Banco de Alimentos: solidaridad contra la pobreza alimentaria

Banco de Alimentos: solidaridad contra la pobreza alimentaria

Banco de Alimentos: solidaridad contra la pobreza alimentaria

La pandemia de coronavirus provocó que incluso en el llamado primer mundo aumentaran la pobreza y el hambre, colocando en situación de vulnerabilidad a muchas personas que han tenido que recurrir al Banco de Alimentos para poder salir adelante


Pura C. Roy
Madrid | 19 noviembre, 2021


Si algo llama a la conciencia y a la empatía de la personas es el hambre. La Covid en España no solo dejo imágenes impactantes para todos, como la de los hospitales y residencias, también se visualizó en las primeras semanas de confinamiento y con el parón de la actividad económica, lo que se llamó las colas del hombre que siguieron aumentando conforme la pandemia y la crisis asociada se iba alargando. La pandemia empujó a estas colas a un cuarto de millón de familias.

El problema de la necesidad de llegar a fin de mes y de disponer de alimentos continúa en España, a pesar de una menor visibilidad debido a que ya se han podido abrir centros asistenciales y a las distintas ayudas sociales desplegadas como Ertes o el ingreso mínimo vital.

En el ojo de este huracán, tratando de resolver el problema, como siempre lo había hecho, se encontraba el Banco de Alimentos de Madrid, como los otros existentes en España, que lleva trabajando contra la pobreza alimentaria desde 1994 a través de un patronato creado con el fin de garantizar que las personas tengan acceso a servicios esenciales y a protección social, como recomienda la Naciones Unidas en el primero de sus ODS.

El Banco de Alimentos de Madrid es una organización benéfica sin ánimo de lucro cuyo fin es conseguir gratuitamente alimentos para distribuirlos, también de manera gratuita, entre entidades benéficas dedicadas a la asistencia y cuidado directo de personas necesitadas. Cumpliendo con los que son parte de sus objetivos y valores: el fomento del espíritu de la solidaridad, la sobriedad y el consumo responsable.

La Gran Recogida del Banco de Alimentos

Estos días 19, 20 y 21 de noviembre, tendrá lugar lo que esta organización llama la Gran Recogida de Alimentos a las puertas de los establecimientos de las principales cadenas de distribución de Madrid (hipermercados, supermercados y tiendas de alimentación), por ello están solicitando la colaboración de voluntarios que, en un turno de 4 horas, cubrirán los más de 1.100 puntos de donación en la Comunidad de Madrid durante la campaña. “Ahora estamos inmersos en la captación de voluntarios, es una fase muy importante porque en Madrid necesitamos alrededor de 8.500 voluntarios que ayuden a informar a los clientes que estamos en la Gran Recogida, repartiendo material informativo sobre la misma”, nos comenta Mila Benito, su directora de marketing y comunicación.

Benito nos ofrece sus expectativas: “Esperamos recoger 3.500.000 de kilos para poder tener llenos los almacenes para los próximos meses y no romper la cadena de ayuda que estamos haciendo porque desgraciadamente la demanda de alimentos sigue estando ahí. Además ha crecido mucho desde 2020 y esta no ha disminuido. De las 136.000 personas que atendimos en 2019, pasamos a 236.000, en el 2020, durante el pico de la pandemia y el confinamiento, ni en la crisis del 2008 tuvimos esta cantidad y cerramos el año con 191.000 personas, cifra a la que estamos atendiendo ahora mismo”.

Banco de Alimentos
Voluntarios del Banco de Alimentos de Madrid, en pleno trabajo en el centro de la capital.

“Es verdad que ahora las colas del hambre no son tan visibles, porque hemos vuelto a trabajar en lugares como comedores sociales que por la pandemia estuvieron cerrados. Aunque la economía se está reactivando, mucha gente no puede salir con rapidez de la situación que se ha creado. Muchas familias en la comunidad de Madrid, que es donde manejamos nuestros datos, no llegan a cubrir sus gastos a final de mes. Tal vez alguno trabaje, pero dependiendo de los miembros de la familia esta situación se mantiene. A lo que hay que sumar la subida de precios en la cesta de la compra muy notablemente”, explica Benito.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE, la pobreza o carencia material grave en España aumentó hasta el 7% en 2020, llegando a afectar a 3,3 millones de personas. En 2019, la pobreza o carencia material severa afectaba al 4,7% de la población en España. Según los datos por comunidades autónomas, Canarias (15,6%), Andalucía (14,8%) y Extremadura (12,7%) fueron donde más personas sufrieron mucha dificultad para llegar a fin de mes. En el lado opuesto se encuentran Aragón (5,5%), País Vasco (5,6%) y Navarra (5,9%). Madrid, la comunidad más rica de España, con un PIB per capita de 35.913 euros anuales -un 36% por encima de la media nacional-, y la que tiene más peso en la riqueza de todo el país -el 19,3% del PIB-, es también una de las regiones más desiguales del país.

Nuevos perfiles vulnerables

Lo más preocupante para Mila Benito es que “hemos detectado un nuevo perfil de persona que necesita nuestra ayuda y que anteriormente no la ha necesitado, son familias con niños, parejas jóvenes que uno de ellos ha perdido el trabajo y entran en índices de pobreza y que se llamaron los nuevos pobres. Para este colectivo ha sido duro porque no está acostumbrado a pedir ayudas”.

Explica Benito que incluso inscribirse en asuntos sociales o hacer una serie de trámites les resulta difícil. Por eso hay entidades benéficas que les ayudan en estos procesos. “Los hogares monoparentales también están en peor situación y sobre todo las mujeres que están más afectadas por la falta de empleo. En estos colectivos está centrada la nueva demanda que se suma a las personas mayores de 50 que han perdido el empleo y les es difícil volver a encontrar otro, así como colectivos de inmigrantes”, apunta.

Según Benito, la labor del Banco de Alimentos de Madrid es reconocida por la sociedad tanto por particulares como por empresas. “Antes éramos más anónimos, pero el año pasado no hicimos más visibles lo que nos obligó a hacer un cambio de paradigma total al estar muchos sitios cerrados y la gente que necesitaba ayuda estaba contagiada. Tuvimos dificultades de todo tipo, a muchos voluntarios tuvimos que decirles que se quedaran en casa ya que la mayoría eran jubilados y por lo tanto no podíamos exponerles. Menos mal que la gente joven respondió muy bien, pero había escasez de transportistas”.

Banco de alimentos
Interior del depósito del Banco de Alimentos de Madrid, en colmenar.

En opinión de Benito ahora mismo no tienen problemas con la distribución “porque estamos muy bien organizados al tener mucha experiencia en manejar millones de kilos de alimentos. Pero los comedores no están al cien por cien. Todavía hay miedo a los posibles repuntes, lo solucionamos con lotes que se distribuyen fuera de los comedores”.

El Banco de Alimentos de Madrid entrega a entidades sociales los alimentos que recibe y ellas, a su vez, los hacen llegar a las personas necesitadas. Las entidades pueden ser: comedores sociales, centros que ofrecen desayunos y/o meriendas, residencias de mayores, de jóvenes o infantiles, residencias o centros especializados, hogares de acogida y centros que realizan reparto de lotes (fundaciones, asociaciones, ayuntamientos, parroquias católicas e iglesias de otras confesiones).

Con la Gran Recogida de este año 2021, se pretende recaudar el 14% del total que anualmente ingresa esta entidad en sus almacenes, de aquí la necesidad de poder contar con esos 8.500 voluntarios. Habitualmente cuentan con 380 voluntarios permanentes y 3.000 voluntarios puntuales para eventos y Operaciones Kilo. Además más de 550 empresas de alimentación, transporte, logística, comunicación, seguros, informática, bienes y servicios, colaboran con el Banco de Alimentos de Madrid.

La solidaridad de las empresas

Fuera de la Gran Recogida se necesitan voluntarios con perfiles específicos, como expertos digitales, ya que ahora el Banco está en un proceso importante de digitalización y necesita personas que ayuden en este proceso.

El año pasado las empresas y sus trabajadores hicieron campañas conjuntamente para organizar y recaudar alimentos de forma online en las campañas llamadas Kilos. “Hicimos páginas personalizadas para las empresas y ellos las compartían internamente para donar alimentos, con ideas como lo que donen los empleados la empresa lo doblaba. Hubo muchos movimientos solidarios dentro de las empresas. Por ello nosotros hicimos un reconocimiento mediante apadrinar una calle. Ahora mismo todas las calles están cubiertas. Las empresas que se implican se les da simbólicamente el nombre de una de nuestras calles en el almacén. Ahora estamos buscando nuevas formulas para hacer este reconocimiento”, explica Benito.

Hambre
Las colas del hambre se volvieron más comunes durante la pandemia.

En 2012 recibieron el Premio Príncipe de Asturias junto a todos los Bancos de Alimentos de España. Premio del que se sienten orgullosos, pero paliar el hambre es su objetivo principal además de evitar el despilfarro y el desperdicio de alimentos aprovechando los alimentos que están a punto de caducar en la industria y que están en perfecto consumo para distribuirlo, así como todos los excedentes de Merca Madrid que a diario donan productos frescos como frutas y hortalizas. “De los 23 millones de alimentos que distribuimos 11 millones fueron de recuperación. Es nuestra contribución a un desarrollo sostenible y a minimizar la producción de CO2. Nosotros estamos perfectamente alineados con los ODS, ya que tenemos un trabajo transversal que afecta a varios de ellos», apunta Benito.

El Banco de Alimentos de Madrid tiene su sede central y un almacén en un local cedido gratuitamente por la Comunidad de Madrid en la carretera de Colmenar. En Merca Madrid están en unas naves cedidas por este organismo y en Alcorcón y Alcalá de Henares en naves construidas sobre unas parcelas cedidas por sus Ayuntamientos.



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