Elcano, de buque escuela militar a vigía contra el cambio climático

Elcano, de buque escuela militar a vigía contra el cambio climático

El buque escuela de la Armada española, el Juan Sebastián Elcano, inicia un programa científico que le convertirá en colaborador estable de las redes de vigilancia oceánica para conocer los efectos del calentamiento global


El navío Juan Sebastián Elcano es con toda seguridad el buque insignia de la Armada española. Con casi 100 años de historia, el barco ha participado en grandes regatas y ha dado más de diez veces la vuelta al mundo, formando a miles de oficiales de la Marina por el camino. Atracción estival en puertos de medio mundo, el buque va a dar en su próximo viaje un giro de 180 grados a sus funciones tradicionales y servirá por primera vez como barco científico de medición.

En colaboración con la Universidad de Cádiz, el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM) y el Explorers Club de Nueva York, los guardamarinas de Elcano incorporarán a sus rutinas de formación una serie de trabajos que ayudarán a hacer un seguimiento de cómo está cambiando la temperatura del agua en el océano Atlántico. Luego, los datos serán analizados por entidades académicas.

La tarea comienza ya: el Juan Sebastián Elcano partirá esta misma semana de Las Palmas de Gran Canaria en dirección a Río de Janeiro (Brasil). Y los tripulantes del buque escuela deberán tomar registros de la temperatura del agua en 60 puntos diferentes de su travesía, desde la superficie del océano hasta una profundidad de 1.800 metros.

Si la experiencia de este primer ensayo es positiva, la idea de la Armada es que el Elcano repita estas mediciones en todos sus cruceros de instrucción cada vez que atraviese el Atlántico. Un trabajo a largo plazo que permitirá obtener una base de datos que permita hacer un seguimiento del cambio de las temperaturas.

Análisis de basura

El segundo encargo científico que tendrá que realizar la tripulación del buque escuela puede ser también relevante por la información que pueda aportar. Los guardiamarinas deberán tomar datos en sus guardias de 24 horas de toda la basura que el buque se encuentre flotando a su paso. Aunque no se hará un análisis a bordo de los desechos, se registrarán en una aplicación informática la posición, características y datos de la basura que sus tripulantes observen en el mar.

En próximos viajes, no se descarta que el barco incorpore algún tipo de sistema para analizar a bordo muestras agua o de microplásticos. Pero, en todo caso, los datos que se recojan en este primer intento serán ya muy útiles para comprender mejor cómo se mueve en el océano toda la basura que ha arrojado la humanidad a los mares. Y podrían servir también para localizar puntos de acumulación desconocidos.

El comandante del buque, el capitán de navío Santiago Colsa, ha subrayado que supone un orgullo colaborar en proyectos científicos como este. Para Colsa, esta nueva tarea conecta “con la tradición de aventura y conocimiento” que han tenido históricamente los viajes de exploración.

Un auténtico cambio de función que metamorfosea el buque escuela en un servicio público, justo en el año que se cumplen cinco siglos de la gesta de Magallanes y Elcano, que dieron la vuelta al mundo en barco por primera vez entre 1519 y 1522.

Insignia del 'Explorers Club'

En el viaje de este año, el buque Elcano no solo luce en sus palos la bandera española, sino dos enseñas más: la que distingue al Quinto Centenario de la primera Circunnavegación del planeta y la que le ha concedido el Explorers Club con el número 1519, alusivo a la misma gesta.

El navegante Antonio José “Kitín” Muñoz ha subrayado que recibir una bandera de este club centenario no es cualquier cosa, sino que supone todo un reconocimiento, que en este caso se traduce en un homenaje a España por las repercusiones que tuvo demostrar por primera vez que el planeta era una esfera y que todos los océanos estaban unidos navegando por primera vez a su alrededor.

Para enfatizar lo que supone ser reconocido como una “expedición bandera“, Muñoz ha explicado que en este momento solo hay tres en marcha en todo el mundo y que banderas del Explorers Club llevaron, por ejemplo, los primeros hombres que pisaron el Polo Norte (1909), el Polo Sur (1911), el Everest (1953) y la Luna (1969), o también en primer aviador que cruzó el Atlántico (1927) o los dos tripulantes del batiscafo que descendió a la Fosa de las Marianas, el punto más profundo de los océanos (1960).

Bandera del ‘Explorers Club’ que viajó a la luna | explorers.org


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