El impacto de la crisis climática se ceba con los más vulnerables

El impacto de la crisis climática se ceba con los más vulnerables

El nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) pone de manifiesto que las poblaciones más pobres y vulnerables son precisamente aquellas que más van a sufrir los efectos del calentamiento global


La crisis climática provocada por el ser humano ya está generando riesgos «inevitables» para la población y el medio ambiente. Así de claro es el nuevo capítulo del sexto informe de evaluación sobre el calentamiento global que ha presentado esta semana el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), en el que se explicita que el colapso de los ecosistemas, la extinción de especies, las olas de calor mortales y las inundaciones se encuentran entre los «riesgos climáticos múltiples inevitables» que el mundo enfrentará en las próximas dos décadas. Sin embargo, al igual que ocurre actualmente, esta tragedia a cámara lenta será especialmente grave para las personas más pobres y vulnerables, especialmente ancianos, mujeres y niños, que sufrirán de forma desproporcionada las consecuencias del aumento de la temperatura.

«He visto muchos informes, pero nada como el nuevo informe sobre cambio climático del IPCC, un atlas del sufrimiento humano y condena por el fracaso en el liderazgo climático», ha apuntado Guterres en Twitter. «El informe es otra sentencia de muerte para el mundo que conocemos. Unos pocos países están vulnerando los derechos del resto del mundo, ignorando los derechos de los más pobres y vulnerables», ha advertido.

Y es que parece cada vez más claro que, aunque el calentamiento global afecta a todos, las consecuencias no son iguales para todo el mundo. Según el documento, entre 3.300 y 3.600 millones de personas viven en contextos que son altamente vulnerables a los efectos de la crisis climática. Eso sí, la mayoría viven en zonas en las que los problemas económicos y sociales, por razones fundamentalmente históricas, están al orden del día: África Occidental, Central y Orental, Asia Meridional, América Central, América del Sur y los pequeños Estados insulares del Pacífico y el Índico son de hecho según el IPCC las zonas más expuestas a la subida de 1,5ºC del termómetro global.

Una de las principales amenazas para estas poblaciones vulnerables son los extremos hídricos, ya que las sequías y la baja disponibilidad de recursos hídricos ya está poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de muchos estos territorios. Pero también las inundaciones suponen un problema cada vez mayor: se estima que actualmente cerca de 1.000 millones de personas habitan en zonas costeras que están en riesgo de inundación, una cifra que podría elevarse un 20% a finales de siglo si el nivel del mar aumenta al menos 0,15 metros respecto a los niveles de 2020, algo que muchos estudios científicos ven altamente probable.

Esta desigualdad climática implica por tanto, según el IPCC, que las zonas vulnerables del planeta registren ya una mortalidad hasta 15 veces mayor por sequías y tormentas asociadas al aumento de las temperaturas que las regiones más desarrolladas, habitualmente ubicadas en países más desarrollados de Europa y América del Norte. «Casi la mitad de la humanidad vive en la zona de peligro, ahora. Muchos ecosistemas están en el punto de no retorno, ahora. La contaminación de carbono desenfrenada está obligando a los más vulnerables del mundo a una marcha acelerada hacia la destrucción, ahora», ha apuntado Guterres.

Niños en riesgo

Por su parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha advertido a raíz de la publicación del informe del IPCC que 1.000 millones de niños y niñas viven en países de riesgo extremadamente alto y están expuestos a los peligros, impactos y factores estresantes más severos del cambio climático. «La crisis climática es una crisis infantil. Y, sin embargo, los niños y niñas son pasados por alto constantemente en la planificación de la respuesta a la crisis climática. Invertir en las necesidades de los niños y niñas más afectados por el cambio climático no está siendo una prioridad. En muchos casos ni siquiera está en la agenda», ha denunciado la organización

Para ellos, la mejor forma de «proteger las vidas y medios de vida de las familias más vulnerables es preparar a los países y comunidades a través del desarrollo de la resiliencia al clima con un gran foco en la adaptación». «Todavía muchos países carecen por completo de planes de adaptación o tienen planes que no protegen o abordan sus necesidades concretas y urgentes. Esto significa que la mayoría de niños siguen desprotegidos y no preparados para el creciente impacto del cambio climático», ha alertado la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore.

niños
Los niños son uno de los grupos más afectados por el cambio climático.

En un sentido similar se ha expresado la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), que ha hecho un llamamiento a los Gobiernos para que se tomen medidas urgentes a nivel local y se financie, en particular, a los más vulnerables, frente a los «devastadores efectos humanitarios de la crisis climática». Desde la organización internacional y su red de 192 sociedades nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aseguran que esta situación la vienen presenciando «durante años». «El cambio climático ya está perturbando la vida de miles de millones de personas, en particular de los más pobres del mundo, que son los que menos han contribuido a él«, ha explicado el secretario general de la entidad, Jagan Chapagain.

A su juicio, la respuesta mundial a la Covid-19 «demuestra que los gobiernos pueden actuar de forma decisiva y drástica ante las amenazas mundiales inminentes». En este sentido, reclama la «misma energía y acción para combatir el cambio climático ahora» y que las ayudas lleguen «a las comunidades más vulnerables al clima alrededor del mundo», para que tengan «herramientas y la financiación» para anticiparse y gestionar los riesgos. Aún así, el experto apunta que «aún no es demasiado tarde», según se desprende también del informe, y que «todavía se puede reducir las emisiones para evitar lo peor».

Un «catálogo desgarrador»

Por otro lado, la ONG Alianza por la Solidaridad-ActionAid ha demandado un sistema global para ayudar a los países vulnerables al cambio climático a reconstruirse después de los desastres, una petición realizada tras publicarse el «contundente» y «desgarrador» informe del IPCC. En concreto, la organización ha lamentado, en un comunicado, que el documento pone de manifiesto «las consecuencias de la falta de acción climática», como que la mitad de la población mundial vive en zonas «muy vulnerables» al cambio climático.

«Es un catálogo desgarrador del inmenso sufrimiento que el cambio climático significa para miles de millones de personas, ahora y en las próximas décadas. No puedes leerlo sin sentirte mal del estómago«, ha declarado al respecto la responsable de Justicia Climática de ActionAid International, Teresa Anderson. En este sentido, Alianza por la Solidaridad ha incidido en que actualmente «vastas» extensiones en el Cuerno de África, desde el sur de Etiopía hasta el norte de Kenia y Somalia, sufren una sequía extrema que está generando una «grave crisis alimentaria» en la región, dejando a 13 millones de personas en situación de gran vulnerabilidad.

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Los campos de refugiados, como este asentamiento en Bulengo, República Democrática del Congo, son muy vulnerables al clima.

La organización, que trabaja con equipos de ActionAid en la zona, ha denunciado la «falta de apoyo internacional» ante lo que, a su juicio, es un «claro impacto directo» del cambio climático. Por ello, considera fundamental la creación de un fondo específico a nivel internacional para paliar los daños y las pérdidas que ya están sufriendo en los países del llamado sur global.

Y es que, recursos hoy existentes, como es el caso del Fondo Verde del Clima, dedicado a la adaptación y mitigación de los impactos climáticos en los países empobrecidos «no están llegando a las zonas más afectadas», ha recordado la ONG en referencia a una reciente investigación de la Universidad de Múnich. Por su parte, la coordinadora de Transición Ecológica e Innovación en Alianza, Isabel Iparraguirre, ha insistido en que el informe del IPCC «indica que abordar la crisis climática, significa apoyar a aquellos que se están enfrentando ya a las peores consecuencias del cambio climático y a amenazas inmediatas, como sequías, inundaciones, huracanes más intensos».



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