No basta con reducir emisiones, hay que eliminar el CO2 acumulado

No basta con reducir emisiones, hay que eliminar el CO2 acumulado

En mayo se ha registrado un valor máximo en la concentración de dióxido de carbono. A este ritmo, será necesario no solo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino apostar por su eliminación a través de estrategias que involucren a todos los países


El coronavirus estableció una especie de tregua que limpió de forma temporal los cielos de contaminación. Sin embargo, lo cierto es que aquello solo fue un espejismo porque el 8 de abril los científicos advirtieron que la tendencia de acumulación de gases de efecto invernadero continuaba imparable. Con el verano a las puertas, se confirman los peores presagios.

Según el del Observatorio Mauna Loa (Hawai), referente en la medición de dióxido de carbono, el CO2 atmosférico alcanzó durante el mes pasado un pico estacional de 417,1 partes por millón (ppm). Para los científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) se trata de la medición más alta jamás registrada.

“El progreso en la reducción de emisiones no es visible en los registros de CO2. Aún continuamos comprometiendo a nuestro planeta a un destino dominado por el cambio climático en el que los eventos extremos y crecimientos oceánicos estén presentes año tras año”, comentó Pieter Tans, científico principal del Laboratorio de Monitoreo Global de NOAA.

Desde la década de los 60, el ritmo de crecimiento del dióxido de carbono en la atmósfera era de unos 0,8 partes por millón (ppm) por año. Ese valor se duplicó a principios de 1990 y, desde entonces, no paró de aumentar hasta alcanzar la media de 2,4 ppm anuales de la última década. De hecho, el registro de este año fue justo 2,4 ppm más alto que el pico 2019 de 414,7 ppm.

“Hay pruebas abundantes y concluyentes de que la aceleración es causada por el aumento de las emisiones”, añadió Pieter Tans.

Este año ha sido atípico, pero insuficiente para frenar nuestras emisiones de dióxido de carbono. El motivo, tal y como informó Talas, es que el CO2 se presenta como una molécula que requiere un largo periodo de tiempo antes de ser absorbida por completo por la naturaleza.

Como él comparaba, el dióxido de carbono es como la basura del vertedero: “A medida que seguimos emitiéndolo, sus cantidades se irán acumulando en nuestra atmósfera. La crisis del coronavirus ha mitigado el lanzamiento de esta molécula al ambiente, pero no ha evitado que se siga almacenando en el aire”.

Según sus cálculos, sería necesario que la humanidad redujese las emisiones de CO2 entre un 20% y un 30% durante, al menos, 12 meses para que los observatorios especializados pudieran registrar variaciones en sus mediciones. Aun así, aclaró que, aunque los humanos dejaran de emitir dióxido de carbono repentinamente desde ahora, se tardarían miles de años en volver a situarnos en los niveles preindustriales.

Acción conjunta contra el CO2

La cumbre del clima en París culminó con el nacimiento del Acuerdo de París, un documento en el que las partes se comprometían a reducir sus emisiones de carbono con el fin de no alcanzar o sobrepasar un aumento de dos grados centígrados en la temperatura media global.

Los antiguos métodos de eliminación se basaban en la capacidad de pago de un país o su culpabilidad histórica 

Para alcanzar esos objetivos existen diversos caminos, como apostar por un mayor uso de energías renovables o la apuesta por el cuidado de los servicios ecosistémicos que nos ofrece la naturaleza. Sin embargo, ninguno de ellos pasa por eliminar el CO2 en la atmósfera, algo que deberían realizar con urgencia todos los gobiernos, según un grupo de científicos de diversas instituciones educativas.

“La eliminación de dióxido de carbono es necesaria para cumplir los objetivos climáticos, ya que hasta ahora no hemos hecho lo suficiente para mitigar nuestras emisiones. Ambas metas serán necesarias en el futuro, pero cuanto más esperemos para comenzar a eliminar CO2 a gran escala, mayor esfuerzo deberemos realizar”, explicó Niall Mac Dowell, coautor del estudio publicado en Nature Climate Change.

En este sentido, comentó que, para poder eliminar el dióxido de carbono atmosférico, será necesario diseñar un sistema en el que todos los países del mundo tengan un papel con el que trabajar de forma conjunta. Solo así se podrá eliminar este carbono de una “manera justa y equitativa”.

Hasta ahora, la eliminación de carbono se ha llevado a cabo de forma individual a través de estrategias como la reforestación combinada con el uso de energías renovables. Sin embargo, se tratan de unos procesos que requieren de una enorme inversión de tiempo para que empiecen a mostrar sus resultados y, lo peor de todo, pueden acarrear diferencias entre países.

Por ejemplo, los países pequeños pero ricos como Luxemburgo pueden incurrir en una pesada carga de eliminación de CO2 , pero no tienen la capacidad geológica para implementar estrategias CAC (almacenamiento de carbono) a gran escala o no tienen el espacio para plantar suficientes árboles o cultivos de bioenergía.

Por ello, ya tras un estudio de los métodos disponibles para eliminar CO2, los autores sugieren que se podría establecer un sistema de cuotas comerciales conjuntas que permitiese a los países colaborar para alcanzar estos objetivos.

Este sistema podría tardar algún tiempo en ponerse en marcha, por lo que los científicos animan a las naciones con su estudio para comenzar el proceso ahora.

“Para el 2050 el mundo debe ser neutral en carbono, eso es sacar de la atmósfera tanto CO2 como sea necesario. Para este fin, una industria de eliminación de CO2 necesita una rápida conversión que debería comenzar ahora, con los países mirando sus responsabilidades y su capacidad para cumplir con las cuotas”, detalló Carlos Pozo, de la Universidad de Girona.

“Hay soluciones tecnológicas listas para ser implementadas. Ahora es el momento de que los acuerdos internacionales pongan la pelota en marcha para que podamos comenzar a progresar seriamente hacia nuestros objetivos climáticos”, concluye Carlos Pozo.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas