El acuerdo debería allanar el camino para que los Estados miembros inicien la ratificación en sus parlamentos nacionales la legislación que permitirá a la Comisión emitir la deuda para financiar el Fondo de Recuperación, algo que varios se negaban a hacer hasta tener un acuerdo sobre todo el paquete de recuperación. Sin embargo, el proceso podría toparse ahora con el bloqueo de Hungría y Polonia, que han sido expedientados por Bruselas por sus problemas con el Estado de Derecho y están descontentas con el mecanismo que permitirá suspender el pago de fondos europeos si este no se respeta.