Un tercio de los peces de agua dulce, en peligro de extinción

Un tercio de los peces de agua dulce, en peligro de extinción

Cerca de un tercio de las especies de peces que viven en ríos y lagos de todo el mundo están en peligro de extinción, según alerta un informe publicado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)


Los peces de agua dulce representan más de la mitad de todas las especies de peces del mundo y son esenciales para la salud de los ríos, lagos y humedales, además de suponer importantes beneficios para el bienestar de todo tipo de sociedades y economías. Sin embargo, estos animales están bajo una presión cada vez mayor por culpa del cambio climático y la destrucción de la biodiversidad, lo que supone que uno de cada tres está en peligro de extinción, según un nuevo informe publicado esta semana por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) realizado en colaboración con organizaciones conservacionistas mundiales.

Actualmente, el ser humano está provocando una devastadora combinación de amenazas a los que se tienen que enfrentar los ecosistemas de agua dulce y los peces que viven en ellos. El más preocupante es la destrucción de los hábitats, ya sea a través de la contaminación doméstica, agrícola e industrial, de la construcción de represas hidroeléctricas que cortan la corriente natural de los ríos o por la extracción excesiva de agua para el riego. Además, los peces de agua dulce también están en riesgo por culpa de la sobrepesca, la introducción de especies invasoras y, por supuesto, los impactos del cambio climático, que además de provocar el aumento de las temperaturas acuáticas exacerba el resto de problemáticas.

A pesar de estas evidencias, los conservacionistas lamentan que los peces de agua dulce no sean habitualmente objeto de políticas de protección, incluso en una Unión Europa que ha introducido la biodiversidad entre sus prioridades para la próxima década. “Tenemos que preguntarnos por qué los líderes mundiales olvidan repetidamente los peces de agua dulce cuando son tan importantes, tanto en términos de biodiversidad como de recurso vital para tantas personas”, explica Will Darwall, experto en biodiversidad del UCIN, que apunta que los sistemas de agua dulce en su conjunto reciben solo el 3,2% de la financiación medioambiental proporcionada por las fundaciones europeas.

Como consecuencia de esta falta de atención, asegura el informe, miles de especies se dirigen hacia la extinción. Desde 1970, las poblaciones de peces de agua dulce migratorios se han reducido en un 76% y las grandes especies de agua dulce, como el bagre, en un catastrófico 94%.En ningún lugar la crisis de la naturaleza en el mundo es más aguda que en nuestros ríos, lagos y humedales, y el indicador más claro del daño que estamos haciendo es la rápida disminución de las poblaciones de peces de agua dulce. Son la versión acuática del canario en la mina de carbón, y debemos prestar atención a la advertencia”, asegura Stuart Orr, experto mundial de biodiversidad de agua dulce de WWF.

Sobre todo, porque el problema tiene muchas caras más allá del aspecto ambiental. La pesca de agua dulce proporciona la principal fuente de proteínas para 200 millones de personas en Asia, África y América del Sur. Además, es fuente empleo y el sustento para más de 60 millones de personas, por lo que el informa alerta de que es imprescindible “desarrollar cuanto antes estrategias a nivel mundial” que aseguren que estas comunidades no se vean privadas de su principal medio de vida en un futuro próximo.

Una lista de prioridades

Para intentar ayudar a solucionar esta crisis de la biodiversidad de agua dulce, la UICN, a través de su Programa Global de Especies y la Comisión de Supervivencia de Especies, está trabajando actualmente en la primera evaluación global integral del estado y distribución de todos los peces de agua dulce. El objetivo de este trabajo será el de identificar las especies en mayor riesgo de extinción, que serán incluidas en la Lista Roja de Especies Amenazadas, además de proporcionar orientación sobre las acciones prioritarias para detener y revertir esta disminución.

Salmones remontando la cascada Brooks en Alaska.

Además, con la colaboración de un equipo global de científicos, la UICN ha lanzado este febrero el Plan de Recuperación de Emergencia, considera la primera hoja de ruta integral para proteger y restaurar los hábitats de agua dulce. En concreto, el plan de seis puntos prioriza las soluciones que tienen sus raíces en la ciencia y que ya han demostrado ser exitosas en ciertos lugares, entre las que se encuentran dejar que los ríos fluyan de forma más natural, reducir la contaminación, proteger los hábitats críticos de los humedales o frenar la sobrepesca. También se pide controlar las especies invasoras y salvaguardar y restaurar la conectividad de los ríos mediante una mejor planificación de las presas y una mayor importancia de las infraestructuras verdes.

La UICN es una plataforma de colaboración compuesta por organizaciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil que cuenta con la experiencia, los recursos y el alcance de sus más de 1400 organizaciones y los aportes de más de 17.000 expertos.



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