Un tercio de la población mundial vivirá con un calor como en el Sáhara

Un tercio de la población mundial vivirá con un calor como en el Sáhara

Un estudio estima que, dentro de 50 años, las regiones con una temperatura media anual como la del desierto del Sáhara pasarán a ocupar un 19% de la superficie terrestre, lo que afectará a 3.500 millones de personas en Asia, África y Latinoamérica


Las olas de calor saharianas son uno de los fenómenos climáticos que más se sufren en España. Días o semanas en los que el viento del desierto cubre la península de un calor insoportable, seco y tórrido, que apenas deja hacer actividades físicas y pone en riesgo a las personas más vulnerables. Pues bien, este escenario podría convertirse en el día a día de muchos para 2070.  Según un estudio publicado este lunes, dentro de 50 años, algunas zonas del planeta en las que viven unas 3.500 millones de personas se volverán tan calientes como los puntos más áridos del mismo desierto del Sáhara si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

La investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y elaborada por un equipo multidisciplinar de investigadores de Europa, Estados Unidos y China, asegura que miles de millones de personas en todo el mundo podrían verse obligadas a emigrar a medida que las regiones en las que viven se vayan volviendo prácticamente inhabitables. Esto se producirá porque, con un aumento sostenido de las emisiones, para la mayoría de las personas del mundo habrá una subida media de la temperatura de 7,5 °C. Eso es más que el aumento de temperatura promedio global esperado de poco más de 3 °C porque las zonas terrestres se calentarán mucho más rápido que el océano y también porque el crecimiento de la población está sesgado hacia lugares ya cálidos.

Hasta ahora, las poblaciones humanas se han concentrado sobre todo en bandas climáticas estrechas, es decir, que la mayoría de las personas viven en lugares donde la temperatura promedio anual es de entre 11 y 15 grados (zonas templadas) o de entre 20 y 25 (zonas tropicales). Esto quiere decir que, a pesar de todas las innovaciones técnicas y las grandes migraciones, los humanos han vivido en las mismas condiciones climáticas durante miles de años.

Sáhara
Mapa con la expansión de las regiones extremadamente calientes si no se reducen las emisiones. En negro, las zonas actuales con más de 29 ºC. Las rayas diagonales representan las regiones que podrían tener esa temperatura para 2070.

“Este nicho climático sorprendentemente constante probablemente representa restricciones fundamentales sobre lo que los humanos necesitan para sobrevivir y prosperar”, asegura el profesor Marten Scheffer, de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), que ha coordinado la investigación junto con el profesor Xu Chi, de la Universidad de Nanjing (China). Las subidas constantes de temperatura provocaran que salgamos de esa “zona de confort” climática: aproximadamente el 30% de la población proyectada del mundo vivirá en lugares con una temperatura promedio superior a 29 °C dentro de 50 años.

Actualmente, estas condiciones climáticas solo las experimenta el 0,8% de la superficie terrestre mundial, principalmente en las partes más cálidas del desierto del Sáhara, pero para 2070 las condiciones podrían extenderse al 19% de la superficie terrestre del planeta. “Esto llevaría a 3.500 millones de personas a condiciones casi imposibles de vivir“, asegura el investigador Jens-Christian Svenning de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), que también ha participado en el estudio.

Asia, África y Latinoamérica

En cualquier caso, este aumento de las temperaturas que podría desertificar zonas hoy densamente pobladas no afectaría a todos los continentes por igual. De nuevo, muchos países en vías de desarrollo que apenas han contribuido históricamente al cambio climático serían las víctimas principales del calentamiento global: el estudio afirma que la mayoría de las personas afectadas por este calor del Sáhara vivirán en Asia, Africa y Latinoamérica.

Los países más afectados serían India, que podría contar con hasta 1.200 millones de personas que vivirían en áreas tan calurosas como el Sáhara, Nigeria (485 millones), Pakistán, Indonesia y Sudán (100 millones cada uno). En Latinoamérica, Brasil figura en el puesto 22 de países afectados por el calentamiento con 27,3 millones de personas, seguido por Colombia (24,25 millones), Venezuela (22,04 millones), México (14,8 millones) o Guatemala (9 millones). Sin embargo, el primer país europeo que aparece en la lista es Albania, en el puesto 104 de 246 del listado.

Eso sí, España, a pesar de que también sufrirá aumentos significativos de temperatura por el calentamiento global, no alcanzará ese umbral de inhabitabilidad, ya que las temperaturas medias no serán tan calientes como las de las partes más calurosas del Sáhara. No obstante, como se puede observar en el mapa que han proporcionado los autores del estudio, el clima en la zona sur de la península será menos tolerable para la población de lo que es ahora.

Sáhara
Mapa con las diferencias de idoneidad climática para la población de diferentes zonas, en la actualidad y dentro de 50 años.

Los autores señalan este aumento del calor extremo puede forzar a muchas de las 3.500 millones de personas a emigrar, creando uno de los mayores movimientos migratorios de la historia humana. Pero también admiten que existen otros muchos factores además del clima que afectan las decisiones de emigrar por lo que “prever la magnitud real de la migración impulsada por el clima sigue siendo un desafío”, según apunta Scheffer. “La gente prefiere no migrar. También hay margen para la adaptación local en parte del mundo dentro de ciertos límites, pero en el Sur Global esto requerirá impulsar el desarrollo humano rápidamente“, explica.

Los investigadores aseguran que la única solución posible es actuar de manera rápida y decisiva contra las emisiones de efecto invernadero para prevenir esta desertificación masiva, pero piden que la lucha climática tenga un enfoque multinivel y multisectorial para evitar que los países en vías de desarrollo se puedan quedar atrás. “Este estudio subraya por qué es necesario un enfoque holístico para abordar el cambio climático, que incluya adaptarse a sus impactos, abordar problemas sociales, construir una gobernanza común y potenciar el desarrollo, es crucial para garantizar un mundo en el que todos los humanos pueden vivir con dignidad“, concluye Scheffer.



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