La Aema pide usar la pandemia como un catalizador de desarrollo sostenible

La Aema pide usar la pandemia como un catalizador de desarrollo sostenible

Las medidas adoptadas durante la pandemia ayudaron a la Aema a cumplir con unos objetivos ambientales que en condiciones normales hubiesen requerido de años. Por ello, desde la Aema piden reflexionar sobre los impactos positivos de la pandemia para utilizarla como un catalizador de desarrollo sostenible


La ambición de Europa por convertirse en el primer continente climáticamente neutro deberá materializarse necesariamente en acciones tangibles emanadas de las instituciones que la constituyen, comenzando por aquellas que dan forma la propia Unión Europea.

La Comisión Europea (CE) como institución abanderó este cambio anunciando sus ambiciones de alcanzar la neutralidad de carbono en sus operaciones para 2030, animando a otros órganos y agencias a trabajar con el en este sentido y presentar medidas ambiciosas similares.

En consecuencia, el director de la Agencia Europea del Medio Ambiente (Aema) decidió en noviembre del 2020 elevar su ambición y actualizar sus políticas y objetivos ambientales que cuyos inicios se remontan al 2004. En principio, las evaluaciones ambientales anuales -que toman como referencia un periodo de cinco años- señalaban un desempeño lento en la Aema y, por lo tanto, estos nuevos objetivos podrían tomar años en poder cumplirse.

Sin embargo, la pandemia llegó, trastocando así muchos de los indicadores que en un breve espacio de tiempo sufrieron una mejoría considerable y atípica: “Los cierres de los edificios, el distanciamiento y las limitaciones de los viajes redujeron de manera notoria nuestra huella. De otro modo, mejorar estos indicadores hubiese requerido de un mayor tiempo que, dado el contexto actual, escasea”, señala la Aema en su informe anual de desempeño ambiental de 2020.

Tal fueron los resultados, que en un principio se barajó excluir el 2020 del periodo de referencia, aunque la Aema decidió incluirlo finalmente al representar todo un ejemplo de ambición y por ser el inicio del nuevo camino que debe seguirse en Europa.

“El impacto medioambiental de la Aema en 2020 abrió una ventana de oportunidad para repensar las prácticas operativas y avanzar hacia convertirse en una agencia más sostenible y resiliente”, señalan.

Por este motivo, en su informe hacen un llamamiento para reflexionar sobre los impactos positivos de pandemia para que pueda ser utilizada como un catalizador de desarrollo sostenible. En su caso, piensan que al salir de la pandemia deberán mantener prácticas útiles y crear conciencia sobre los posibles efectos de rebote, por ejemplo, un mayor uso de papel si las personas regresan a las prácticas de impresión anteriores y, por lo tanto, más gasto energético, o mayor emisión de gases debido a los viajes de sus empleados a la oficina central.

“Como Agencia Europea de Medio Ambiente, queremos dar un buen ejemplo a la hora de reducir nuestro impacto en el medio ambiente, creando una agencia que opere de la forma más sostenible posible. Esto no será fácil, pero durante la pandemia de COVID-19, como muchas instituciones, hemos demostrado una notable capacidad de recuperación y flexibilidad y hemos adoptado nuevos enfoques y herramientas para llevar a cabo nuestro trabajo”, comenta Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la Aema en un comunicado.

No volveremos a nuestras viejas costumbres. En nuestro caso, provecharemos nuestra experiencia reciente como catalizador para lograr nuestro compromiso de convertirnos en una agencia neutra en carbono para 2030 ”, añade el director ejecutivo de la Aema.



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