Los inversores lanzan un estándar global para impulsar el 'lobby' climático

Los inversores lanzan un estándar global para impulsar el ‘lobby’ climático

Una coalición de importantes grupos de inversión internacionales, que juntos suman 130 billones de dólares en activos, ha diseñado un nuevo estándar normativo para impulsar un ‘lobby’ más responsable climáticamente en las grandes empresas y financieras globales


El desarrollo sostenible exige cambiar también las diferentes formas de hacer lobby. Esta práctica, que define cuando un grupo o colectivo con intereses comunes realiza presión ante gobiernos u organizaciones internacionales para obtener decisiones favorables a sus intereses, es completamente legítima y a menudo imprescindible para el buen funcionamiento de una economía de mercado, pero dependiendo del uso que se le dé, puede ser perjudicial o beneficioso para el medio ambiente. Por eso, una coalición de importantes grupos de inversión internacionales, que juntos suman 130 billones de dólares en activos, buscan presionar desde dentro para que el también llamado cabildeo sea climáticamente responsable y contribuya a la neutralidad climática.

En concreto, el lanzamiento del Estándar Global sobre Lobby Climático Responsable insta a las empresas a comprometerse a divulgar el apoyo brindado a los grupos comerciales que cabildean en su nombre y tomar medidas si va en contra de los diferentes objetivos climáticos mundiales. El estándar normativo ha sido desarrollado por redes de inversores que representan colectivamente a más de 3.800 miembros con más de 130 billones de dólares de activos bajo gestión, entre los que se incluye los Principios de las Naciones Unidas para la Inversión Responsable; el Grupo de Inversores Institucionales sobre Cambio Climático (IIGCC); el Grupo de Inversores de Asia sobre el Cambio Climático (AIGCC); AP7; BNP Paribas y la Junta de Pensiones de la Iglesia de Inglaterra.

«Cualquier ejercicio de lobby que no está alineado con el objetivo de 1,5°C del Acuerdo de París no es simplemente un desperdicio de activos corporativos, es una amenaza común para nuestro futuro», ha asegurado Adam Kanzer, jefe de Administración de BNP Paribas Asset Management. «Los inversores ya no toleran una brecha evidente entre las palabras de una empresa y sus acciones sobre el clima. Como propietarios activos, estamos comprometidos a involucrarnos colectiva e individualmente con empresas a nivel mundial para resaltar y mejorar su responsabilidad», ha apuntado por su parte Charlotta Dawidowski directora de sostenibilidad del fondo de pensiones AP7.

Para lograr estos objetivos, el Estándar y la declaración que lo acompaña estipulan que las organizaciones que lo respaldan tomarán medidas contra las empresas que «presionen para retrasar, diluir o bloquear la acción climática». Para ello, los inversores pueden optar por desinvertir en dichas empresas, pero esto no es un requisito de la norma ya que, en primera instancia, deben «escalar el tema», por ejemplo, presentando resoluciones de accionistas para obligar a la compañía a cambiar sus políticas climáticas.

Lobby a favor de París

En el nuevo Estándar también incluye un compromiso para que los partidarios canalicen más dinero a las empresas que puedan demostrar que presionan constantemente en apoyo de los objetivos del Acuerdo de París, y para apoyar las coaliciones que existen con el único propósito de coordinar las políticas alineadas con este vital tratado climático. Por supuesto, los signatarios también deben asegurarse de que su propio cabildeo también esté alineado con París en la totalidad de su negocio y se comprometen a divulgar públicamente todas las alianzas y coaliciones en las que participen o con las que colaboren en hacer lobby relacionado con el clima. Además de proporcionar nombres, deben revelar cuánto les pagan anualmente y si los miembros están representados en sus juntas y comités.

Si bien en lo últimos años se han forjado muchas coaliciones para ayudar a los inversores a colaborar en los planes de transición hacia la neutralidad climática, gran parte de los esfuerzos se han centrado por el momento en la reducción de emisiones directas e indirectas de las empresas. Sin embargo, una encuesta reciente a más de 150 inversores elaborada por ISS Governance encontró que dos tercios esperan que las empresas en las que invierten dentro de sectores de altas emisiones adopten una postura de lobby climático que también esté alineada con París, una ambición que busca formalizar este nuevo estándar.

«Las políticas climáticas sólidas son vitales, desesperadamente urgentes y la forma más efectiva de hacer la transición de nuestras economías a un futuro sin carbono, protegiendo los rendimientos de los inversores en el proceso. Sin embargo, el progreso en el establecimiento y aplicación de políticas climáticas efectivas a menudo se ve erosionado por organizaciones y grupos que, a través de su cabildeo y otras formas de compromiso político, buscan retrasar, debilitar o politizar la política climática», ha comentado Paul Chandler, director de los Principios de las Naciones Unidas para la Inversión Responsable.



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