El fuego compromete la resistencia jurásica del pino canario

Arde Tamadaba, una joya canaria con plantas únicas en el mundo

El incendio que asola Gran Canaria avanza sin control en el Parque Natural de Tamadaba. Reserva de la Biosfera, pulmón y captador de agua de la isla cubierto del espartano pino canario que con las copas en llamas pone a prueba su resistencia al fuego


El incendio que afecta a la isla de Gran Canaria desde el pasado sábado ha arrasado ya más de 6.000 hectáreas y avanza sin control consumiendo la pinada del Parque Natural de Tamadaba. Reserva de la Biosfera de la Unesco por su riqueza forestal y faunística autóctona y uno de los territorios menos alterados por la mano humana de la isla de Gran Canaria.

Sus 7.500 hectáreas, que se extienden de cumbre a costa en el extremo occidental de la isla, se dan por perdidas al tratarse de una zona de inaccesible de barrancos y acantilados donde no han podido entrar los medios terrestres de extinción a pesar de que la isla cuenta con el mayor despliegue en lucha contra incendios de su historia: 700 bomberos y 16 aeronaves y los medios necesarios para atender las necesidades de los 9.000 habitantes desplazados de sus hogares por el siniestro.

Los expertos hablan ya de un desastre natural, ya que el pinar de Tamadaba es un ecosistema único, con unas condiciones biogeográficas muy especiales y rico en especies de fauna y flora de gran valor, muchas de las cuales tienen una distribución muy restringida. De hecho, el pinar de Tamadaba alberga cuatro especies de plantas únicas en el mundo, que crecen única y exclusivamente en ese espacio protegido.

Bosque esponja vital captador de agua de Gran Canaria

Este pinar juega un papel muy importante en la vida de Gran Canaria, ya que la vegetación atrapa los vientos alisios cargados de humedad que soplan desde el Atlántico y permite que el agua precipite en el suelo, humedeciendo el terreno y recargando los acuíferos. Es un fenómeno conocido como lluvia horizontal que hace que esa zona de la isla de Gran Canaria tenga un verdor y frescura superior al de otras zonas de las islas. En realidad, las precipitaciones de lluvia no llegan a los 600 mm, cifras propias de parajes secos, pero el fenómeno de la lluvia horizontal hace que en algunos lugares, según han demostrado diversos experimentos de campo, los árboles capten hasta 2700 mm de agua por metro cuadrado, cifras que duplican la de algunos de los sitios más húmedos de la península Ibérica.

No solo el pino canario realiza esta función ya que en todo el macizo de Tamadaba, especialmente en las vertientes del norte con influencia de los vientos alisios, está acompañado de sotobosque en donde se desarrollan matorrales frondosos con olivillos (Phillyrea angustifolia), brezos (Erica arborea) o acebiños (Ilex canariensis), además de escobonales, codesales, hogarzales o jarales. Todas esta especies realizan la función del bosque esponja que nos ayuda a obtener el agua de las nubes.

En el Parque Natural de Tamadaba se encuentran ocho especies y dos subespecies endémicas de Gran Canaria, once subespecies endémicas del archipiélago y una especie y cinco subespecies de la región macaronésica.

pinzón azul
Pinzón azul de Gran Canaria (Fringilla polatzeki)

Tamadaba es un repositorio vital para las aves y los reptiles, con especies autóctonas y en peligro de extinción como el pico picapinos (Dendrocopos major thanneri) y el pinzón azul de Gran Canaria (Fringilla polatzeki), la aguililla (Buteo buteo insularum), los cernícalos (Falco tinnunculus canariensis) y una de las rapaces más esquivas de Canarias, el gavilán (Accipiter nisus).

En todo el parque (especialmente en las zonas bajas) vive el lagarto gigante grancanario (Gallotia stehlini)  y también la lisa de cola verde o azul (Chalcides sexlineatus).

La resistencia al fuego del pino canario, a prueba

El pino canario (Pinus canariensis) acostumbrado a vivir entre los volcanes de las islas, se caracteriza por su resistencia al fuego.

La cubierta acorchada del tronco protege al pino del fuego, pero eso no significa que pueda soportar un alto ritmo de incendios. De hecho, según un estudio de Universidad de la Laguna publicado por la Agencia SINC, los ejemplares más jóvenes no sobreviven a las llamas.

El director del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, Unidad Asociada al CSIC que depende del Cabildo de Gran Canaria, Juli Caujapé ha afirmado que sin poder aún evaluar sobre el terreno el impacto que la virulencia del fuego ha tenido sobre la biodiversidad de la superficie afectada por las llamas “hay que ser pacientes y esperar a que el banco de semillas que hay en el suelo, que es activo, regenere de forma natural“.

Para que eso ocurra pueden pasar “entre diez y quince años“, ha dicho Caujapé, quien, no obstante, ha destacado que situaciones como la que afecta al ecosistema de la cumbre grancanaria pueden ser “una oportunidad para muchas especies” de otras zonas, ya que podrían germinar en las nuevas localizaciones a las que hayan sido desplazadas por el viento.

Sin embargo, ha considerado que las lluvias que pudieran registrarse a finales de verano, o ya en el otoño, frenarían esta recuperación, ya que contribuirían a arrastrar hacia la costa el banco de semillas que ha quedado en el suelo por este incendio.

El director del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo ha asegurado que la violencia de este fuego hará que muchos pinos canarios “mueran”, al igual que otros insectos y animales que forman parte de su ecosistema, que también puede que hayan huido para poder sobrevivir.

Caujapé ha estimado también que cuando se haya logrado extinguir este gran incendio forestal habrá que estar atento a la proliferación de plantas invasoras, como el rabo de gato, tuneras, pitas o cañaverales, ya que podrían comprometer la germinación de los endemismos afectados por el fuego.

Evolución del Pinar de Tamadaba Gran Canarias 2007-2013

Ya en el gran incendio de la isla de Gran Canaria que en 2007 arrasó 18.000 hectáreas el pino canario del Parque Natural de Tamadaba demostró su capacidad de regeneración, en apenas dos años rebrotó y en seis años su aspecto volvía a ser saludable.

“El régimen actual de incendios muy frecuentes puede poner en riesgo su adaptación”, explicó el experto José Ramón Arévalo, investigador del departamento de Ecología de la Universidad de La Laguna (Tenerife).

Como consecuencia del fuego, los ejemplares más longevos registran menor crecimiento de su grosor y la formación de anillos de crecimiento no se completa.

En este incendio se prevé que el Parque Natural arda presa de las llamas. El frente principal está devastando la reserva natural y, según ha informado en la madrugada el jefe de Emergencias del Cabildo, Federico Grillo, es incontrolable y está “fuera de cualquier capacidad de extinción” con llamas que han superado los 50 metros de altura.

Pirocúmulo
Pirocúmulo en la isla de Gran Canaria. Foto de @Yssel

El incendio es el segundo gran fuego que afecta a la isla este verano, tras el de Artenara a principios de mes, que arrasó 1.500 hectáreas.

En la tarde de ayer el humo provocó un espectacular pirocúmulo que lamentablemente debido a las condiciones de sequedad del ambiente, con humedad por debajo del 30% no desembocará en una tormenta que refresque el ambiente y contenga la propagación del fuego.

 

Perfil del pino canario

Características: El pino canario (Pinus canariensis) es una conífera única en el mundo, que crece solo en Canarias y tiene la capacidad, a diferencia de otros pinos, de ser relativamente tolerante al fuego y ser capaz de reverdecer después de un incendio. De porte piramidal, puede alcanzar los 40 metros auque lo normal es que se sitúe entre los 15 y 25 metros. En Canarias existen ejemplares monumentales, como los famosos pinos de Villaflor, en Tenerife, que llegan a los 60 metros. Sus hojas son aciculares, finas y aparecen agrupadas de tres en tres.

Pinar de Tamadaba. Isla de Gran Canaria

Hábitat: Es un árbol que se adapta a superficies muy variadas y es capaz de desarrollarse en paredes de roca casi verticales. La especie,se extiende por Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro. También existen plantaciones en el área mediterránea, y en algunos puntos de EEUU como California, todos ellos, lugares de clima templado-cálido.

Distribución: El 60% de toda la superficie forestal de Canarias (unas 120.000 hectáreas) está poblada por esta especie.

Situación: Los pinos canarios pueden formar bosques mixtos, con palmeras y sabinas (zonas cálidas) o con brezos y fayas (zonas húmedas). También puede extenderse en grandes extensiones de bosque como especie predominante.

Usos: Su principal uso es la reforestación aunque también tiene aplicaciones ornamentales. La pinocha se usa como cama de ganado y para abonar huertas.

Amenazas: Le perjudica el cambio climático, los incendios demasiado frecuentes y las plagas.


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