La crisis climática podría socavar los avances en materia de salud

La crisis climática podría socavar los avances en materia de salud

Un reciente informe elaborado por más de cien científicos ha advertido de que la crisis climática, y sobre todo el aumento de la temperatura, está produciendo y producirá un exacerbamiento de las enfermedades y un deterioro de los cultivos que mermarán la salud de la humanidad


La actual crisis climática, además de la ya asegurada degradación de los ecosistemas, también podría socavar muchos de los logros conseguidos durante décadas en materia de salud pública en el mundo, principalmente en aspectos relacionados con la malnutrición o la propagación de enfermedades infecciosas.

Así lo ha destacado Lancet Countdown, un estudio publicado en revista The Lancet, en el que se ha analizado un total de 41 indicadores, desde la exposición de las personas a los fenómenos extremos hasta los compromisos políticos, para demostrar qué repercusiones tendría para la salud pública mundial cumplir las metas del Acuerdo de París o no llevar ninguna acción climática.

De entre todas las ideas destacadas, la más importante ha sido que la crisis climática ya está dañando la salud de los niños del mundo, ya que sus sistemas inmunitarios están aún en proceso de desarrollo y son más susceptibles a las enfermedades y contaminantes medioambientales. Algo que, además, será irreversible.

Un Plan Nacional de Salud y Medioambiente español en la COP25

En este sentido, la Alianza Australiana de Salud Global (GHAA, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria ya expusieron en un anterior estudio que los problemas medioambientales pueden causar en los niños trastornos de neurocomportamiento, déficit de atención, hiperactividad e, incluso, peor función pulmonar.

Los más de cien expertos que han participado en el informe de la revista, entre ellos varios españoles, han apuntado que si no se frena el aumento de la temperatura, un niño que naciera hoy se enfrentará a un mundo con temperaturas medias 4 grados más altas antes de cumplir 71 años, lo que supondrá una amenaza para su salud a lo largo de cada etapa de su vida.

Jaime Martínez-Urtaza, experto en seguridad alimentaria y epidemiología en el Centro de estudios para el Medio Ambiente, la Pesca y la Acuicultura del Reino Unido, ha recordado que la temperatura media ya ha aumentado un grado respecto a los niveles preindustriales y que ocho de los diez años más calurosos se han registrado durante la última década.

Por otro lado, Martínez-Urtaza ha subrayado la necesidad de que los impactos del cambio climático en la salud sean una de las líneas prioritarias en la próxima conferencia de Naciones Unidas (COP25), que se va a celebrar en Madrid.

A su juicio, la comunidad internacional ha avanzado mucho en el diseño de estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero la atención sobre cómo adaptarse a los cambios y cómo generar estrategias de resistencia “no han sido totalmente abordados y necesitan una atención inmediata“.

Las consecuencias de la temperatura

El incremento de las temperaturas no solo va a afectar directamente a la salud humana, sino que le informe ha advertido que tendrán otras nefastas consecuencias, empezando por los incendios que está propiciando el cambio climático.

“Los incendios forestales de Siberia, Queensland (Australia) o California, ya han provocado que muchas personas sufran asma, infecciones respiratorias e insolación”, se ha apuntado en el estudio.

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Columnas de humo de los incendios de Rusia | NASA

Por otro lado, en el informe se ha explicado que, conforme aumenten las temperaturas, se reducirán las cosechas. De hecho, los autores ya han corroborado el menor rendimiento del maíz, el trigo, la soja o el arroz durante los últimos 30 años, así como la malnutrición, la subida de los precios y la inseguridad alimentaria las sufren los lactantes y los niños en muchos países.

A este problema se suma un incremento de las enfermedades transmitida por unos insectos que han empezado a desplazarse a nuevas partes del mundo motivado por el aumento de las temperaturas.

De hecho, los mosquitos que transmiten el dengue han invadido ya nuevos territorios en Europa y la mitad de la población mundial está en zonas de peligro.

Con todos estos datos, los autores han reclamado la eliminación rápida, urgente y completa de la energía generada con carbón, que los países más ricos cumplan sus compromisos y destinen 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 a los países más vulnerables, y adaptar los sistemas sanitarios para asegurar que los perjuicios derivados del cambio climático no superen su capacidad para atender a los pacientes.

“Los efectos del cambio climático ya son un hecho y están entre nosotros”, ha señalado Jaime Martínez-Urtaza, que además ha reclamado un mayor esfuerzo para entenderlos, para adaptarse a las nuevas a las nuevas condiciones y para reducir el impacto de esos cambios en la sociedad.



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