El sector porcino español reduce un 28% su huella hídrica - EL ÁGORA DIARIO

El sector porcino español reduce un 28% su huella hídrica

El sector porcino español de capa blanca apuesta por la sostenibilidad y aunque ya ha reducido un 28% su huella hídrica pretende alcanzar el 50% en 2050


Con un volumen de exportaciones superior a los 2,4 millones de toneladas, España se ha posicionado como el tercer mayor exportador mundial de porcino, por detrás de Alemania y EEUU y por delante de otros importantes exportadores como Dinamarca, Canadá, Países Bajos, Brasil o China.

Liderar el censo europeo de porcino de capa blanca y la exportación de carnes blancas es fruto de la calidad y de la apuesta del sector por un modelo de producción sostenible y respetuoso con el medio ambiente, una manera de alimentar al mundo dejando la menor huella posible.

La ganadería solo representa el 2% del total de la huella hídrica de España

Como resultado de este trabajo y gracias a la innovación y la tecnología, el sector ha logrado reducir en un 28% la huella hídrica relativa a la producción de un kilo de carne de cerdo de capa blanca entre 1990 y 2020.

El agua total consumida al año por el sector porcino supone solo el 0,05% del total de agua disponible en España
En este sentido, diversos estudios apuntan a una disminución del empleo de agua en otro 10% adicional en 2030. En el camino hacia un impacto climático neutro, el objetivo es que su huella hídrica sea un 40% menor en 2050 respecto a 2020.

Entre 2010 y 2020, la huella hídrica del sector porcino de capa blanca ha descendido en un 14%.

Un camino que continúa con numerosos proyectos y el desarrollo de tecnologías orientadas a seguir reduciendo el consumo de agua en la producción de carne de cerdo de capa blanca mediante la optimización del consumo de pienso por cerdo, la eficiencia en la conversión pienso/carne, logrando un óptimo equilibrio en la dieta proteica del ganado, la optimización de instalaciones, equipos y calidad del agua, así como de sistemas de limpieza, refrigeración y similares y la minimización del contenido de nitrógeno de purines y estiércoles, así como mejrando la recuperación de agua procedente de vertidos.

La Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) subraya que la huella hídrica para la producción de un kilo de carne o elaborado de porcino en España ha descendido en un 30% durante los últimos años. En total, la cantidad utilizada para conseguirlo es 5.950 litros. De ellos, el agua potable únicamente representa el 8%.

Cabe destacar que a la hora de calcular la huella hídrica hay que tener en cuenta que las explotciones utilizan tres tipos de recursos hídricos . El agua azul, procedente del agua de los ríos, pantanos, lagos y acuíferos; es decir, la superficial o subterránea consumida en toda cadena de producción de un producto.
El Agua verde, que es la que proviene de las precipitaciones, queda retenida en el suelo y permite la existencia de la vegetación natural; y el agua gris que es el volumen de agua contaminada asociada a la producción de bienes y servicios.

En 2010, un estudio global sobre la huella hídrica de los animales de granja y sus productos encabezado por Arjen Hoekstra , profesor de la Universidad de Twente (Holanda), reflejó que el agua verde es el componente mayoritario en la huella hídrica de la producción de carne de cerdo (82%), seguido del agua gris (10%) y del agua azul (8%).

Hacia la descarbonización

El sector porcino de capa blanca español es un referente de lo que se conoce como la ‘ganadería moderna’: profesionalizada, innovadora, respetuosa con la sensibilidad y necesidades de los animales y enfocada en la reducción del impacto ambiental y el cuidado del medio ambiente.

Aplica el modelo europeo de producción y cumple con la legislación más exigente del mundo en bienestar animal, seguridad animal y protección del medio ambiente.

De hecho, España fue el primer país de la UE en implementarla en el año 2013.

Las emisiones de gases de efecto invernadero por la gestión de estiércoles se ha reducido en un 14,6% en los últimos 10 años.

La reducción de emisiones de amoníaco por kilo de carne producido ha sido del 47% entre 1990 y 2016, según el Inventario Nacional de emisiones de Contaminantes atmosféricos 1990-2016 publicado por el Ministerio de Agricultura.

Entre 2007-2016 se han disminuido un 15,3% las emisiones de metano procedentes de la gestión de estiércoles. Si se compara con el año 1990, la reducción es del 47% por cada kilo de carne producido.

Las emisiones de óxido nitroso derivadas de la gestión de estiércoles se han reducido un 38,8% por kilo de carne producido entre 1990 y 2016.


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