Los mamíferos han transmitido, al menos, 142 virus a las personas

Los mamíferos han transmitido, al menos, 142 virus a las personas

Un estudio afirma que los mamíferos han sido responsables de transmitir, por lo menos, 142 patógenos víricos a las personas. Por especies, los roedores, murciélagos y primates acumulan el 75,8% de esos patógenos


El actual coronavirus solo es el último eslabón de la larga cadena formada por los virus que los animales han transmitido a los humanos a lo largo de la historia. De hecho, solo los mamíferos han logrado contagiar a las personas con al menos 142 patógenos distintos, según un estudio elaborado por el Instituto One Health de la Universidad de California en Davis.

No obstante, cabe destacar que no todos los mamíferos son portadores de virus. De hecho, de las 5.335 especies analizadas, solo 609 (el 11,4%) registraron algún tipo de virus zoonótico, es decir, que pueda producir una enfermedad en humanos.

De ese pequeño porcentaje, los animales domésticos, incluido el ganado, son los que comparten un mayor número de virus con los humanos, con ocho veces más virus zoonóticos en comparación con las especies de mamíferos salvaje.

“Los mamíferos domesticados albergan el 50% de la riqueza del virus zoonótico, pero representan solo 12 especies”, añaden los expertos. La raíz de este fenómeno reside en que los animales domesticados tienen una alta presencia geográfica y abundancia en sus poblaciones, por lo que, aunque el número de especies sea reducido, existe una alta posibilidad de que entren en contacto con nosotros.

Aunque los animales domésticos nos hayan transmitido más virus, no nos debemos preocupar por ellos en la actual crisis ya que el coronavirus solo se transmite de persona a persona

Si extrapolamos estos datos al caso del coronavirus, debemos destacar que estamos totalmente a salvo. Según menciona la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la propagación actual del COVID-19 se debe a la transmisión vírica de humano a humano, por lo que “no existe justificación alguna para tomar medidas relacionadas con los animales de compañía”.

En este sentido, no existen indicios de que las mascotas hayan transmitido el coronavirus. Un virus que solo se ha detectado en dos peros, uno o dos gatos y una tigresa, mientras que en humanos se ha registrado en más de un millón de casos.

Continuando con el estudio, en el otro extremo del espectro se encuentran especies amenazadas y en peligro de extinción. Algo lógico si se tiene en cuenta que se tratan de unos animales con poblaciones reducidas. Sin embargo, los autores del estudio señalan que el riesgo por zoonosis por parte de ellas está aumentando debido a factores como la caza o destrucción de su hábitat que las está obligando desplazarse y entrar en contacto con otras especies, incluida la humana.

En cierto modo, este factor se podría relacionar con el actual surgimiento del coronavirus, el cual se originó en un mercado de animales en la ciudad de Wuhan donde se comercializaba, entre otras cosas, pangolines, ratas y murciélagos.

La gripe porcina o la gripe aviar son ejemplos de virus que los humanos hemos contraído por mantener un contacto estrecho con animales domesticados o su entorno

Estos últimos no pasan desapercibidos, ya que fueron relacionado con los anteriores brotes de coronavirus. En el caso del SARS-CoV de forma directa y, con el MERS-CoV, de forma indirecta, ya que en esa ocasión fueron los camellos los responsables de transmitir en última instancia el virus a los humanos.

Si nos referimos a especies concretas, aquellas con una alta adaptabilidad a los entornos humanos son las que han registrado una mayor cantidad de virus zoonóticos debido a que, como se ha detallado, tienen una mayor probabilidad de entrar en contacto con nosotros.

Entre ellas, el 61% de los que pertenecen a la orden de los Rodentia (roedores), el 30% de los Chiroptera (murciélagos) y el 23% de los Primates son los responsables en su conjunto de acumular el 75,8% de los virus zoonóticos. Una cifra relevante teniendo en cuenta que representan el 72.7% de todas las especies de mamíferos terrestres, según el trabajo.

Un problema humano

Todos los datos del estudio ponen de manifiesto el grave problema que la humanidad lleva arrastrando desde hace décadas: la destrucción de la biodiversidad.

“La propagación de virus de animales es un resultado directo de nuestras acciones que involucran la vida silvestre y su hábitat”, ha comentado la autora principal Christine Kreuder Johnson.

“La consecuencia es que están compartiendo sus virus con nosotros. Estas acciones amenazan simultáneamente la supervivencia de las especies y aumentan el riesgo de contagio. En una desafortunada convergencia de muchos factores, esto provoca el tipo de desorden en el que estamos ahora”, ha añadido.

En esto sentido, Fernando Valladares, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), explicó a El Ágora que la reducción de biodiversidad aumenta nuestras posibilidades de contagio ya que un ecosistema más complejo nos permite tener más especies intermediaras entre los patógenos y nosotros.

La solución, por tanto, para evitar que futuros patógenos lleguen a nosotros pasa por una estrategia de prevención sustentada en el cuidado de los ecosistemas y por una apuesta por el impulso de la ecología, que al fin y al cabo, es la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio en el que viven.



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