Una ola de calor histórica sacude el hemisferio norte

Una ola de calor histórica sacude el hemisferio norte

Extensas partes del mundo están experimentando una ola de calor que sin la influencia del cambio climático solo ocurriría una vez cada decenas de miles de años. En las tierras frías de Canadá, Siberia o Finlandia se están registrando temperaturas poco comunes que rompen récords históricos


Canadá ha protagonizado todos los noticiarios esta semana por algo tan inusual en su tierra como lo es el calor,  porque en una zona donde el frío es sinónimo de rutina se han llegado a rozar temperaturas de 50 grados Celsius.

Lo más impactante es que no se ha tratado de un evento puntual, sino que día tras día las agencias meteorológicas tanto de Canadá como de su país vecino, Estados Unidos, no han parado de establecer récords que incluso para la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han resultado difíciles de seguir.

Empezando por Lytton, una localidad al sur de la Columbia Británica, la provincia más occidental de Canadá. Allí, el domingo 27 los termómetros registraron la temperatura más alta jamás observada en el país, 46,6°C, lo que supone 1,6°C que el anterior récord establecido el 5 de julio de 1937.

Pero ahí no se quedó la cosa. En menos de 24 horas esa misma localidad volvió a batir el récord con una temperatura de 47,9°C y por tercera vez consecutiva el martes lo levantó con un registro de 49,6°C. Para hacernos una idea, la temperatura máxima registrada en España es de 47,3 grados Celsius en Córdoba, cuando esta ciudad española está unos 13 grados latitud más cerca del ecuador terrestre.

Tal y como expone la OMM, tan solo hasta el 28 de junio la Columbia Británica rompió 43 récords históricos de temperaturas, pero se sabe que hasta hoy han sido muchos más: “El calor es más típico de las temperaturas de verano en el Medio Oriente que en una provincia que alberga las Montañas Rocosas y el Parque Nacional de los Glaciares”, lamenta la OMM.

“Hemos tenido muchos días seguidos de esto y cada mañana nos despertamos con temperaturas más altas. Los Territorios del Noroeste han registrado sus temperaturas más altas de todos los tiempos no solo en junio, sino en cualquier momento del año. Estamos estableciendo récords que no tienen por qué establecerse tan temprano en la temporada”, comenta Armel Castellan, meteorólogo del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá.

Menos del 40% de los hogares tienen aire acondicionado en la costa, la gente tiene que ir a bibliotecas y centros comerciales para encontrar un par de horas de aire acondicionado. He estado durmiendo en una tienda de campaña para descansar un poco del calor”, incide el meteorólogo.

Calor en el hemisferio norte

Canadá no ha sido el único país cercano al Círculo Polar Ártico que ha estado sufriendo los efectos de esta ola de calor que aun persiste, sino que puntos de Europa oriental y Siberia también han vivido sus consecuencias.

Por ejemplo, las estaciones meteorológicas de Moscú registraron el 23 de junio temperaturas que llegaron a los 34,8 grados Celsius, la más alta para un mes de junio. Helsinki, la capital de Finlandia, también vivió su día más caluroso para este periodo, con 31,7°C, mientras que en Bielorrusia y Estonia siguieron esa misma estela con 35,7°C y 34,6°C respectivamente.

Anomalías de temperatura en Europa oriental y Siberia | Foto: NASA

En Siberia se observaron como vientos cálidos fuertes mantuvieron a raya a las corrientes frías típicas de la región, lo que impulsó la rápida descongelación de la cobertura de hielo marino en el mar de Laptev, en el océano Ártico.

Aun así, Judah Cohen, climatólogo del Atmospheric and Environmental Research, señala que “no se cree que la extensión de hielo marino pueda alcanzar los niveles del año pasado porque la ola de calor que vive la región no es tan pronunciada como la que se vivió en el 2020.

No obstante, los científicos siguen prestando atención. “El oeste de América del Norte y el noreste de Asia son los dos lugares que más rápido se calientan en verano. No estoy seguro de que sepamos por qué Siberia es una de las regiones que se está calentando más rápido en verano, pero podemos observarlo”, enfatiza el experto.

Temperaturas del aire de superficie para el 1 de julio del 2021. En ella se ven los focos de calor de Canadá y Siberia | Foto: Climate Reanalyzer

Otras partes del hemisferio norte ya están experimentando condiciones anómalas de calor para principios de verano, que se extienden desde el norte de África, la Península Arábiga, Irán y el continente indio noroccidental.

En Libia, las temperaturas se situaron 10°C por encima de los valores medios para junio. En el este de Libia, la región de Essbeea, las temperaturas marcaron 45,9°C. Curiosamente, el desierto del Sahara registró una temperatura similar a las que observaron en Canadá el lunes.

En España, Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), comenta que las temperaturas no están alcanzando valores tan extremos, aunque advierte que durante esta semana las temperaturas van a subir debido a las altas presiones.

“Hasta el viernes tendremos cielos despejados, con algunas nubes en los litorales cantábricos y mediterráneos con posibles chubascos tormentosos en el Pirineo. Los vientos además serán flojos, por lo que con estos factores las temperaturas se inclinarán al alza. Durante el viernes las temperaturas tocarán techo”, indica.

Más calor por el cambio climático

Para la OMM y otros expertos, el artífice de estas inusuales temperaturas es principalmente un patrón de bloqueo en la corriente en chorro que ha mantenido las frías temperaturas encerradas en el Polo Norte. A esto se le unen otros fenómenos locales, como la cúpula de aire cálido en el caso del oeste de los Estados Unidos y Canadá.

“Se trata una gran dorsal anticiclónica muy persistente con aire extremadamente cálido en su interior. Aire que todavía se calienta más al descender desde niveles medios de la troposfera y que cuenta con la ayuda de una insolación propia de cielos despejados, así como de otros locales”, señala Rubén del Campo.

Para la OMM, esta ola de calor no podría haber sido posible si no se tiene en cuenta el contexto de cambio climático que estamos viviendo y que, por ahora, han incrementado la temperatura del planeta en 1,2°C con respecto a los niveles preindustriales.

Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas a medida que las concentraciones de gases de efecto invernadero provocan un aumento de las temperaturas globales. También estamos notando que comienzan antes y terminan más tarde y están cobrando un precio cada vez mayor en la salud humana”, indica Omar Baddour, jefe de la División de Políticas y Vigilancia del Clima de la OMM.

Por su parte, Nikos Christidis, científico climático de la oficia meteorológica del Reino Unido, recuerda que un episodio solo se podría alcanzar una vez cada decenas de miles de años si no tenemos en cuenta el cambio climático. No obstante, un junio extremadamente caluroso es común y es probable que ocurra dos veces en tres décadas.

“Se estima que la influencia humana ha aumentado la probabilidad de un récord varios miles de veces”, explica.



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