El cambio climático puede aumentar la formación de rayos

El cambio climático puede aumentar la formación de rayos

Las consecuencias del cambio climático se van a notar en muchos aspectos, incluso en la formación de rayos. Son varios los estudios que apuntan que estos serán más abundantes en un futuro, hasta un 50%, aunque hay científicos que creen todo lo contrario


Más de 1.200 rayos llenaron los cielos del norte de la Comunidad de Madrid el pasado sábado. La asombrosa estampa que dejaron pudo suscitar a los más fantasiosos que el dios Thor estaba aquella noche bien entretenido agitando su Mjolnir. Sin embargo, lejos de toda ficción, se trató simplemente de otra tormenta eléctrica más que, por otro lado, dejó en el aire la siguiente pregunta: ¿Es posible que el cambio climático propicie este tipo de fenómenos y, sobre todo, los rayos?

El climatólogo David Romps en el 2014 trató de dar respuesta a la pregunta a través de un análisis de las predicciones de precipitación y flotabilidad de las nubes con 11 modelos climáticos diferentes. Gracias a sus observaciones, el científico concluyó que el aumento de las temperaturas como consecuencia del cambio climático podría aumentar hasta en un 50% la aparición de rayos en los Estados Unidos.

El motivo de este aumento, tal y como detalló, reside en la mayor cantidad de vapor de agua que se puede llegar a crear por el calentamiento global: “Esto tiene que ver con el vapor de agua, que es el combustible para la convección profunda explosiva en la atmósfera. El calentamiento hace que haya más vapor de agua en la atmósfera, y si tiene más combustible, las tormentas eléctricas se vuelven más comunes y más explosivas”.

El Mediterráneo atrae rayos mil veces más potentes de lo normal

Relámpago, rayos

Por otro lado, David Romps y Jacob Seeley, coautor del estudio, también advirtieron que el aumento de las temperaturas provocaría que mayores cantidades de aire caliente podrían ascender a la atmósfera de forma más deprisa, propiciando de este modo otro motivo para la mayor formación de tormentas eléctricas.

“Los rayos son causados ​​por la separación de la carga dentro de las nubes, y para maximizar la separación de la carga, debes elevar más vapor de agua y partículas pesadas de hielo a la atmósfera. Cuanto más rápido son las corrientes ascendentes, más rayos y precipitaciones”, declararon.

Cinco años más tarde, en febrero de este año, el Instituto de Tecnología de Massachusetts explicó en un estudio que el cambio climático y el aumento de las temperaturas globales, particularmente en el Ártico, está redistribuyendo la energía en la atmósfera hacía ciertas zonas que están viendo como ese exceso de energía propicia el nacimiento de tormentas eléctricas.

De acuerdo con los expertos, este aumento de las tormentas eléctricas se debe también al debilitamiento de los ciclones extratropicales de verano, grandes y suaves sistemas meteorológicos que circulan por miles de kilómetros, dejando tras de sí viento y lluvia.

“Desde 1979, descubrieron que la energía disponible para los ciclones extratropicales a gran escala ha disminuido en un 6%, mientras que la energía que podría alimentar tormentas eléctricas más pequeñas y locales ha aumentado en un 13%”, explicaron.

La otra cara de la moneda

Del mismo modo que existen científicos que muestran que el cambio climático va a producir más tormentas eléctricas y rayos en un futuro, también hay otros que argumentan que va a ocurrir todo lo contrario.

Es el caso de un estudio realizado por científicos de las universidades de Edimburgo, Leeds y Lancaster, que pronosticaron el año pasado que si las temperaturas globales siguen aumentando, habrá un 15% menos de rayos en un futuro.

La novedad del estudio es que, para poder llegar a sus conclusiones, los expertos se fijaron en el movimiento de las pequeñas partículas de hielo que se forman dentro de las nubes y que son, en parte, artífices de los rayos.

Según los científicos, el aumento de las temperaturas provocará una disminución de esos trozos de hielo y, como consecuencia, también la aparición de rayos.

“Esta investigación amplía nuestro conocimiento actual sobre los impactos del cambio climático en los rayos y sugiere que, en un mundo más cálido, la incidencia de los rayos probablemente disminuya”, dijo Ruth Doherty, de la Facultad de Geociencias de la Universidad de Edimburgo.

La variedad de opiniones respecto a este tema puede producir cierta confusión y confrontación. No obstante, lejos de la disparidad de hipótesis, todos ellos están de acuerdo en un punto: hay que seguir investigando al respecto y centrarse, sobre todo, en las consecuencias que pueda tener el cambio climático en un mundo destinado a padecer este problema.

El lugar con más rayos en España y el mundo

Gracias a los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) se puede descubrir qué lugar en España se acumulan más tormentas eléctricas y rayos.

De acuerdo con los Mapas Climáticos de España (1981-2010) y ETo (1996-2016), el mayor número de tormentas se concentran en el nordeste, concretamente en los Pirineos y en el sur del Sistema Ibérico, que poseen una media de más de 30 días de tormenta al año.

La NASA, por su parte, es capad de revelar cual es la capital terrestre de los rayos, aquel lugar donde se podrán observar el mayor número de estos fenómenos.

Según un informe de la institución, El lago de Maracaibo en Venezuela se ganó el primer puesto al recibir una tasa promedio de aproximadamente 233 destellos por kilómetro cuadrado por año en aquel estudio.

Para poder averiguar esta información, la NASA construyó un conjunto de datos de muy alta resolución derivado de 16 años de observaciones LIS basadas en el espacio para identificar y clasificar los puntos críticos de rayos.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas