Piden la actualización de la normativa de calidad del aire de la UE

Expertos piden la actualización de la normativa de calidad del aire de la UE

Mientras la OMS restringió recientemente los límites de concentración de contaminantes, la UE no ha actualizado sus estándares desde 1999. Los expertos reclaman acabar con esta disfunción normativa para atajar un problema que se cobra en Europa 300.000 muertes prematuras al año


La contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud en Europa y una de las principales causas de muerte prematura y enfermedad. Ahora, gracias a los avances en la investigación sobre los impactos de la contaminación del aire en la salud humana, sabemos que los efectos adversos comienzan en concentraciones mucho más bajas de lo que se creía anteriormente. La evidencia científica más reciente se refleja en las nuevas pautas de calidad del aire de la Organización Mundial de la salud de 2021, que representan una revisión importante con respecto a las anteriores establecidas en 2005 por el organismo internacional..

Sin embargo, los estándares de la Unión Europea no se han actualizado desde 1999 y están muy lejos de los límites actuales implantados por la OMS. Esta disfunción normativa fue este jueves evidenciada en una jornada organizada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos en el que participaron expertos como Xavier Querol, geólogo y investigador del CSIC, la médica Ana Fernández Ortiz y la arquitecta Ester Higueras García, quienes detallaron los impactos en la salud de la contaminación del aire y las medidas que se pueden tomar desde la planificación urbana.

En su intervención, Querol hizo hincapié en que la contaminación es ante todo «un problema de salud pública», que ocasiona en Europa cerca de 300.000 muertes prematuras cada año, y ha asegurado que «aunque cumplamos la legislación europea no necesariamente estamos protegidos en cuanto a la salud«, puesto que los estándares de la UE no se han actualizado desde 1999, mientras que los de la OMS sí lo han hecho.

Así, para «contaminantes críticos» como las partículas ultrafinas (PM2,5), que ha calificado de «muy peligrosas» porque por su diminuto tamaño pueden infiltrarse en el torrente circulatorio y afectar a las arterias, la OMS fija un umbral de 10 mg/m3 como media anual, mientras que en la UE el máximo permitido es de 25 mg/m3.

Lo mismo sucede con el material particulado PM10 (que proviene, sobre todo, del tráfico rodado, así como de los sistemas de calefacción): si el límite que no se debería superar según la OMS está en los 15 mg/m3 de media anual, según la regulación europea el umbral no recomendado está en los 40 mg/m3.

Por su parte, Fernández Ortiz ha recordado que «más del 90 % de la población urbana del mundo vive en lugares donde el aire no es sano para respirar«, y ha destacado entre las consecuencias de una mala calidad del aire el aumento en el riesgo de sufrir ictus, deterioro cognitivo, cáncer de vías respiratorias, neumonía, ansiedad o EPOC.

Según un reciente estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), las ciudades europeas podrían evitar 114.000 muertes prematuras adicionales cada año si cumplieran las nuevas recomendaciones de calidad del aire de la OMS.

Digitalización para la salud ambiental de las ciudades

La nueva Ley de Cambio Climático obligará a todas las ciudades de más de 50.000 habitantes a contar con una zona de bajas emisiones antes de 2023, toda una revolución que pone la contaminación y la monitorización de la calidad del aire en primer plano de las preocupaciones urbanas.

No podemos olvidar que la calidad del aire es la primera causa de muerte derivada de condiciones ambientales en toda la Unión Europea. Más del 75% de la población vive en entornos altamente contaminados que reducen la esperanza de vida en dos años y donde más del 60% de los contaminantes proviene del tráfico. Por ello, en un futuro donde se rozarán los 10.0000 millones de habitantes viviendo mayoritariamente en las ciudades, el control de la calidad del aire será un requisito fundamental para los centros urbanos y la digitalización es la clave para conseguirlo.

abierta

Ante este reto global,  Dinapsis for City,  un sistema avanzado de control de la calidad del aire y la movilidad urbana con capacidad de diagnosticar y predecir situaciones a microescala, es una solución perfecta para la salud ambiental de las ciudades. Este nivel  de detalle lo consigue a través de un completo conjunto de diez modelos numéricos que, combinados con inteligencia artificial, permiten la toma de decisiones en tiempo real para anticiparse a cualquier escenario.

La herramienta permite diagnosticar y predecir a micorescala la calidad del aire a través del despliegue de una red de monitoreo, una plataforma de gestión y análisis de datos, un sistema de información a la ciudadanía rápido y eficaz y un sistema de predicción que permite la aplicación de protocolos anticontaminación.


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