la pandemia entraba en sus fronteras.

El brote estalló en la planta procesadora de carne Smithfield en Sioux Falls, responsable del 5% del cerdo que consume Estados Unidos y donde 300 de sus 3.700 empleados han dado positivo por coronavirus. La planta ha cerrado, amenazando la cadena de suministro de carne de cerdo en Estados Unidos, pero la gobernadora del estado, la republicana Kristi Noem, se resiste a imponer una orden de confinamiento y sostiene que “Dakota del Sur no es Nueva York”. Hace apenas más de un mes, Trump también afirmaba que su país “no es China”.



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