La cumbre del G20 finaliza sin avances en vacunas y emisiones

La cumbre del G20 finaliza sin avances en vacunas y emisiones

Los líderes de las 20 principales economías del mundo cerraron este domingo su reunión en Arabia Saudí con promesas sobre acceso universal a vacunas y restricciones de emisiones, pero sin impulsar acuerdos concretos


La cumbre anual de líderes del G20, marcada por la crisis económica provocada por la pandemia de la COVID-19, se ha celebrado este fin de semana de manera virtual con Arabia Saudí como anfitriones. Aunque es habitual que esta reunión informal no ofrezca grandes titulares al ser más un foro de encuentro que un lugar de toma de decisiones, este año ni siquiera la extraordinaria situación sanitaria, climática y social ha servido para cambiar esta tónica. A pesar de la falta de avances concretos, los líderes de las 20 principales economías del mundo sí se han comprometido a no escatimar esfuerzos en proveer fármacos, pruebas y vacunas contra el coronavirus de manera asequible y justa a “todas las personas”.

Por el momento, ese compromiso sanitario del G20 se queda solo en buenas palabras, ya que no menciona explícitamente la cifra de 28.000 millones de dólares, incluyendo 4.200 millones de emergencia, que exigen organizaciones internacionales como la ONU para luchar contra la pandemia. Tal y como resumió durante su intervención en la cumbre la canciller alemana, Angela Merkel, “estoy preocupada porque todavía no se ha hecho nada” concretamente para asegurar la vacunación en los países pobres

Tampoco ha habido ningún tipo de compromiso respecto al cambio climático, a pesar de que los países del G20 como conjunto sigue muy lejos de los objetivos marcados en el Acuerdo de París. Eso sí, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, aprovechó la cumbre para asegurar que Italia promoverá la lucha contra el cambio climático y cómo lograr transiciones rápidas hacia un futuro sin emisiones en su presidencia del G20, en la que se estrena desde este domingo y durante todo el año que viene.

“Italia está firmemente comprometida con lograr la salida de carbono para 2050. En la presidencia del G20, Italia se centrará en el nexo clima-energía y sobre cómo lograr transiciones rápidas hacia un futuro sin emisiones”, afirmó Conte en la cumbre virtual del G20, donde también aseguró que se su prioridad será “promover la difusión de tecnologías limpias y eficientes, con especial atención a la modernización de los centros urbanos, incluidas las ciudades inteligentes, y las condiciones para un futuro verde, generador de empleo y sostenible”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que también participó en una cumbre en la que España es invitado permanente, quiso apoyar a su homólogo italiano y pidió en su intervención que el mundo “acelere la transición hacia sistemas de producción y modos de consumo más sostenibles”. Para Sánchez, es clave redoblar el compromiso con el avance de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, “un verdadero contrato social que debe guiar nuestros esfuerzos”, según aseguran desde La Moncloa.

Trump vuelve a criticar París

El que no cambió para nada su postura ante la acción climática fue Donald Trump. El presidente saliente de Estados Unidos dedicó la última intervención de su Presidencia en el foro del G20 a condenar duramente el Acuerdo de París sobre el clima del que su país se retiró bajo su mandato, pero al que su sucesor, Joe Biden, ha prometido regresar. “Retiré a Estados Unidos del injusto y unilateral Acuerdo Climático de París, un acuerdo muy injusto para Estados Unidos. El Acuerdo de París no fue diseñado para salvar el medioambiente. Fue diseñado para matar la economía estadounidense“, afirmó el mandatario estadounidense.

En su discurso ante el G20, Trump presumió de sus políticas para promover la “independencia energética de Estados Unidos”, que han implicado defender las fuentes tradicionales y contaminantes como el carbón o el petróleo, y su inversión de “más de 38.000 millones en infraestructuras de aguas”. Alegó, además, que el aire en Estados Unidos es ahora un “7 % más limpio” que cuando llegó al poder en 2017, e insistió en su negativa a “imponer a los ciudadanos acuerdos internacionales diseñados solo para beneficiar a un lado”.

Todo lo contrario que el presidente chino, Xi Jinping, que pidió al G20 que impulse “la aplicación plena y efectiva” del Acuerdo de París sobre el clima y reiteró que “China cumplirá sus compromisos” de reducir su pico de emisiones de CO2 para 2030 y ser un país neutro en carbono para 2060.

En un discurso telemático sobre el clima dentro de la cumbre del G20 de Riad, Xi aseguró que el país asiático está esforzándose por “acelerar el crecimiento de nuevas industrias energéticas más ecológicas” y puso como ejemplo que, “en los últimos cinco años, China ha liderado la producción y ventas de vehículos de nueva energía”.

Además, el mandatario chino pidió más cooperación al G20 en temas como la reducción de la degradación de la tierra, la conservación de los arrecifes de coral y la limpieza de plástico de los océanos, y recordó que la 15ª reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) en el Convenio sobre la Diversidad Biológica se celebrará en la ciudad china de Kunming en mayo del próximo año.



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