España dota de especial protección al lobo ibérico - EL ÁGORA DIARIO

España dota de especial protección al lobo ibérico

El lobo ibérico pasa a convertirse en una especie de especial protección quedando prohibida su caza en toda España, una decisión que celebran los ecologistas y rechazan autonomías y ganaderos


El lobo ibérico (Canis lupus signatus) ‘marcado’ de apellido debido a las manchas de su cuerpo y subespecie endémica de la Península Ibérica, es desde este jueves una especie sometida a especial protección por lo que deja de ser considerado una especie cinegética en toda España, lo que en breve se traducirá en la prohibición expresa de su caza en toda la península.

La decisión adoptada ayer por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y de la Biodiversidad está rodeada de mucha controversia, empezando porque de las 17 Comunidades autónomas sólo ocho han apoyado la propuesta, precisamente aquellas en las que el lobo no tiene presencia y, por tanto, no supone una amenaza para otras actividades que comparten espacio con él como la ganadería extensiva.

El Ministerio de Transición Ecológica afirma que la inclusión de todas las poblaciones españolas de lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial se atiende al dictamen del Comité Científico que recomendó su protección al considerar “su importancia como patrimonio cultural, científico, así como los servicios ambientales que produce la presencia de esta especie en los ecosistemas naturales”.

El hecho de que se trate una especie clave para el funcionamiento de los ecosistemas, que su área de distribución abarque territorios de varias Comunidades Autónomas y que el número de éstas se haya incrementado en los últimos tiempos (ya hay ejemplares aislados también al este del Duero), así como las amenazas que afectan a la especie hacían necesario un enfoque de actuación común para que la gestión y conservación del lobo sea coherente en todo el territorio español, asegure sus poblaciones y distribución a largo plazo y garantice la coexistencia con el hombre.


El último censo realizado entre 2012 y 2014 estimó que existían 297 manadas y en torno a 3.000 ejemplares.

La mayor densidad se encuentra en Castilla y León, seguida por Galicia, Asturias y Cantabria que albergan al 95% de la población total de lobos ibéricos en la península.

También se detectó, pero de forma muy reducida, en el País Vasco, La Rioja y Castilla-La Mancha.

Y se ha constatado la expansión hacia el sur peninsular (Sistema Central, provincias de Ávila y Segovia, Guadalajara y la Comunidad de Madrid) y su dispersión en el noreste, así como en zonas de llanura de la submeseta norte.

Sin embargo las cuatro Comunidades Autónomas que albergan el 95% de la población de lobo ibérico, Castilla y León, Asturias, Cantabria y Galicia han rechazado de forma “profunda” la inclusión del lobo en el Listado de Especies de Protección Especial (Lespre) y han reclamado al Gobierno para que abandone la política de “imposición” de una iniciativa que daña “gravemente” los intereses generales de los ciudadanos de estas cuatro regiones, en unos momentos en los que lo que procede “no es dañar al castigado medio rural sino apuntalarlo, que es el camino contrario al emprendido”.

Junto a estas cuatro Comunidades Autónomas, se han opuesto a las pretensiones del Ministerio Andalucía y otras regiones como Madrid, Murcia y País Vasco, mientras que Navarra ha solicitado que la decisión se dejase para una ocasión posterior, a la búsqueda de los necesarios consensos, renunciando a participar en la votación, la misma postura adoptada por la Comunidad Valenciana.

En una segunda y definitiva votación, ocho comunidades se han mostrado en contra de la propuesta del Ministerio y ocho a favor, entre ellas algunas Comunidades que nunca podrán tener al lobo en su territorio, ni enfrentarse a su gestión, por razones meramente geográficas. Finalmente, el voto a favor de su propia iniciativa del representante del Ministerio en la Comisión, ha llevado a la propuesta de inclusión del lobo en el Listado, explica la Junta de Castilla y León.

A la caza del ganadero

El sector ganadero también se ha levantado en pie de guerra contra esta decisión que les expone a perder sus reses a manos de las 297 manadas de lobos, cerca de 3.000 ejemplares censados que provocan al año unos 2.000 ataques con el resultado de 4.000 cabezas de ganado muertas y casi 3 millones de euros en pérdidas.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha calificado de “decisión errónea” la inclusión del lobo dentro del listado de especies de protección especial, lo que implicará que no se podrá controlar la especie. UPA cree que la decisión, impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica, que dirige Teresa Ribera, “ignora plenamente” las demandas de los ganaderos, así como de las Comunidades Autónomas con presencia de lobos, que se han mostrado rotundamente en contra de este blindaje del lobo.

Afirman que el lobo en España no se encuentra en peligro de extinción, “por más que se empeñen algunos”. Al contrario, los expertos lo señalan –y los ganaderos lo sufren-: la especie se ha expandido de forma importante en los últimos años, causando daños importantes a la ganadería extensiva, sobre todo en Castilla y León, Asturias, Galicia, Cantabria, Comunidad de Madrid, La Rioja y Euskadi, que son los territorios con presencia de lobos en la Península Ibérica.

La reacción más contundente ha venido de COAG Castilla y León, que se ha visto «obligada a pedir enérgicamente la dimisión de la titular del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, así como del Secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, porque su empeño en desplazar a los ganaderos del campo ha cristalizado por fin hoy, en la sesión de la comisión del patrimonio natural».

Un informe de COAG con datos de la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León muestra que en 2019 se registraron 2.579 ataques de lobo en toda la región que malograron a 3.774 cabezas de ganado. Las pérdidas que dichos ataques generaron a los ganaderos fueron de 2 millones de euros.

El Colegio de Ingenieros de Montes (COIM) ha mostrado su rechazo a la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, al considerar que las poblaciones de lobo se han recuperado en Europa de forma significativa y ampliar las medidas de protección de la especie no va a ayudar a resolver, sino a exacerbar, el “grave conflicto” existente entre ganaderos, cazadores y asociaciones conservacionistas.

“Las especies no se deberían catalogar basándose en opiniones o apreciaciones subjetivas o porque haya más o menos entidades dedicadas a su estudio. Es la comunidad científica la que debe aportar, más allá de las meras opiniones, hechos y análisis objetivos que permitan conocer si hay más o menos poblaciones de lobos, su tendencia, sus riesgos y fortalezas, así como su evolución actual y previsible”, añaden.

En este sentido, aseguran que no parece que haya datos objetivos para sostener que la situación del lobo haya empeorado a lo largo de las últimas décadas. “Más bien todo lo contrario”, concluyen.

Organizaciones como Ecologistas en Acción y WWF se han felicitado este jueves de que la Comisión de Patrimonio Natural del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) haya propuesto la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. “Es un día histórico”, aseguran.

Para Ecologistas en Acción es un día histórico en la protección del lobo, esta inclusión supondrá que el lobo deje de ser especie cinegética, que se acaben con los controles “descontrolados” que varias autonomías vienen realizando y que se potencie la coexistencia entre la ganadería y el lobo, contando además con el apoyo económico del Ministerio.

Tras la decisión de la Comisión Estatal, se aprobará próximamente una orden ministerial por la que todas las poblaciones del lobo españolas queden incluidas en el Listado.

Asimismo, una vez resuelto el estatus legal del lobo, en la reunión de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y de la Biodiversidad se ha propuesto la constitución de un grupo de trabajo para elaborar una nueva estrategia de gestión y conservación del lobo en España, que actualice la aprobada en 2005. El objetivo de este documento será lograr la conservación, gestión y restauración de poblaciones viables de lobos como parte integral de los ecosistemas españoles, a la vez que sea segura la coexistencia con las actividades humanas que se desarrollan en los territorios en los que habita.


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