Las emisiones de CO2 podrían aumentar un 0,6% en 2019

Las emisiones de CO2 podrían aumentar un 0,6% en 2019

Las estimaciones del Global carbón Project apuntan que las emisiones de CO2 se incrementarán un 0,6% este año, a pesar de la disminución del uso del carbón y de las contribuciones de algunos países. Se espera que las emisiones toquen techo en la próxima década


El Global Carbon Project (GCP) ha presentado hoy en la COP25 su análisis anual de las tendencias del ciclo anual del carbono en el que, además, han incluido una primera estimación para este año del aumento de las emisiones mundiales de CO2.

En este sentido, los autores han detallado que este año las emisiones aumentarán en torno al 0,6% con respecto al año pasado. Esto se debe, en parte, “al fuerte crecimiento en el uso de gas natural y petróleo” que han eclipsado la disminución del uso de carbón y de las energías alternativas.

Con estas expectativas, se excedería otra vez el récord de gases de este elemento en nuestra atmósfera que se superó el año pasado al llegar a los 407 partes por millón. Para este año, los expertos han estimado que se lleguen a los 410 ppm en 2019.

Por otro lado, los autores esperan que las emisiones globales de dióxido de carbono de todas las actividades humanas (combustibles fósiles, industria y cambio de uso del suelo) alcancen 43,1 mil millones de toneladas en 2019, todo un récord.

Un 45% de las emisiones globales por combustible fósil provienen del sector de la energía, principalmente calefacción y electricidad; la industria, como la metalúrgica o la química, contribuye un 22%; un 20 % el transporte terrestre, por mar y aire a nivel nacional y un 3,7 % el internacional.
Según Glen Peters, Director de Investigación de CICERO y miembro del grupo de expertos que ha presentado el informe en la Conferencia, el débil crecimiento en 2019 se ha debido a una disminución inesperada en el uso mundial del carbón y al reciente crecimiento de las tecnologías alternativas al carbono, como la energía solar o eólica.

No obstante, ha indicado que estas medidas solo han frenado en cierto modo el imparable incremento de las emisiones de carbono, tal y como lo ha señalado también su compañero del CICERO, Robier Andrew: “Las emisiones de dióxido de carbono deben disminuir drásticamente para que el mundo cumpla con la marca de 2°C establecida en el Acuerdo de París. Sin embargo, el incremento de las emisiones hace que cada año se cada año con emisiones crecientes hace que ese objetivo sea aún más difícil de alcanzar”.

En este sentido, los científicos han señalado que las emisiones para este año sean un 4% mayores que desde 2015, año en el que se aprobó el Acuerdo de París, a pesar de “la retórica política y el rápido crecimiento de las tecnologías bajas en carbono”

No obstante, Glen Peters ha transmitido durante la presentación un mensaje de esperanza en el que ha opinado que durante la siguiente década se prevé que las emisiones toquen techo y puedan comenzar su descenso.

La segmentación de las cifras de CO2

Las primeras estimaciones para este año del informe han señalado que las emisiones de CO2 del carbón disminuirán un 0,9%, mientras que las emisiones de dióxido de carbono del petróleo crecerán un 0,9%, así como las del gas natural, que lo harán en un 2,6%, la subida más acentuada.

“En comparación con el carbón, el gas natural es un combustible fósil más limpio, pero el uso constante del gas natural simplemente calentará el planeta más despacio que el carbón. Si bien puede haber algunas reducciones de emisiones a corto plazo por el uso de gas natural en lugar de carbón, el consumo del gas natural debe eliminarse de forma urgente para cumplir objetivos climáticos ambiciosos”, ha apuntado Glen Peters al referirse al repunte de la contaminación por gas natural.

Por naciones, los expertos han explicado que casi todas ellas han contribuido en mayor o menor medida al incremento de estas emisiones. Aun así, han querido destacar algunos casos concretos, como el de Estados Unidos, un país que ha sido capaz de reducir sus emisiones de CO2 del carbón a un ritmo superior al 1% desde 2005 que alcanzó su máximo.

Del mismo modo, los científicos han apuntado que la Unión Europea ha sido capaz de reducir sus emisiones de CO2 derivados del carbón en un 10% y las del petróleo en un 0,5% durante este año. Unas cifras que no se han visto compensadas, según los datos, por el aumento de las emisiones del gas natural en 3.5%.

El caso contrario se puede observar en China e India, países que, a pesar de ser uno de los grandes emisores de gases de efecto invernadero, no han disminuido sus emisiones a la atmósfera.

En el caso de China, los científicos han explicado que el país tuvo un bajo crecimiento y disminuciones inesperadas en las emisiones de CO2 durante el período 2014 a 2016. Sin embargo, estas aumentaron en 2017 y 2018 a un ritmo de 1,7% y 2,4% respectivamente. De hecho, para este año se espera que crezcan en un 2,6%.

“Había una cierta esperanza en que China se alejara rápidamente del uso del carbón, pero el consumo de carbón en el país continúa creciendo”, ha destacado Jan Ivar Korsbakken, un investigador principal de CICERO.

Con respecto a India, sus emisiones no han parado de crecer a un ritmo del 5,1% por año durante la última década, aunque se espera que en el 2019 el incremento se debilite hasta el 1,8%.



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