Reducir la pérdida de biodiversidad evitará una "era de pandemias"

Reducir la pérdida de biodiversidad evitará una “era de pandemias”

Un estudio revela que hay casi 850.000 virus desconocidos en la naturaleza con capacidad de infectar a seres humanos, un riesgo potencial que se incrementa con la destrucción de ecosistemas


Aunque aún no está demasiado claro el origen exacto del brote de coronavirus que tantos problemas sociales y económicos está causando a nivel mundial, la evidencia científica disponible lleva meses señalando a la zoonosis como responsable. Este término, que hace referencia a enfermedades propias de los animales que se han sido transmitidas a humanos, ha provocado más del 70% de las nuevas infecciones ocurridas en las últimas cuatro décadas y está directamente relacionado con la acelerada destrucción de la naturaleza por culpa de la acción humana. De hecho, la pérdida de biodiversidad podría significar el comienzo de una “era de pandemias”, según alerta un informe publicado este jueves.

El documento, elaborado por la Plataforma sobre Biodiversidad y Servicios del Ecosistema (IPBES, en inglés), calcula que en la naturaleza existen 1,7 millones de virus desconocidos para la ciencia de los que entre 540.000 y 850.000 tienen la capacidad potencial de saltar a los humanos e infectar a la población de la misma forma que el nuevo coronavirus.

Y es que, desde la pandemia de 1918, causada por un virus H1N1 con origen en aves, se han producido otros seis grandes fenómenos de este tipo y, en todos ellos la causa está en microbios presentes en animales. Sin embargo, el principal culpable de la dispersión entre la población de estas enfermedades fueron las actividades humanas.

fauna silvestre
En los mercados de China se venden tradicionalmente animales salvajes como murciélagos o jinetas.

El informe también destaca que el coste de reducir los riesgos de pandemias es 100 veces menor que el de la respuesta tras la aparición de la enfermedad, lo que los científicos de IPBES consideran que debería ser suficiente para “proporcionar fuertes incentivos económicos para que se produzca un cambio transformativo”. Según los datos disponibles hasta julio de 2020, el impacto económico global de la pandemia de la COVID-19 se estima entre 6.800 y 13.000 millones de euros. Por ejemplo, solo en Estados Unidos se cree que la enfermedad le costará al país 13.000 millones de euros para finales de 2021.

La secretaria ejecutiva de IPBES, Anne Larigauderie, ha explicado que su organismo aceleró la redacción del informe a la luz de la gravedad de la enfermedad desde un punto de vista sanitario, con más de 44,6 millones de personas que han contraído el coronavirus y casi 1,2 millones muertos en todo el mundo, así como los inmensos costes económicos.

Cambios necesarios

“Centenares de científicos han participado en el informe, que no es una valoración, para estudiar los vínculos entre pandemias en general y revisar todos los distintos episodios de enfermedades emergentes durante las últimas décadas, sus orígenes en la naturaleza y su transmisión a humanos, así como las causas de estas transmisiones”, ha asegurado Larigauderie, que afirma que en el informe también se enfatizan “las opciones que existen para actuar”.

En este sentido, el presidente de EcoHealth Alliance y director del taller de IPBES que ha dado lugar al informe, el doctor Peter Daszak, destacó en un comunicado que “la causa de la pandemia de covid-19 o de cualquier otra pandemia moderna no tiene ningún misterio”. “Las mismas actividades humanas que producen el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son las que generan el riesgo de pandemia, gracias al impacto que tienen en nuestro medio ambiente”, ha explicado este epidemiólogo.

Ratas y murciélagos a la venta en un mercado asiático. | Foto: Maurizio Biso

Por eso, Daszak insiste en que son necesarios cambios en la forma en que usamos las tierras, en la expansión e intensificación de la agricultura, en el comercio, producción y consumo insostenibles que alteran la naturaleza y aumentan el contacto entre vida silvestre, ganado, patógenos y la gente. “Este es el camino de las pandemias”, ha alertado.

Es decir, hace falta limitar las actividades humanas que producen la pérdida de biodiversidad, mejorar la conservación de las áreas protegidas y establecer medidas para prevenir la explotación de regiones de elevada biodiversidad. “Tenemos cada vez más capacidad para prevenir pandemias. Podemos escapar la era de pandemias, pero esto requiere un mayor enfoque en la prevención además de la reacción“, asegura Daszak.

Por último, el informe pone en valor una serie de medidas que ayudarían a reducir y abordar los riesgos de pandemia. En primer lugar, ve importante lanzar un consejo intergubernamental para la prevención de pandemias para asesor a los legisladores con ayuda de la ciencia; objetivos mundiales que beneficien a personas, animales y medio ambiente; y posibles impuestos o gravámenes sobre el consumo de carne, la producción ganadera y otras formas de actividades de alto riesgo de pandemia, entre otros.



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